El riesgo latente de arrojar basura en lugares no controlados
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/02/basura.jpg)
Además de alejarnos de una ciudad más limpia, se pueden generar incendios y focos infecciosos
Se han notado mejoras considerables en los últimos cinco años. Así lo aseguró un empleado municipal que tiene más de veinte años de trayectoria dentro del municipio, siempre vinculado al área de la recolección de residuos.
No obstante, la pelea contra los microbasurales continúa hasta el día de hoy, dado que siempre existen personas que prefieren deshacerse de la basura de manera inmediata y no esperar a que el servicio de recolección de objetos de gran tamaño pase a buscar los residuos.
Estos lugares tienen mucho más riesgo de ser punto de inicio de un incendio y además son un foco infeccioso y de contaminación ambiental.
Históricamente, hay determinados puntos de la ciudad que los vecinos conocen (y el municipio también) como microbasurales, siendo considerados éstos lugares en los que periódicamente la gente tira residuos.
Es necesario aclarar la definición de microbasural dado que la semana pasada se ocasionó un incendio como consecuencia de lo que, en principio, se cree fue el “efecto lupa” que generó un pequeño montón de basura y vidrios que un irresponsable había arrojado en la zona de Bahía de los Vientos, en Quequén, donde hay mucha vegetación y pastizales. Si bien allí se encontraba un montón de basura claramente visible, esto no es considerado microbasural.
Dos grandes difíciles de controlar
Desde el área municipal encargada de la recolección se conoce la existencia de dos grandes microbasurales a cielo abierto, aunque también reciben cada tanto la denuncia de la formación de uno nuevo en algún sector.
El más grande se encuentra en el predio municipal ubicado en la zona de calles 82 a 90 y 99 a 107. Allí se suelen colocar carteles de prohibición para que la gente no arroje basura pero, las personas que revisan los residuos en busca elementos que le sean de valor, los rompen o los sacan.
El otro se encuentra en la zona comprendida entre las calles 90 y 94 y 39 y 41. Por su parte, el que estaba sobre calle 106 ha sido controlado.
Par controlar estos espacios, la Municipalidad en conjunto con la empresa que tiene la concesión de la recolección hacen “circuitos” en los que una vez al mes pasan por estos lugares específicos juntando la basura para llevarla al predio lindero a la ruta 228, donde van las 80 toneladas que se juntan de los domicilios diariamente.
Si bien esto es un trabajo que hacen mensualmente, a mediados de diciembre se rompió la pala de la empresa y el circuito de enero no pudo hacerse, por lo que se espera que el de febrero pueda hacerse este martes.
Cabe señalar que para hacer este trabajo se requiere no solo de una pala excavadora sino también de algunos camiones dado que es bastante lo que se junta. Cuando los montones de basura son chicos, solo se requiere de un camión que posee una pala y una grúa incorporadas.
Más cuidado
Desde el área de residuos e higiene urbana se destacó que la anhelada planta de tratamiento está cerca de “salir a la luz” y que la empresa ya tiene la mitad construida. Sin embargo por el momento no hay novedades siquiera de una fecha estimativa de inauguración.
Aunque esto es algo muy esperado, las personas que trabajan en el área municipal adelantaron que para concretar esto no solo se requiere de una buena educación y predisposición en los domicilios sino que el servicio de recolección podría incrementarse hasta un 40%.
Es importante señalar en este aspecto que lo que recauda el municipio por la Tasa de Gestión Ambiental, implementada durante la actual gestión de Facundo López, sirve solo para pagar uno de los doce meses de recolección. Actualmente el servicio demanda 13 millones de pesos.
Por otro lado, se explicó que actualmente se ha avanzado mucho en cuanto a la cantidad de llamados para pedir el servicio de recolección voluminosa, que se efectúa dentro de las 48 o 72 horas. El mismo se solicita vía telefónica a través del 147.
En los últimos cinco años se ha avanzado bastante y se han hecho muchas multas aunque no se va a los barrios a efectuar las infracciones sino que se hacen principalmente en la Villa Díaz Vélez y la zona céntrica de la ciudad.
Por su parte, desde el área de Medioambiente de la Municipalidad aportan ideas y labores de concientización en establecimientos escolares y se han planteado proyectos en el ex basural municipal para solicitar a Provincia la posibilidad de recuperar ese espacio y que no se siga usando como basural.