“El Señor de los Pasaportes”
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Carlos Cavagnaro recorrió el mundo gracias al fútbol
“Ni en las fantasías de los sueños dorados de mis padres, podrían haber calculado el destino que me iba a tocar a mí”, comenzó su relato Carlos Cavagnaro, notable embajador del deporte de nuestra patria chica, que gracias al fútbol dio la vuelta al mundo a punto tal de que llenó ocho pasaportes. Gracias a su prolífera carrera como entrenador, que lo llevó a trabajar en Ferro, Pumas de México, y la selecciones de Guatemala, Panamá, de El Salvador y Filipinas, recibirá como reconocimiento en la próxima Fiesta del Deporte “Juan Alberto Poteca” el premio “Gloria Deportiva”, que otorga el Círculo de Periodistas Deportivos de Necochea.
Club El Triunfo
Pero como todo cuento o historia de vida, todo tiene un inicio y Carlos Cavaganaro, nacido el 9 de abril de 1946, no es la excepción. Los primeros años de vida y de fútbol, el hijo de Carlos Alberto, a quien considera como lo más grande que tuvo en la vida, los desarrolló en el Baby fútbol del Club El Triunfo. Sobre esos tiempos, el ex DT del VB Sport de Islas Maldivas recordó que “fueron tiempos hermosos. El club funcionaba en el viejo Estadio Necochea, donde está el club Palermo. Recuerdo que el último año que jugué, perdimos la final del campeonato contra Gimnasia y Esgrima, en un momento donde además mi papá era presidente del “Lobo”. Fue un tiempo inolvidable y desde ahí me fui a estudiar a Buenos Aires. Yo jamás pensé que luego iba a ser jugador de fútbol y menos director técnico”.
Inventó una prueba
No obstante, la vida le tenía preparada una sorpresa a ese joven que en principio tenía destino de Maestro Mayor de Obras. Un buen día de 1959 fue por obra de la casualidad a ver al Estadio de Vélez un encuentro amistoso entre la Selección Argentina y El Fortín, y se fue de ahí jugador de fútbol. Acerca de ello, Cavagnaro actualmente quien administra cursos para la Organización de Estados Americanos (OEA), evocó que “era la época de Frondizi (Arturo, Presidente de la Argentina entre 1958 y 1962), donde todos los días había una huelga, y justo ese día jugaban Argentina (dirigida por Victorio Spinetto, luego campeona del Sudamericano de 1959) contra Vélez y digo voy a verla. Pero cuando estoy llegando me dicen que no puedo ingresar porque es a puertas cerradas. Entonces dije que estaba citado a una prueba y fui superando varios controles. Hasta que en la última barrera me paró un señor llamado, José Tartaglia, quien me dijo que no podía estar a lo cual insistí en que estaba citado para una prueba como en las puertas anteriores. Pero Tartaglia, vivo me pidió que le muestre la citación que obviamente no la tenía, entonces cuando supo que no había citación me dijo, si no tenés la nota, no podés estar citado a una prueba y ahí le imploré que por favor me dejaran probarme, que venía de Necochea, que era hincha de Vélez y que me había costado mucho llegar hasta ahí y bueno luego de varios cabildeos me probaron y no paré más”.
Joven entrenador
Pero el mojón más importante su vida fue cuando tomó el primer equipo de Argentinos Juniors en 1969 con tan sólo 22 años, constituyendo un récord Guinness que hoy perdura, ya que continúa siendo el DT más joven de la historia en dirigir a un equipo de fútbol profesional. Acerca de ello, quien durante dos años había trabajado con Victorio Spinetto en Vélez, uno de los grandes entrenadores que tuvo el fútbol argentino, señaló que “En el año 1967, Prospero Cónsoli (histórico dirigente del “Bicho” de La Paternal), me había llamado para estar a cargo del Departamento de Fútbol y a su vez era el ayudante de campo de un hombre de verdad como Roberto Resquín, quien me ayudó mucho. Pero en 1969 las cosas no le fueron bien y quedé a cargo de la Primera en el Nacional de 1969. Mi paso por Argentinos fue corto, sin embargo hicimos bien las cosas y le dimos posibilidades a un montón de chicos que hasta ese momento eran desconocidos y después fueron figuras en sus equipos y en la Selección como Omar Larrosa (campeón del Mundo con Argentina en 1978) a quien traje de la Cuarta de Boca, Enrique Chazarreta (campeón con San Lorenzo y mundialista con Argentina en Alemania 1974) y Horacio René Ibáñez quien vino de la Cuarta de Independiente. Creo que la mayor virtud que tuve como DT, fue el buen ojo para elegir jugadores es por eso que hoy sigo asesorando a los Jeques árabes para la compra de futbolistas y otros empresarios”.
Abrazo con Maradona
La vida a Cavagnaro, quien también entrenó a Ferrocarril Oeste, Círculo Italiano de Regina y realizó una notable campaña con Vélez Sarsfield en 1977, donde terminó tercero en el torneo Metropolitano, en el cual venció al poderoso River de Labruna que luego fue campeón y al Boca de campeón del mundo de Juan Carlos Lorenzo, con un equipo bárbaro que integraban, Julio César Falcioni, Pedro Larraquy, Omar Roldán, José Antonio Castro, Julio Asad y Omar Jorge, lo llevó a tener vínculo directo con las más grandes figuras del fútbol mundial, tal el caso de Diego Armando Maradona, de quien guarda de los mejores recuerdos . Sobre “Pelusa” a quien conoció de Cebollita manifestó que “Nunca tuve ni un sí, ni un no con él. Cómo futbolista fue extraordinario. Siempre me preguntan, si Messi o él y yo digo que las comparaciones son odiosas porque cuestan hacerlas a través del tiempo, pero hay una diferencia que a través del tiempo se puede establecer. Cuando el equipo se cae, Messi se cae con el equipo y cuando el equipo se caía Maradona levantaba al equipo, creo que con eso te dije todo. Como ser humano, yo conocí al Diego bueno. Un chico de lo más querido, solidario y junto a él tengo una anécdota en el Mundial de 1978. Yo fui parte del equipo de ATC que transmitió el campeonato del mundo para todo el país junto a Enrique Macaya Márquez, Marcelo Araujo, Fernando, Niembro y Mauro Viale, y en aquel entonces en uno de los programas previos al Mundial dije: Argentina va a salir campeón del mundo, pero el mundo se va a perder de ver al mejor futbolista del momento, que es Diego Armando Maradona. Él había quedado desafectado por Menotti de la lista de 22 futbolistas y me estaba escuchando, entonces cuando salí del viejo ATC, que estaba en el Edificio Alea, estaba esperándome en la puerta y me dio un abrazo, al mismo tiempo que me decía que lo había emocionado mucho lo que dije”.
Frente a Pelé
Así como conoció a Maradona, el Fundador de la Institución Académica Cavagnaro allá por 1988 y quien como entrenador de Racing, llegó a los cuartos de final del Torneo Nacional de 1979 , trató mucho a Pelé a quien además le tocó enfrentarlo, cuando Cavagnaro dirigía a Atlante y “O Rey”, era jugador de Cosmos de Nueva York, en el crepúsculo de la carrera de Edson Arantes Do Nascimiento, en tiempos donde integraba aquel célebre plantel junto a Giorgio Chinaglia, Franz Beckembauer y Carlos Alberto, entre otro. Del astro brasileño señaló que “como jugador lo pongo a la par de Diego porque era muy hombre y en espacios reducidos te hacía un desastre. Me tocó jugar contra él, con el Atlante ante Cosmos en Washington. Le estábamos ganando 2-0 y el Negro no la tocaba, le había armado un cerrojo y estaba ido del partido. Logramos además hacerle el primer gol y luego de contraataque le hicimos el segundo, entonces los jugadores me decían que estaba acabado o me preguntaban si yo había arreglado algo con él, porque la noche anterior habíamos estado juntos. Pero faltando 15’ lo dio vuelta sólo al partido. Nos hizo un gol de cabeza, otro de derecha a la salida de un corner y otro faltando 30’’ eludiendo tres jugadores nuestros. Nos liquidó. Ese era Pelé dentro de la cancha y afuera un bromista, un amigazo y un tipo muy alegre”, sentenció Carlos Cavagnaro, quien lleno de anécdotas y recuerdos interminables va dejando una enseñanza a cada paso, compartiendo su experiencia. Un necochense por el mundo con todas las letras.