El robot que corre más que Usain Bolt, salta dos metros y termina estrellado porque no sabe frenar
El robot “Superman” sorprendió al alcanzar los 45,6 km/h y superar el pico de velocidad de Usain Bolt. Sin embargo, la demostración terminó de manera inesperada cuando no logró detenerse y chocó contra una cabina eléctrica
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La robótica volvió a dejar una de esas escenas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción. La empresa china Unitree presentó a “Superman”, un robot humanoide que, según los registros difundidos por la compañía, puede alcanzar una velocidad de 12,66 metros por segundo, unos 45,6 kilómetros por hora, y realizar un salto vertical de dos metros desde parado.
La velocidad es especialmente llamativa porque supera el pico de 12,42 m/s atribuido a Usain Bolt durante su récord mundial de los 100 metros en Berlín 2009. Sin embargo, hay una salvedad importante: las cifras fueron difundidas por Unitree y todavía no cuentan con una verificación independiente.
Pero el momento que terminó convirtiendo la demostración en un fenómeno viral no fue solamente su velocidad.
El problema apareció cuando llegó el momento de detenerse.
Después de completar la prueba de velocidad, el robot no consiguió frenar de manera controlada y continuó avanzando hasta terminar chocando contra una cabina eléctrica ubicada al final del recorrido. Las imágenes del impacto rápidamente circularon por redes sociales y le dieron un inesperado giro humorístico a una demostración pensada para mostrar el avance de la robótica.
El episodio también deja en evidencia uno de los grandes desafíos de los robots humanoides: no alcanza con conseguir potencia y velocidad; también es necesario controlar el movimiento, mantener el equilibrio y detenerse con precisión.
Unitree asegura que “Superman” fue desarrollado en poco más de tres meses y que todavía tiene margen para mejorar. La compañía sostiene que este tipo de pruebas extremas sirven para llevar al límite la coordinación entre el hardware y el software y conocer hasta dónde puede llegar la máquina.
Por ahora, la escena podría resumirse de una manera bastante sencilla: el robot ya aprendió a correr como un campeón olímpico y a saltar dos metros. Ahora le falta aprender algo bastante más básico: cuándo parar.
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