El Sector Industrial Planificado no pudo prosperar
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Tras la creación y empuje inicial en el gobierno de Molina, las administraciones posteriores han hecho poco y nada para su crecimiento. Predominan los depósitos
Han pasado once años de la puesta en marcha del Sector Industrial Planificado (SIP) de Necochea, que fuera gestado durante la administración de Daniel Molina al frente del municipio y que significaba por entonces una apuesta para concentrar en el predio distintos emprendimientos industriales.
Sin embargo, transcurrido todo este tiempo en el predio de casi 47 hectáreas se ha ocupado menos de la mitad, y predominan los depósitos de distintas empresas.
Asimismo no se ha avanzado en dos cuestiones que resultan elementos fundamentales para la expansión del sitio: el aumento del caudal eléctrico y la colocación del servicio de gas.
Ilusiones iniciales
En la primera parte de la década del 2000 y bajo el impulso del Ministerio de Industria de la Nación, se promovió a la creación de sectores industriales en diversos puntos del país, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
Bajo ese influjo, el gobierno local llevó adelante la construcción del SIP en el amplio solar ubicado en avenida 98 al 1.200, en cercanías de la ruta 86. El mismo contaba con 55 lotes disponibles, los cuales podrían ser recibidos como concesiones por el lapso de 40 años como máximo.
La ubicación del predio, alejado del casco urbano pero no a una gran distancia de la ciudad y con buenos accesos, fue uno de los principales aciertos.
Inaugurado en 2007, es decir en la fase final del segundo periodo de Molina, se levantó el cerco perimetral, se llevaron las cloacas y se dispuso una capacidad eléctrica limitada, para dotar del servicio a los empresarios que quisieran establecerse allí. Por entonces no se pudo cumplimentar el asfaltado de las calles internas, como tampoco llevar el servicio de gas natural al lugar.
Lo llamativo y lamentable de la cuestión, es que transcurrida más de una década nada se ha hecho en materia de obras y menos se ha promovido debidamente para atraer a emprendedores.
Cuestiones menores
En todos estos años han pasado varios funcionarios por el área de Producción, con distintos nombres y planes. Sin embargo, poco y nada se ha hecho en materia de mejoras en el predio, a no ser algún entoscado del sector de acceso, como el que se hiciera en el pasado mes de enero, con máquinas del Ente Vial Rural, que cuenta en el lugar con un depósito para sus maquinarias y pronto trasladará su administración.
Fuera de esta última radicación y de la construcción de una garita de seguridad, hace rato que el lugar no suma ocupaciones nuevas y desde el municipio no se difunde que se estén haciendo gestiones en ese sentido.
A la evidente falta de creatividad y trabajo por parte del área correspondiente de la comuna, se suma la realidad económica de Necochea, donde prevalecen emprendimientos menores, cuasi familiares, que por ahora solo pueden aspirar a ser parte de alguna feria o encuentro.
Comparando
Bien dicen que las comparaciones suelen resultar odiosas. Sin embargo sectores industriales de la zona han tenido un manifiesto progreso, contrastando con el panorama de Necochea.
El de Tres Arroyos es un ejemplo de ello, contando con un parque industrial moderno, con más de una treintena de emprendimientos que que poseen todo el potencial de energía y gas para desarrollar su labor y seguir creciendo.
El predio no solo cuenta con el asfaltado e iluminación correspondiente, sino que hasta cuenta con una sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Nuestra realidad
En nuestro medio el hecho de que las empresas no pueden contar con el dominio del predio a su nombre, ha limitado la inversión que pueden hacer al ser sólo concesionarios por un tiempo.
Asimismo la realidad es que en nuestra ciudad, más allá del ámbito portuario y las mega-empresas ubicadas allí, tanto en el sector pesquero como en otras actividades han desaparecido las procesadoras o fábricas de décadas pasadas, que brindaban numerosa mano de obra.
Esta situación no contrapone la obligación que tiene el Estado municipal de tratar de tentar a empresas de otros lugares para que se puedan radicar en el predio.
En tal sentido brindarles algunas prebendas en cuanto a inversión y pagos es el paso inicial, pero también se hace necesario que se pueda aumentar la alimentación eléctrica y llevar el gas natural, justamente dos cuestiones “trabadas” actualmente y en este caso por cuestiones ajenas al municipio, ya que tanto la Usina como Camuzzi tienen limitadas actualmente la ampliación de sus servicios. En el caso del gas los caños pasan a una distancia que no supera los 400 metros, ya que el predio está ubicado a tres cuadras de la ruta 86.
En esta realidad el del SIP no ha podido transformarse en el polo industrial que alguna vez se previó y que hubiese significado una revitalización de la economía local y regional.///