El rugby se instalaba en la ribera
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/09/foto-rugby-2.jpg)
Hace 52 años inauguraba oficialmente su cancha el Club Náutico, que celebra además este mes su 85 aniversario
Adrián Stolarczuk
Redacción
Aunque se había convertido en el punto de encuentro del rugby de Necochea algunos meses antes, el Club Náutico daba hace 52 años un importante paso en su historia institucional, inaugurando oficialmente su cancha de rugby en su amplio predio de seis hectáreas en la ribera. Un deporte que sería y es un símbolo del club.
Fue entre el sábado 21 y el domingo 22 de septiembre de 1968 con la visita para la ocasión de los planteles “A” y “B” del Club Los Caimanes, de Capital Federal -hoy ya desaparecido- frente a los equipos de reserva y cuarta de la institución local.
La cancha, ubicaba como en la actualidad en calle 38 y la margen derecha del río Quequén, recibió un buen marco de público para las dos jornadas de partidos. Para el club -y para el rugby de nuestra ciudad- fue un paso determinante en el desarrollo de la actividad que hacía muy poco tiempo había llegado “de la mano” de Arnoldo Herfurth quién después de jugarlo mientras estudiaba en el Club Universitario de Mar del Plata, lo trajo en 1967. Jorge Rosito y Luis María Echagüe también lo habían jugado fuera de la ciudad y bregaron juntos para que echara raíces en Necochea, donde no se practicaba.
Formando parte de la comisión directiva del club, al año siguiente de la inauguración, insistieron para que Náutico se afiliara a la Unión de Mar del Plata y un equipo jugó por primera vez un torneo oficial, con el orgullo de recibir a los rivales en el flamante campo de juego.
Primeros pasos
Hasta que se concretó la cancha propia, el rugby del club entrenaba con chicos de 17 y 18 años en la cancha de fútbol de Vialidad, a la cual con mucho esfuerzo y materiales precarios se le “adaptaban” los arcos para poder simular los palos de rugby. Tanto Herfurth como Luis María Echagüe jugaron aquel primer partido oficial y su fuerza dentro y fuera de la cancha hizo posible la afiliación a la Unión de Mar del Plata en 1969. Hoy la cancha 1 del Náutico lleva como nombre “Bochin Echagüe” y se le impuso el nombre “Arnoldo Herfurth” a la botera del club.
Aunque los resultados son anecdóticos, el sábado la Cuarta división de Náutico derrotó por 9-3 a Los Caimanes “B”, con dos tries de Jorge Cianci y el restante de Castro. Vale aclarar que entonces cada try significaba 3 puntos en el marcador. Ese número se aumentó a cuatro en 1971 y a cinco en 1992. Al día siguiente, el equipo “A” de los visitantes se impuso a la Reserva necochense por 12-0. Ambos partidos contaron con el arbitraje de César López Barrios.
En la historia
Quedando en la historia, los protagonistas de aquellos partidos fueron: en la Cuarta de Náutico jugaron Daniel Huarte, Roberto Giuliano, Mario De Francisco, Jorge Cianci, Fernando Roberts, Ricardo Irala (capitán), Alberto Nielsen, Ismael Frechero, Rodolfo Saint Jean, Sergio Vanoli, Guillermo Labarthe, Aníbal Castro, Marcelo Smith, Carlos Ale y Raúl Bugando. Por la Reserva lo hicieron Jorge Marquez, Raúl Hidalgo, Mario De Francisco, Oscar Cianci, Arnoldo Herfurth, Raúl Borreli, Alberto Escobar, Luis María Echagüe, Alberto Nielsen, Guillermo Labarthe, Carlos De Francisco, Angel Bertoldi, Leonardo Fernández, Julio Marino y Sergio Vanoli.
Aniversario
Son días especiales en septiembre para el Club Náutico, que más allá del rugby cuenta con una rica historia que nació con su fundación justamente un 15 de septiembre de 1935. Fue en el subsuelo de la por entonces confitería “Ideal” donde se firmó el acta constitutiva, después de importante deliberaciones para la concesión de las tierras y el proyecto. El doctor Víctor Mercante fue el primer presidente y lo acompañaban en la comisión el doctor Juan Bilbao, como vice, Felix y Mario Rasmussen, Néstor Montangero, José María Morixe, Carlos María Jaca, Naum Goldin, Miguel Juliano, Alfredo Villaplana, Flavio Urrutia y V. Gilson.
Surgido desde la náutica, gracias a aquellos que disfrutaban del río y el mar, fue justamente el río el que casi lo hace desaparecer y debió ser prácticamente “refundado” luego de una grabe inundación, hace 40 años atrás. El complejo en la ribera, que ya contaba con la pileta -inaugurada en 1955- y confitería, fue arrasado por el río Quequén. La única actividad que se mantuvo por entonces fue el rugby, siendo local en el predio de la Sociedad Rural. Con mucho esfuerzo logró recuperar sus instalaciones. Hoy es una de las usinas deportivas más importantes de la ciudad, con la náutica y el rugby como insignia, pero también con la propuesta del tenis, el otro deporte que marcó los inicios, hockey, patín artístico y la escuela de equitación. Desde la ribera, junto al río, a veces compañero y otras traicionero, sigue latiendo desde hace 85 años.///