El sueño cumplido de un pequeño hincha de Boca
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Ramiro Molina fue recibido por el plantel en la Bombonera. Carlitos Tévez, pese a su lesión, se hizo un viaje exclusivamente para estar presente y le firmaron la camiseta
Ramiro Molina cumplió uno de sus sueños, conocer a sus ídolos del plantel de Boca Juniors. El pequeño nacido en Necochea tiene cinco años y fue el invitado especial de la Bombonera, donde compartió algunas charlas con los jugadores y recorrió todo el predio.
De gran corazón
Cuando Ramiro tenía tres años, los médicos le diagnosticaron leucemia. Tras varios viajes desde Necochea a Mar del Plata para llevar adelante el tratamiento, en el Hospital Materno Infantil la familia se encontró con representantes de la Fundación Maravillas, que se desempeña en dicha ciudad.
La citada ONG tiene la finalidad de crear las condiciones humanas, económicas y sociales para hacer realidad el sueño de niños entre 4 y 16 años que padezcan enfermedades crónicas.
Cuando conocieron a Ramiro, decidieron que él era el elegido y que harían lo posible para cumplir su sueño.
Ese encuentro entre los padres del niño, Pablo Molina y Nadia Sauthier, y los representantes de la Fundación fue en enero y, esta semana, recibieron el llamado que daría origen al viaje.
La ONG se encargó de costear la totalidad del traslado de la familia compuesta por Pablo, Nadia, Ramiro y sus hermanos Tobías y Juan Pedro. “Nos pagaron el combustible para llegar a Mar del Plata y de ahí, a las dos y media de la madrugada, salimos en la combi de ellos para Buenos Aires junto con otra familia de Benito Juárez”, contó Nadia.
Recorrido por el predio
Si bien Ramiro tiene una pasión por Boca que la heredó de varias generaciones de hinchas en su familia, su sueño era conocer a Carlos Tévez. Sin embargo, el 10 “Xeneize” era una figurita difícil de conseguir ya que no estaba yendo a los entrenamientos por una lesión en el hombro izquierdo.
Cuando la familia llegó a Casa Amarilla, a las ocho de la mañana del pasado martes, vieron de cerca el entrenamiento de los jugadores. Ramiro ya estaba feliz, pero aún quedaba mucho por vivir de esa experiencia.
Al finalizar el entrenamiento, los jugadores almorzaron en la Bombonera y la familia Molina también lo hizo pero junto a los miembros de la Fundación dentro del predio.
Más tarde, recorrieron el museo de Boca vieron las copas y toda la historia del club. Las caras de felicidad de Pablo y Ramiro competían por la sonrisa más grande. El mayor de los tres hermanos también estaba feliz y, en aquel momento, hasta se olvidó que era de River.
A la salida del predio, llegaba el momento de conocer de cerca a los jugadores. Empezaron a salir todos, “Wanchope” Ábila fue el primero en saludar al pequeño Molina y Darío Benedetto no dudó en poner su firma en la camiseta junto a la de otros compañeros de equipo.
Sin embargo, la alegría más grande fue cuando apareció “el Apache” en la cancha y le dijo “qué hacés campeón”, con una sonrisa. “Rami se quedó duro y apenas pudo contestar”, contó ayer Nadia a Ecos Diarios mientras Ramiro, vergonzoso, se escondía detrás de ella.
Todos los varones de la familia se trajeron su camiseta con alguna que otra firma pero el pequeño Ramiro se las trajo todas. Una experiencia inolvidable y llena de grandes corazones que la hicieron posible.///
