El sueño de conocer la NASA
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Walter Gazek visitó el lugar y vivió una experiencia inolvidable que le es de gran utilidad para su futuro profesional
Walter Ariel Gazek cumplió uno de sus sueños, el cual estaba vinculado tanto a su vida personal como a su futuro profesional: recorrer la NASA y conocer acerca del funcionamiento de uno de los lugares reconocidos como potencia mundial en materia de vuelos espaciales.
El joven necochense, que lleva el mismo nombre que el actual titular de la Cámara Comercial e Industrial porque es su hijo, tiene 21 años y está cursando el cuarto año de ingeniería aeronáutica en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en la ciudad de Buenos Aires.
En Necochea cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Alemán para luego continuar una carrera vinculada su pasión por los vuelos y viajes a través del espacio. “Siempre me gustaron los aviones y el espacio, pero no conocía a nadie que esté en el tema, así que terminé el secundario y me fui para allá, solo. Ha sido una buena experiencia, pese a que son muchas materias y que al principio me tenía que levantar a las cinco de la mañana para llegar a la facultad. Después te terminás acostumbrando”, contó.
Actualmente Walter invierte gran parte de sus días en tener esta compleja carrera al día y además toma clases de vuelo para ser piloto profesional. Esto último es una actividad que también le demanda tiempo pero que se encuentra en segundo plano por detrás de su carrera universitaria.
El viaje y la experiencia de conocer la NASA era un anhelo que tenía desde hace tiempo y que junto a un grupo de compañeros de la carrera pudieron concretar por intermedio de una persona qué les facilitó un contacto.
La experiencia la vivieron durante sus días de vacaciones, tanto Gazek como Iván Pons, Ignacio Ojeda y Pedro Remelli, quienes este año comenzarán cuarto de la ingeniería aeronáutica, una carrera que según indicó el necochense, tiene buena salida laboral porque la dificultad es un filtro importante que hace que cada año se “bajen” muchas personas. “Hoy en día somos 15 cursando algunas materias, que para una ciudad como Buenos Aires, no es nada si uno piensa que la UBA tiene clases con 200 o 300 personas”, explicó.
La experiencia
“La idea con un grupo de compañeros era organizar un viaje a Orlando para ver un lanzamiento al espacio, pero a través de la facultad pudimos hacer contacto con Miguel San Martín, que es una eminencia porque es jefe en JPL, que es un centro de desarrollo e investigación de la NASA, que lanza todas las expediciones espaciales. Pudimos intercambiar mails y nos invitó a ir”, contó Walter.
JPL se ubica en Los Ángeles, por lo que tuvieron que tomarse un avión para poder estar un día junto a Miguel San Martín. “Primero estuvimos en Florida, vimos el lanzamiento que teníamos ganas de ver, y de la nada nos dijo que justo tenía libre en esas fechas así que nos invitó a ir. Para nosotros era un sueño porque es lo máximo a lo que un ingeniero aeronáutico puede aspirar. En la facultad escuchábamos siempre hablar de él pero nadie lo conocía personalmente”, contó.
“Nos recibió excelente, nos sacó a recorrer, nos mostró todos los lugares y laboratorios como así también el aparato que mandarán a Marte. Son cosas difíciles de imaginar”, contó el joven que en cuanto llegó de nuevo a la Argentina tuvo que ponerse a estudiar para continuar rindiendo y seguir al día.///