El trigo de estos pagos, campeón nacional
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En 1929 Alfonso y Julio Contín recibieron un premio de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en un concurso en el que compitieron productores de todo el país
En 1929, una variedad trigo sembrada en el distrito de Necochea recibió un premio nacional. Según publicó Ecos Diarios 17 de mayo de ese año, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires otorgó la distinción a los agricultores Julio y Alfonso Contín.
Los Contín habían participado del quinto Gran concurso Nacional de Productores Agrícolas con una muestra de trigo Record.
Además del título de “campeón nacional” recibido por la muestra, los Contín recibieron una medalla de oro otorgada por Presidencia de la Nación; además de un premio de la Bolsa de Cereales consistente en cinco argentinos Oro, otro del Centro de Exportadores de Cereales por 30 argentinos oro; una medalla de oro de la Cámara de Cereales y otros cinco argentinos oro de la Cámara Gremial de Molineros.
También recibieron medallas de oro de las firmas Vattuone y Bosso Hermanos, Casazza, Malberti y Cía. y Ferrocarril Sur.
Bajo el título “El Trigo de Necochea campeón nacional”, Ecos Diarios publicó un artículo en su portada el 17 de mayo de 1929 que señalaba que el premio demostraba “en forma incontrovertible cuál es la bondad de los trigos que se producen en las tierras de Necochea, así como el grado de adelanto a que ha llegado la agricultura regional, cuya producción puede resistir con ventaja la comparación con la de los países grandes productores de trigo, como Canadá, Estados Unidos y Australia”.
En 45 años
Lo que no indica el artículo es el corto período en el que el distrito había logrado convertirse en uno de los grandes productores de trigo de la región.
Sólo habían transcurrido 45 años desde que se realizarán los primeros sembradíos. Según la historia oficial, allá por 1881, cuando se fundó la ciudad, en el distrito no había un sólo metro de tierra cultivada, ni instrumentos para labrar el suelo. Recién en 1884, nuestro distrito tendría sus primeras cosechas. Se cosechó trigo, cebada, maíz, alfalfa y legumbres.
La tierra se prestaba perfectamente para la agricultura y luego de los primeros ensayos, se cosecharon 300 fanegas de trigo en las chacras del distrito.
Si bien en los años de la fundación el distrito carecía de toda clase de plantaciones, incluso hortalizas, era rico en ganadería y abundaban vacunos, lanares y yeguarizos. En 1888, Juan B. Larraburu ya figuraba entre los ganaderos más importantes de la zona, y su nombre aparece en un mapa de 1890, sobre las tierras que ocupa su estancia: La Otomana.
Según relata Eduardo Escobar en su libro “Necochea, ciudad progresista y poética”, publicado por primera vez en 1937, “llegó el año 1884 y visto el excelente resultado de las siembras de los cereales, no faltó un vecino que dada la importancia que iba tomando la agricultura, pensara en la construcción de un molino”.
El progresista vecino era Julián Gamez. Escobar señala que a partir del impulso recibido por la agricultura, comenzó la introducción de maquinaria agrícola, como máquinas segadoras y una trilladora a vapor. “En 1886 se cosecharon 18.000 fanegas de cereales y el molino que fue un orgullo y un triunfo para Necochea, por ser un exponente de progreso, las recibió para su elaboración y luego para ser colocadas en el partido y otros puntos”, indicaba el escritor.
El libro también hace referencia a que en 1884 se estableció en el distrito José María Balsategui, quien contribuyó al progreso rural.
Otro premio
Un año más tarde de aquel premio otorgado por la Bolsa de Cereales, Julio y Alfonso Contín participaron en otro concurso.
Se trataba del primer concurso regional de cereales y linos y cuarto concurso de semillas del Ministerio de Agricultura de la Nación.
Participaron varios expositores de Necochea y Quequén.
De acuerdo a la información publicada el 20 de abril de 1930, en trigos, Alfonso Contín obtuvo el primer premio instituido por la Sociedad Rural de Balcarce y la Compañía de Seguros Díaz Vélez, con la variedad Kared.
En tanto, Julio y Alfonso lograron el segundo premio con la variedad Record.
En el concurso de la variedad Ideal, el primer premio fue para Juan Favoretti.
En cebada forrajera, Favoretti logró el primer premio con la variedad “38 M.A.”
Julio Contín logró el primer y segundo premio en el concurso de avena.
En tanto, el expositor de Quequén, José Rumbo obtuvo el primer premio de cebadas forrajeras y el segundo premio en avenas.