El Siglo XXI invadió definitivamente las aulas
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Con la introducción generalizada de la robótica en las escuelas públicas de la ciudad, la educación primaria y secundaria comienza a reflejar los profundos cambios registrados en los últimos años en la educación
Bajo el título “Materias que se deberían enseñar en la escuela” circula hace ya tiempo por Internet una infografía que señala algunos temas que parecen faltar en la formación de los chicos.
Nutrición, inteligencia emocional, creatividad e innovación, convivencia y valores, oratoria, ventas, meditación y felicidad, inteligencia financiera, son algunos de los materias propuestas por esa publicación viralizada a través de las redes sociales.
Sin embargo, la infografía en cuestión no sólo deja en evidencia los resabios de los sistemas educativos del Siglo XX, también muestra el desconocimiento que en general los adultos tienen respecto a lo que sus hijos aprenden en la escuela.
Si bien es cierto que para muchos niños sería importante adquirir conocimientos sobre ventas, oratoria o nutrición, muchos padres parecen tener una visión distorsionada de la educación que reciben los estudiantes en las escuelas.
Esto se debe a que las nuevas tecnologías han provocados cambios tan profundos en la sociedad que la educación tiene que adaptarse constantemente a los nuevos escenarios y quienes están fuera del ámbito educativo difícilmente percibir la complejidad de esa permanente mutación.
“Es un proceso tan dinámico y permanente, que lo que pensaste ahora, te sirvió para hoy y para mañana, pero después tenés que volver a replantear toda la didáctica, porque te pasó por encima la tecnología”, explicó Luis Decastelli, jefe distrital de Educación.
Y en las escuelas locales estos cambios parecen haberse acentuado con el desembarco definitivo de las TICs en las aulas.
Mientras hay quienes plantean la necesidad de realizar cambios en una educación que consideran tradicional y obsoleta, en el que parecen haberse perdido conocimientos hasta hace poco esenciales, los chicos en las escuelas de Necochea ya construyen robots.
Salto al futuro
De Castelli coincide en que hasta hace poco la educación era “muy esquematizada”, pero señala que se han producido grandes cambios, aunque mantienen algunas materias que tienen que ver con el conocimiento general.
“Las escuelas tienen un diseño curricular que atraviesa todas las áreas: prácticas del lenguaje, matemáticas, sociales, naturales… Pero a su vez, este año las escuelas tienen talleres de robótica”, dijo Decastelli.
“Las Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) eran abordadas hace tiempo, pero no con tanta profundidad como este año”, dijo el Jefe Distrital. “Así que vamos a contar con una Feria Distrital de Ciencias atravesada por estos cambios, con lo cual va a quedar reflejado que las nuevas tecnologías se han metido en el aula y ha cobrado una dimensión impactante”.
La Jefatura Distrital de Educación organiza varios eventos educativos y precisamente la feria a la que hace referencia Decastelli refleja las investigaciones desarrolladas en las aulas de los colegios locales.
“Hoy el pensamiento computacional es algo revolucionario y esto está en la escuela. Ya forma parte de la escuela”, señaló Decastelli.
Si bien podría parecer que la educación secundaria no ha evolucionado mucho desde el siglo pasado, lo cierto es que en la última década se han producido profundas modificaciones que quedan evidenciadas en la especialización del sistema.
“En cuarto año los chicos tienen que elegir una modalidad. Está el que sigue naturales y tiene más de físico química, el que elige sociales o el que opta por administración de empresa, artes, orientación física, el que va a una técnica y elige multimedia, alimentación, electrónica, electromecánica y energías renovables”, dijo Decastelli. “Hay un abanico de posibilidades que en otra época no había”.
Por otra parte, en las escuelas primarias también se han producido cambios notables que muchas veces están definidos por el espacio curricular de cada institución. Así, hace poco en algunas escuelas se comenzó a enseñar ajedrez.
Aprender a aprender
En un artículo periodístico publicado a fines de 2017, Edgardo Zablotsky, entonces miembro de la Academia Nacional de Educación y vicerrector de la Universidad del CEMA, escribía que “hoy el problema no es memorizar una gran cantidad de información que autoritariamente un docente nos enuncia. Así se estudiaba hace no tanto tiempo. Lo relevante es aprender a buscar la información, a sistematizarla, sintetizarla y utilizarla con criterio”.
“La educación, tal como la conocemos hoy, nació en el contexto de la revolución industrial. ¿Cuál era su objetivo? Preparar a los jóvenes para convertirse en buenos empleados para las fábricas, formarlos con un pensamiento homogéneo que funcionara bien en el rutinario entorno laboral de la época. Es claro que en ese entorno el concepto de libertad educativa no tenía ningún significado”, agregaba Zablotsky.
El propósito actual de la educación “sigue siendo preparar a los jóvenes para desarrollarse en la sociedad que encontrarán en su vida adulta. Pero estamos en un mundo que cambia a un ritmo sin precedentes. Por eso, la educación hoy debe ser muy distinta”.
¿Cómo hacerlo? “Aprender a aprender es la respuesta.”, señaló Zablotsky. “Ya no importa aprender conocimientos específicos, sino tener la capacidad de aprender en forma continua. Probablemente la mayor parte de lo que un joven necesite aprender, a lo largo de su vida adulta, hoy ni siquiera exista”.
“Cada joven, cada individuo, es distinto y no puede caminar sobre esta cinta sin fin de adquisición de nuevos conocimientos si no goza de la libertad de elegir qué es lo que necesita aprender en cada momento y dónde puede encontrarlo. La revolución tecnológica permite justamente eso”, indicó.
Nuevos contextos
Esos cambios en la educación de los que muchos adultos hablan en potencial o desconocen, son parte de la vida cotidiana de los estudiantes de todos los niveles educativos tanto a nivel nacional como local.
Un ejemplo de ello es la implementación hace muy poco tiempo de la orientación en Turismo en una escuela secundaria de nuestra ciudad. La Secundaria 5 del barrio 9 de Julio y su anexo de Energía cuentan desde febrero con esta orientación y ya comenzaron a trabajar en un proyecto turístico que vincula a establecimientos escolares e instituciones del interior del distrito.
Angel Vallejos, a cargo del anexo Energía de esta institución señaló que dentro de la Ley de Educación y de los lineamientos del diseño curricular de la provincia de Buenos Aires se busca que “el nivel secundario impacte en la comunidad y que los actores principales sean los alumnos con proyectos que salgan de las aulas, construido por ellos y por docentes y que se relacione con las otras áreas”.
Ese es el caso del trabajo de investigación que realizaron los chicos del anexo Energía para determinar la calidad del agua que se bebe en ese paraje y en Ramón Santamarina y que determinó que el líquido contiene demasiado fluoruro. A partir de esa investigación, que se expondrá en la Olimpíada del Agua que se desarrollará en nuestra ciudad, se consiguieron filtros para instalar en los establecimientos escolares.
Se busca, dijo Vallejos que “cada proyecto y cada trabajo tenga impacto en la comunidad donde el alumno vive y también en la región”.
En tanto, Susana Faidella, directora de la Escuela Secundaria 5 del barrio 9 de Julio explicó que a partir de la implementación de la orientación en Turismo ya los chicos comenzaron a trabajar en un corredor turístico rural que unirá todos los pueblos del interior del distrito de Necochea.
Contextos
“Si hoy no se da respuesta a los nuevos contextos, los contextos nos pasan por encima, porque los chicos van por otro lado”, afirmó Decastelli respecto a la necesidad de que el sistema escolar se adapte a los nuevos escenarios.
“Los chicos vuelan. Preguntan cosas que un adulto se pregunta de dónde salieron. Evidentemente hay cosas que se nos escapan y que son consecuencia de la globalización, que trajo una dinámica distinta en la apropiación del aprendizaje”, afirmó.
Señaló que en este contexto los chicos tienen acceso a diferentes portadores de textos, como la televisión, la computadora y el teléfono. Debido a ello, tienen buena lectura y comprensión. “Hay que desmitificar eso de que el chico sale del secundario sin saber”, afirmó.
No obstante indicó como una debilidad el hecho de que las tecnologías parecen haber limitado la capacidad de los estudiantes de expresarse por escrito. “Se les propone que escriban algo y no escriben más que un párrafo”, explicó. Por ello, dijo, uno de los desafíos es “recuperar la escritura”.