El transporte automotor está en un punto de inflexión
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El servicio de media y larga distancia no opera desde marzo y están en riesgo numerosos puestos de trabajo
Desde que se decretó la cuarentena por el Covid-19 se suspendió toda la actividad de los micros y larga distancia, y el edificio de la Terminal de Omnibus abre sus puertas en un horario limitado para la operación dos empresas de encomiendas y de la oficina de Renaper.
Un cartel descolorido, pegado en una de las puertas de acceso, informa que “Hasta nuevo aviso la terminal se encuentra cerrada”, y la soledad en las dársenas donde habitualmente paran los micros dan muestra de lo que implica la falta de servicio desde el inicio de la medida de aislamiento social, preventivo y obligatorio, para evitar la propagación del virus.
En tiempos normales son cuatro las compañías que unen Necochea con distintos puntos de la región y del país, a las que suelen sumarse otras tantas en temporada de verano.
Al momento de decretar la cuarentena el gobierno nacional destacó la importancia de garantizar el servicio público para que las personas exceptuadas puedan cumplir con sus tareas esenciales, sin embargo son muchos los que tienen dificultades para llegar hasta desde localidades vecinas y deben recurrir a otros medios alternativos para poder trabajar.
Al igual que casi todas las terminales del interior provincial, las ventanillas de venta de pasajes están concesionadas y los responsables de la atención no “cortan un boleto” desde el 19 de marzo y, por ende, tampoco están percibiendo la comisión correspondiente por la ausencia de ventas.
Impacto
Esta situación pone al descubierto el mal momento económico que se encuentran atravesando las empresas del sector que, a pesar de tener ayuda para el pago de los sueldos del personal, la inactividad total por un período de tiempo tan extenso, ha impactado negativamente en sus arcas, desconociéndose en qué situación se encontrarán cuando vuelvan a la operatividad.
En las grandes urbes los micros, trenes y aviones aglomeran grandes cantidades de pasajeros y en la actualidad se encuentran en jaque a partir de la pandemia. La realidad local es bastante diferente, y el cierre de la Terminal de Omnibus trajo aparejado que las empresas no abonen los alquileres correspondientes a la Cooperativa 25 de Mayo, a cargo de la explotación, que es el sostén económico de 10 familias.
En ese mismo edificio, emplazado en avenida 58 y Jesuita Cardiel, se encuentran cerradas las boleterías y el kiosco; el bar desmanteló sus instalaciones, y el restaurante funciona con servicio de vianda; mientras que la oficina del Registro Nacional de las Personas, atiende los lunes, miércoles y viernes, con turno previo.
Asimismo, la parada de taxis tampoco está operando, lo que ocasiona una pérdida en los ingreso de los trabajadores.
Extensión
Es sabido que la prohibición de circular tiene la finalidad de evitar contagios, y ya son muchos los países y ciudades del mundo que estudian la forma de resolver el tema del transporte público de pasajeros, porque todo hace suponer que la presencia del coronavirus podría extenderse durante bastante tiempo.
Vale mencionar que en los horarios que no hay despacho de paquetes, el edificio luce solitario y algunos de los lugares donde acostumbraban a transitar los viajeros están cubiertos de encomiendas y bultos de distinto tipo.
Aún no hay noticias en concreto, se habla de aplicar un protocolo en el que viajaría la mitad del pasaje, no sería rentable para las empresas que necesitan al menos 20 boletos para salvar los gastos y, paralelamente, los concesionarios de las ventanillas ven con preocupación las noticias de que se implementarían la venta on line de pasajes.
La espera se está prolongando demasiado y crece la incertidumbre entre los que dependen de la actividad, que se estima será una de las últimas en habilitarse, posiblemente antes de fin de año si la evolución de la pandemia lo permite.