El suministro de agua es caro para el municipio
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Si bien el agua es un recurso indispensable para la subsistencia humana también lo es para ciertas actividades comerciales e industriales, que están directamente ligadas a necesidades de la vida moderna.
En el caso de Necochea es un tema recurrente, el servicio de agua potable, más aún en la temporada estival donde diferentes gestiones municipales han puesto su esfuerzo económico para que no baje la presión en la red o lo que es peor que no salga agua de una canilla.
Aunque últimamente se han hecho nuevas perforaciones, el problema sigue latente porque tampoco se toman medidas de fondo sobre una red obsoleta que corre por debajo de nuestras calles con más de 80 años en algunos sectores.
Para empezar a resolver la situación, por lo menos paulatinamente, entendiendo que el suministro de agua a la población tiene un costo, este debería ser trasladado, sobre una base de cálculo de consumo a quienes usan este vital elemento para el comercio y la industria. Va de suyo que nadie pondría en tela de juicio no abonar el suministro de energía eléctrica o gas
Sobre esta cuestión queríamos ahondar porque resulta bastante injusto que aquel que utiliza el agua como materia prima en su comercio o industria no pague en consecuencia y termine abonando lo mismo que un domicilio particular.
Ejemplos sobran, tanto los lavaderos de ropa o de autos, los restaurantes, panaderías, fábricas de pastas y de hielo, industrias que la usan para refrigeración de maquinaria, hoteles, gimnasios con duchas en fin un sin número de actividades que usan el agua como materia prima en la comercialización de productos o servicios colaterales los que deberían pagar de acuerdo a lo que consumen que, por supuesto, es mucho más que lo que gasta cualquier domicilio. Además, en estos casos, como en tantos otros se trata de una materia prima fundamental del negocio.
En este sentido, se hace necesario empezar a instalar medidores para pagar lo que cada uno gasta ni más ni menos. No sería materia de discusión empezar justamente con los comercios que utilizan el agua para trabajar y, más adelante, seguir con los domicilios particulares. La instrumentación debería ser sencilla y de fácil aplicación estando a cargo del usuario ofreciendo un tiempo razonable a cada nuevo abonado para el cumplimiento de la norma supuesta.
A la Municipalidad y, por ende, a los contribuyentes, le cuesta dinero mantener los pozos, las redes que, por otro lado, cada vez están en peor estado, y sería de lo más adecuado que aquellos que lucran con el uso del agua, hagan su aporte reiteramos, como el gas o la electricidad y en una segunda etapa, extender la medida al resto de los frentistas. Así como cada vivienda se hace cargo del medidor de luz también podría tener su medidor de agua y pagaría únicamente por lo que gasta.
Además, sería una política ambiental de cuidado de lo más interesante porque todos controlaríamos mucho más lo que se consume y se reduciría el derroche porque nadie querría pagar más de la cuenta.
Es imprescindible empezar a pensar la problemática del agua de manera integral, proyectando incluso el crecimiento de la ciudad al ser reconocido por el área de obras sanitarias la existencia de conexiones clandestinas, porque lamentablemente los servicios públicos siguen yendo atrás de la expansión, cuando debería ser al revés. El Estado debería llevar los servicios públicos para impulsar y ordenar el crecimiento.
En el marco de esta proyección en materia de agua, también hay que pensar en hacer cambios, la Nueva Necochea los está esperando, si estuviera la decisión política, obviando que el año recién iniciado es electoral.///