El sacerdote Alejandro Martínez está en condiciones de declarar
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Lo haría mañana, en la audiencia de reanudación del caso
El cura párroco Alejandro Martínez estaba en la sala de espera del Tribunal Criminal para declarar en el debate por la muerte de Carlos Alberto Nimo, el hombre que vivía en una habitación lindante a la Parroquia de Lourdes, de la Villa Díaz Vélez.
Finalmente, el sacerdote no fue llamado a responder las preguntas de las partes debido a que la presidenta del Tribunal, Mariana Giménez, informó a los presentes que su colega, Alejandra Manis, del Tribunal de Familia, tenía otro compromiso asumido con su labor institucional.
En consecuencia, se pasó a un cuarto intermedio para mañana a las 9, donde se reanudará el juicio a los dos imputados por “homicidio simple” e “incendio”, ocurrido en la madrugada del 3 de abril de 2019.
El presbítero fue quien le permitió a Carlos Nimo ocupar una de las habitaciones que se encuentran junto al templo de la Villa Díaz Vélez, ya que “se había ganado el cariño y afecto de los integrantes de la comunidad religiosa”.
Un buen tipo
Otro de los que declaró ayer fue Facundo Martínez, quien vive en un departamento arriba del garaje que se encuentra lindante a la Parroquia de Lourdes.
Este hombre aseguró haber conocido a Carlos Nimo y señaló que “el cura Alejandro Martínez le pidió a Carlos (Nimo) que no dejara ingresar a estos individuos (por Silva y Vázquez) al lugar, porque de lo contrario, se iba a tener que ir”.
“Carlitos se hizo querer por todos, limpiaba la plaza San Martín (frente a la parroquia) y no era para nada agresivo”, manifestó Facundo Martínez frente a las juezas del Tribunal y ante el fiscal Horacio Sirimarco y los defensores oficiales Laura Barbafina y Daniel Surgen.
El hombre sostuvo además que Carlos Nimo “vivía debajo de la Rambla Municipal y que el cura fue quien le permitió ocupar una de las habitaciones cercanas a la iglesia”.
La hija de la víctima
En la audiencia de ayer estuvo presente una de las hijas de Nimo, Nancy Nimo, quien siguió atentamente las declaraciones en compañía de una amiga.
Los otros dos hijos de la víctima, Estela y David Nimo, residen en el Gran Buenos Aires.
Cabe señalar que ayer también hubo testimonios de otros bomberos que intervinieron esa madrugada en el inmueble de calle 6 entre 83 y 85, para terminar de controlar el foco ígneo iniciado.
En la jornada de mañana declararía el médico forense Fabio Gabriele y efectivos policiales que participaron del operativo de detención de Silva y Vázquez cuando se tomó conocimiento de lo sucedido.