El robo de motos y una red delictiva que se torna cada vez más oscura desarticular
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La policía a diario recibe denuncias por sustracciones de estos rodados, que luego serían desarmados en talleres clandestinos
Ecos Diarios, desde hace varios meses, insiste con una modalidad delictiva que se mantiene en ascenso: el robo de motovehiculos de distintas marcas y modelos.
Las denuncias que se reciben a diario en las distintas comisarías locales convalidan esa postura descriptiva, acerca de los casos que a menudo se dan en diferentes sectores del núcleo urbano.
Lo llamativo es que aún no se ha podido desarticular a una red criminal que se dedica a la sustracción de motos, luego las oculta y desarma para vender algunas piezas y accesorios en el denominado “mercado negro”.
“El resto de las motos se las llevan a Mar del Plata, Tandil, Olavarría o a Bahía Blanca, ya que hay una conexión entre delincuentes que residen en Necochea y Quequén y de otras ciudades, que también se encargan de este tipo de ilícitos”.
Las palabras fueron contadas por lo bajo por una de las recientes víctimas de la sustracción de una moto, en la puerta de su vivienda, como le ocurre a la mayoría de los denunciantes.
Red delictiva
Una oficial de Policía que trabaja en la Seccional Tercera resultó también damnificada por la sustracción de su moto del interior de su casa, donde accedieron delincuentes para despojarla de distintas pertenencias.
Esto quiere decir que “nadie se salva” de la organización delictiva que opera en la ciudad y goza “de muy buena salud”, ya que hasta el momento no se ha podido desarticular a quienes cometen estos robos a diario.
“Hay talleres clandestinos y desarmaderos en Necochea y en Quequén y la Policía lo sabe, pero parece que todo vale y las autoridades judiciales permiten que esta situación permanezca de esta forma”, aseguró otra víctima de robo de su motocicleta.
En las páginas de Ecos Diarios, es habitual que se denuncien los robos y hurtos de motos de distintas marcas, modelos y cilindradas, pero lo que no se ha informado desde la Departamental de Policía, es sobre la realización de algún allanamiento en pos de recuperar esos rodados.
Tampoco se ha dado a conocer sobre la detención de los autores de los robos de motos y autos, hasta podría suponerse de “una complicidad”, entre los encargados de las pesquisas y estas bandas que tienen a maltraer a los ciudadanos de bien.
Nueva denuncia
Un vecino de avenidas 10 y calle 67, denunció la sustracción de una moto marca Gilera modelo Smash full, patente colocada A136-CVL, que la víctima había adquirido hace tan sólo cuatro meses atrás.
El rodado se encuentra en excelente estado, lógicamente, por el tiempo que hace que el damnificado lo compró.
Hasta ayer no había novedades del motovehiculo y el hombre radicó la denuncia en la Seccional Tercera de Policía, mientras que la Fiscalía de turno también fue notificada de lo ocurrido. ////
Un “mercado negro” muy próspero en pandemia
“La situación es muy clara y concreta: un neumático de motocicleta cuesta en el mercado legal unos $ 6.000, pero en algunos comercios de la ciudad se puede conseguir a $ 2.800”.
La expresión pertenece a otra víctima del robo de moto, quien se enteró de lo que sucede y parece que los investigadores no.
“Una carcasa de luces tiene un costo de alrededor de $ 8.000 en el mercado legal con factura al consumidor, pero se puede adquirir ese mismo accesorio a la mitad $ 4.000, entonces, así se puede entender lo del robo de motos en la ciudad”, puntualizó el damnificado.
También está la otra realidad, que muchas motocicletas robadas son utilizadas luego para cometer ilícitos como se ha dado, ya que delincuentes son atrapados con motos sustraídas en la vía pública.
Denuncias
Lo real es que a diario se reciben denuncias en las comisarías sobre la sustracción de estos rodados y desde la Policía tampoco se han brindado estadísticas acerca de esta modalidad delictiva que, realmente, genera preocupación.
“Cuánto hace que no se realizan allanamientos en talleres clandestinos o desarmaderos, y no puede ser que no se sepa dónde están estos lugares”, sentenció una víctima de robo de su automóvil en la calle.
El hecho ocurrió hace algunas semanas y nada se supo de la investigación y si se efectuó o no algún operativo al respecto. Algo similar ocurre con las desapariciones de las camionetas marca Chevrolet modelo S-10, parece que se las “tragó la tierra”. ////