“El tango regala la posibilidad de un abrazo”
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Afirmó la bailarina y docente Natacha Poberaj durante su visita a nuestra ciudad
Bailar el tango y enseñarlo desde la naturalidad propia del ser humano al moverse es el estilo que caracteriza a la reconocida artista Natacha Poberaj, quien recientemente visitó nuestra ciudad para brindar un seminario de giros, dinámica del abrazo y musicalidad en esta popular danza.
La propuesta, como en anteriores oportunidades, tuvo muy buena convocatoria de púbico que se acercó a compartir las enseñanzas de quien fuera la campeona mundial de Tango Salón 2006 y que actualmente brinda clases y realiza exhibiciones en distintos puntos del país y el exterior.
Vale mencionar que Poberaj estuvo en diciembre del año pasado dictando un seminario en nuestro medio y volvió para seguir transmitiendo su experiencia, “la pasé tan bien que me decidí a volver”, expresó sonriente.
La actividad fue organizada por el profesor Santiago Betanzos y se desarrolló en instalaciones de la Escuela Municipal de Arte aunque la bailarina también se hizo tiempo para concurrir a una milonga en el Almacén Murillo y, respecto al ambiente tanguero de la ciudad, sostuvo que “está muy cuidado, había mucha camaradería y todos bailaron con todos”.
Los bailarines locales se dieron el lujo compartir la velada con esta destacada artista quien observó como positivo que había distintos grupos, “pero todos fueron interactuando y nadie se quedó sentado, además fueron muy cuidadosos en los que hace a la circulación en la pista que es algo que se agradece”.
Vale recordar que el tango nació como un baile social y de allí la importancia de respetar los espacios compartidos, y además, Natacha comentó que “el nivel de baile también es agradable, lindo de ver, cada uno tiene su propia personalidad, son todos diferentes y es algo gratificante ver que la semilla que uno ha ido plantando, crece”.
Giras
Actualmente, está trabaja en el país como en el exterior, y próximamente tiene previsto viajar a Entre Ríos, luego a Moscú y Taiwán para dar clases y hacer shows de tango y folclore.
Natacha nació en Villa Pueyrredón, Buenos Aires, empezó estudiando clásico y contemporáneo en la Escuela Nacional de Danzas “Maria Ruanova”, luego María Allende en Morón, “a los 15 años audicioné para el ballet nacional que dirigían el Chúcaro y Norma Viola”, evocó.
Su maestro del tango fue Carlos Rivarola y mientras trabajaba en el ballet se formó como bailarina de tango, danza que la apasionó desde siempre “crecí escuchando tango con mi abuela que tenía la radio en su delantal o en la cama”, comentó la artista.
Además de Rivarola, tuvo como maestros a Ricardo Barrios y Pepito Avellaneda, todos grandes milongueros y referentes. Trabajó en la Compañía Tango por dos, en distintas casas de tango de Buenos Aires, en la compañía Tango Metrópoli “me fui de viaje a Japón con la orquesta de Beba Pugliese y Julián Plaza”, destacó.
Tiene 43 años y baila desde los 17 años, sus palabras demuestran la pasión que siente por lo que hace y ha sostenido su actividad y conformar una familia con tres hijos, “la familia es una de las partes más importantes de mi vida y cuando salí campeona en 2006 estaba embarazada de mi primer hijo”.
El encuentro con el público le resulta enriquecedor y señaló que “los docentes nos nutrimos de la propuesta de nuestros alumnos, entiendo que la verdadera enseñanza está en generar un ida y vuelta y ver qué es lo que necesitan”.
Su propuesta es mostrar distintos caminos y cada uno elija cual quiere tomar para seguir desarrollándose en la danza.
Evolución
Al igual que la sociedad, el tango ha tenido una gran evolución, “todo lo que sucede socialmente impacta en este baile”, sintetizó la docente quien destacó el lugar que ocupa actualmente la mujer en el tango.
Poberaj se presenta en exhibiciones con El Gallego Manolo, uno de los últimos exponentes del tango canyengue, también baila con Jesús Velázquez con quien fueron compañeros en el Ballet Nacional y la Compañía Tango x 2 y se reencontraron después de 14 años.
A lo largo de estos años ha trabajado con Fabián Irusquibelar, Ricardo Barrios, Jesús Velázquez, Fabián Peralta, Eduardo Villegas, Enrique de Facio, Julio Zurita, Roberto Herrera, “guardo gratos recuerdos de los momentos que nos encontramos en los caminos”.
Está casada con Manuel Lorenzo quien también ha sido su pareja de baile y actualmente, junto a Damián Rodríguez, tienen un proyecto de teatro maratónico, “es teatro cruzado por el psicoanálisis”, comentó la docente quien también es ayudante terapéutica y se está formando como psicoanalista, “creo que son cosas que suman al momento de enseñar porque la gente sigue necesitando del abrazo y el tango nos regala eso cada vez”, puntualizó la bailarina.
