«El rock como un pronunciamiento social es una expresión política»
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El historiador, docente y ensayista especializado en música popular Sergio Pujol acaba de editar su último trabajo «El año de Artaud -Rock y política en 1973» (Planeta 2019), siguiendo en línea con lo que fueron «La década rebelde Los años 60 en la Argentina» (Emecé, 2002) y «Rock y dictadura -Crónica de una generación 1976-1983» (Emecé, 2005), el investigador esta vez se sumerge en la vorágine de acontecimientos sociopolíticos acontecidos en una convulsionada Argentina de 1973, atravesado por una transformación generacional a partir del rock Pujol a modo de provocación elige como estandarte de su relato a un joven de 23 años llamado Luis Alberto Spinetta, que ese año edita «Pescado 2», el segundo disco de Pescado Rabioso, disuelve la banda, se interna en su casa para crear «Artaud», lo presenta, lo edita y al final de año ya tiene temas de lo que será su siguiente banda, Invisible.
Sergio Pujol, profesor de Historia del Siglo XX en la Facultad de Periodismo de la UNLP, charló con DIB, sobre el contexto, panorama y cocina de su último trabajo literario.
El lector que va a comprar tu libro ¿tiene que ir a la sección de Historia-Política o la de biografías de rock?
Es una buena pregunta porque los libros de música suelen ir al fondo junto a los libros de cocina y jardinería. Es difícil romper esa costumbre que tienen los libreros. Y mis libros entran más en música, porque ya me ubican como historiador de la música argentina. Yo soy historiador y en la facultad doy Historia Universal del Siglo XX, pero el 80% de lo que he publicado tiene que ver con la música. Así que van al stand de música pero tranquilamente podrían ir en Historia Argentina y quizá en este caso en política.
¿Y Por qué crees que el género referente a la música va al fondo?
En los últimos años ha empezado a cambiar porque hay más investigación periodística. Hubo hace unos años un boom de libros de música y las editoriales encontraron un filón interesante y empezaron a encargar libros. Memorias, músicos que empezaron a contar sus historias con un ghostwriter provisto por la editorial.
De cualquier manera sigue habiendo una cierta descalificación o se considera que son libros hechos por gente del palo para lectores del palo. Es difícil que un editor piense que un libro de Los Redondos llegue a un público diferente al consustanciado con Los Redondos. Suponen el lector fan. Si sale un libro de una banda solo lo van a consumir fans de esa banda. Por suerte los libros míos son leídos más allá de las pasiones musicales, por la devolución que tengo, por los comentarios que recibo y por las notas.