El silencioso avance de la adicción a Internet
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Según un estudio realizado a fin de 2022, el 91% de los argentinos pasan más de 11 horas diarias conectados a la red. En la ciudad las consecuencias ya se empiezan a notar, en especial en el consultorio de psicología y de psicopedagogía
La tecnología se ha convertido en una parte integral de nuestras vidas y es difícil imaginar un día sin ella. Sin embargo, el uso excesivo de la tecnología puede tener graves consecuencias para la salud.
Además puede ser riesgoso. Ejemplo de ello es la cantidad de accidentes de tránsito que se registran en la ciudad por el uso del celular mientras se conduce.
Según el informe «La Visión de los Usuarios» realizado por D’Alessio IROL en noviembre de 2022, el 91% de los argentinos pasan más de 11 horas diarias conectados a Internet. Este dato revela una tendencia preocupante.
Uno de los principales riesgos de pasar demasiado tiempo en Internet es el impacto negativo en nuestra salud mental y emocional. La sobreexposición a las redes sociales, los juegos en línea y el contenido digital puede generar adicción y afectar nuestra autoestima.
La comparación constante con los demás en las redes sociales puede generar sentimientos de ansiedad, depresión y baja autoestima.
El informe «Digital 2023 Global Overview Report», que recopiló datos de varios países, reveló que Argentina se encuentra en la cuarta posición en cuanto al tiempo promedio de uso de teléfonos móviles.
De acuerdo al estudio, los usuarios en la Argentina pasan un 53,8% del día utilizando el celular.
Hiperconectados
“La hiperconectividad nos puede agotar psicológicamente y puede ser un problema si nosotros como adultos no acompañamos o enseñamos a los más chicos a cómo hacer o llevar adelante un uso responsable de las nuevas tecnologías, porque en sí las nuevas tecnologías no son perjudiciales. El mal uso es lo que trae consecuencias negativas”, dijo la psicóloga local Romina Silva Barni al ser consultada sobre el tema.
En tanto, la docente y psicopedagoga Cecilia González explicó que “las adicciones a las redes es algo que se va incrementando cada vez más y se ven los resultados académicos de algunos niños. Es un tema de conversación a diario con los docentes en las escuelas”
“El uso de las tecnologías ha venido a instalarse en nuestras vidas”, agregó González y dijo que algunas de las consecuencias ya se pueden ver en el consultorio de psicopedagogía: “No solo vamos a tener niños con un lenguaje tardío, sino que ser{a una generación con dificultades de comunicación”.
“Cuando vienen al consultorio por dificultades pedagógicas, los padres aseguran que la penitencia más grave que les pueden poner a sus hijos es ‘suspenderles el celular’, como si realizar las tareas fuera un castigo”, afirmó.
No poder desconectarse
“La hiperconectividad hace que no haya un tiempo, un lugar, un espacio, un límite para la demanda del otro”, afirmó la psicóloga Lorena Cavalcanti. “Y muchas personas tienen esa sensación de tener que responder con urgencia a lo que el otro le pide”-
Señaló que esta situación “puede ser muy disruptiva, porque en cualquier hora, en cualquier momento, en cualquier lugar, puede llegar un mensaje”.
“La falta de límites, la necesidad de responder ya, tiene que ver también con la urgencia de la época, donde no hay lugar para la pausa, para el silencio, donde no hay lugar para la elaboración de los pensamientos”, añadió.
Y explicó que “todo eso lleva a una vorágine que genera en las personas muchísimo estrés y ese estrés genera agotamiento mental, ansiedad, mucha inseguridad en relación a la autoestima y a la personalidad”.
Señaló que la paradoja es que “en vez de estar más comunicados y obtener un bienestar, se termina demasiado confundido en todo lo que son las relaciones humanas, tanto de pareja como de trabajo o de amigos”.
Por otra parte, afirmó que las redes sociales pueden “generar muchísimas cuestiones de prejuicios, de discriminación, de mucha violencia y eso es lo que está legando a consultorios”.
Las consecuencias negativas
Romina Silva Barni dijo que “en relación a las consecuencias negativas, podemos ubicar tres grandes grupos de impactos, uno relativo al tipo y al acceso a información, otro asociado o vinculado más a las relaciones personales y un tercer impacto vinculado a la creación de la identidad y la autoestima”.
En relación al acceso a la información, dijo que “si bien es una de las ventajas, el exceso de información causa mucho estrés y también muchas consecuencias a nivel funcional”.
Silva Barni dijo que el “consumo excesivo de información” puede generar “mucha ansiedad”.
Dijo que muchas veces esa información no se termina de procesar o elaborar. Y en ese sentido señaló que los “menores que tienen acceso a información de todo tipo, contenidos violentos, que no son contenidos apropiados para su edad, sin ningún tipo de control”.
Por eso afirma que la “hiperconectividad nos puede agotar psicológicamente”.
En cuanto a los vínculos, Silva Barni dijo que “Internet o la conectividad ha permitido aumentar algunas relaciones interpersonales y que acerca a muchas personas, que por ahí de otra forma no podrían tener contacto”.
Pero advirtió que la hiperconexión “está generando vínculos débiles, vínculos muy superficiales, muy líquidos, como dice Sigmund Bauman, una relación que puede generar gran malestar y sensación de vacío, relaciones muy débiles, muy laxas”.
Por último, se refirió a las consecuencias en la identidad y la autoestima. “En las redes sociales cada uno muestra lo mejor de sí mismo. Se fomenta una sociedad en la que lo virtual se mezcla con lo real. Es difuso el límite de lo real. Y esto impacta sobre todo en la adolescencia, en las inseguridades, en la autoimagen, en la formación de identidad que va unida muy a las redes sociales, muy a la cuestión virtual”.
En cuanto a las consecuencias de la hiperconexión que se observan en el consultorio, Silva Barni dijo que la comunicación instantánea “trae consecuencias angustiantes, causa soledad también”.
Dijo que en las redes sociales se “borran los límites entre lo que es público y privado” y la autoestima de los usuario “se sostiene en la cantidad de seguidores. Aunque no sepamos nada de esas personas, lo importante es tener seguidores”.
Dijo que esto “va generando también una cuestión muy vacía del narcisismo, un narcisismo muy basado en las opiniones de los demás, que define si le gusta o no lo que sos vos como persona”.
El impacto en el aula
La psicopedagoga Cecilia González dijo que en el consultorio “estas dificultades están a la vista”.
“El niño comienza a manifestar conductas tanto fisiológicas, como por ejemplo estrés, fatiga por privarse el sueño, sobrepeso, problemas circulatorios y dificultades en la visión; como también psicológicas, depresión, soledad y aislamiento, apatía ante cualquier actividad que proponga el profesor”, precisó.
“Cuando un niño en el aula o en el recreo se aísla, nos está manifestando algo que le está pasando, sin la necesidad de tener que ponerlo en palabras. Esto trae aparejado también, alteración del humor, irritabilidad, ansiedad, impaciencia, dificultades para vincularse con el otro”, indicó.
Y afirmó que es “realmente preocupante las dificultades que causa en los niños el exceso de tecnologías , porque no es solo ‘retraso académico’, sino que es también un desorden en general que nos traspasa como padres, como institución y como seres sociales que somos”.///
Miedo a perderse algo
Las redes sociales y el tiempo de pantalla excesivo pueden ser una fuente importante de estrés mental y emocional. La cantidad de contenido disponible en Internet, combinada con la presión de mantenerse conectado en línea, puede generar sentimientos de ansiedad y depresión.
Esto se ve agravado por el hecho de que las plataformas de redes sociales están diseñadas para crear una sensación de FOMO (miedo a perderse algo) que puede hacer que las personas se sientan abrumadas o inadecuadas.
Además, pasar demasiado tiempo frente a las pantallas también puede provocar problemas físicos como dolores de cabeza o fatiga visual. Es importante que las personas sean conscientes de cómo el uso de las redes sociales afecta su salud mental para que puedan tomar medidas para reducir el estrés y mejorar su bienestar.
Los peligros del ciberacoso
El ciberacoso se ha convertido en un problema importante en el mundo digital actual. Se define como el uso de la tecnología para acosar, amenazar, avergonzar o atacar a otra persona. Se puede hacer a través de correos electrónicos, mensajes de texto, plataformas de redes sociales y otras herramientas de comunicación en línea.
Las consecuencias del ciberacoso son graves y pueden tener efectos duraderos en la salud mental y la autoestima de la víctima. Además de esto, también puede provocar daños físicos si no se aborda de manera rápida y efectiva. Por lo tanto, es importante que los padres y educadores sean conscientes de los peligros del ciberacoso y cómo evitar que suceda en primer lugar.
Al educar a los niños sobre la etiqueta adecuada en línea, monitorear su actividad en línea, establecer reglas firmes sobre el uso de Internet, hablar abiertamente sobre el acoso cibernético con ellos y denunciar cualquier caso de acoso cibernético de inmediato, podemos ayudar a proteger a nuestros niños para que no se conviertan en víctimas de esta forma de acoso.///