El Samaritano y un balance positivo de la experiencia en los talleres durante el año
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El cierre se llevó a cabo en las instalaciones del teatro municipal
El Hogar “El Samaritano”, ubicado en calle 65 Nº 2980 culmina un año con muchas alegrías, ya que además de poder abrir sus puertas y comenzar a funcionar, desarrollaron talleres gratuitos, inclusive durante las vacaciones de invierno y como broche de oro hicieron el cierre de la actividad en las instalaciones del teatro municipal “Luis Sandrini”.
Cecilia Gamboa, integrante de la comisión directiva manifestó “abrimos las puertas del hogar el 4 de julio y comenzamos con los talleres con parte de los talleristas que nos ofreció el municipio desde el área de Desarrollo Social, además de jóvenes de las carreras de formación docente y psicopedagogía y nuestros voluntarios”.
Con el objetivo de brindar un lugar para personas de la tercera edad, a partir de los 60 años en adelante y ofrecerles un espacio donde poder encontrarse, sociabilizar tener un lugar para ellos y poder hacer lo que les gusta, fue que “El Samaritano” abrió sus puertas.
Además de los talleres se compartió una merienda. En este sentido, Cecilia indicó “los escuchamos y ellos nos contaron de sus hijos, sus nietos, sus situaciones, realidades y nos fuimos conociendo y vamos siendo familia”.
Sentido de pertenencia
Tal fue el sentido de pertenencia de las personas con el lugar, que muchos de ellos esperaban el día de su taller para asistir y no faltar.
La buena predisposición de los talleristas hizo que sean veinte cursos en total y de cara al año que viene adelantaron que la inscripción 2023 será la última semana de febrero y la primera de marzo, para retomar la actividad alrededor del 20 de marzo.
El voluntariado fue fundamental para poder desarrollar la tarea en el Hogar, porque además de los talleres, servían la merienda y limpiaban los salones.
Gamboa señaló “nosotros apuntamos al encuentro más que al aprendizaje de los talleres, es decir, no vinieron para ser profesores de crochet, canto ni de folclore sino que disfruten de las actividades y que sea un lugar de encuentro y contención”.
El momento de socialización fue el más lindo, ya que muchas personas tienen familia pero no se sienten acompañados porque están ocupados con sus trabajos, por eso en los momentos de la merienda crecía la confianza y entre el grupo compartían la situación en familia, junto a sus acompañantes terapéuticos.
“Estamos muy felices y fue muy emocionante el cierre en el teatro municipal porque cada uno lo vivió de forma especial y estaban nerviosos con la presentación pero finalmente se relajaron y disfrutaron”, dijo.
Compartir
Durante todo el año en los talleres se destacó la importancia de compartir, de equivocarse y aprender a partir de los errores, siendo lo más importante sociabilizar.
Algunos talleres van a continuar el año que viene, otros no, por cuestiones laborales de los talleristas, pero también se adelantó que se sumarán nuevas propuestas.
Cecilia puntualizó que ya se realizaron las cenas de fin de año de cada taller y tuvo la posibilidad de estar en algunas de ellas, “el agradecimiento de la gente nos hizo sentir que se cumplió el cometido, estamos muy felices”.///