El turismo rural como alternativa de la nueva normalidad
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Mientras el sector turístico ve como preocupación la extensión de las restricciones para circular y su impacto en los prestadores, surge una posibilidad para un circuito aún no explotado
A medida que pasan los días, empresarios, microempresarios, emprendedores y empleados vinculados al turismo ven con cada vez más preocupación la extensión de las medidas de restricción impuestas por el gobierno en el marco de la pandemia de coronavirus y el impacto que esto está provocando en el sector.
Esta semana la presidenta de la Asociación de Hoteles, Claudia Calvo, señaló en una entrevista en el programa radial El Diálogo de hoy luego publicada en Ecos Diarios: “Si no entra gente a la ciudad, no trabajamos”.
Esta misma semana la secretaria de Turismo, Marcela García manifestó que “en el contexto de esta situación de pandemia nos vamos a encontrar con un turista más exigente”.
Y en este nuevo escenario, mientras se buscan alternativas y un plan B para enfrentar a la próxima temporada, García dijo: “Estamos buscando fortalecer el turismo rural, porque sabemos que el turista va a buscar un mayor contacto con la naturaleza”.
De esta manera, un proyecto de turismo rural impulsado por estudiantes secundarios del distrito comienza a perfilarse como una opción cada vez más viable dentro de un sector sin planes de contingencia para afrontar la “nueva normalidad”.
Plan de contingencia
Detrás de cada adversidad suele haber una oportunidad. Así lo pensaron algunos productores patagónicos cuando, a mediados de los 90, la baja del precio internacional de la lana generó una brusca caída en sus ingresos y debieron encontrar alternativas para subsistir. Sumergidos en la crisis que expulsaba a los pobladores por la falta de oportunidades, surgió la primera experiencia de agroturismo apoyada por el INTA. La iniciativa contemplaba visitas y hospedajes en estancias, cabalgatas, recorridas por los lugares más destacables y almuerzos con platos tradicionales.
Con el correr de los años, productores agropecuarios y prestadores de servicios comenzaron a replicarse en todo el país, conformados y guiados en sus estrategias por extensionistas del INTA. ¿Cómo se logró la unión de estos grupos? Fue gracias a un concepto casi revolucionario: el atractivo turístico de una región, un emprendimiento o un pueblo, está en su gente y sus tradiciones, en su cultura, en los sabores y aromas y cultivos típicos.
En 2004 y dentro del ámbito de gestión del Centro Regional del INTA en el Sur de Buenos Aires, se conformó el primer grupo asociativo de productores agropecuarios y prestadores de servicios turísticos, en el marco del programa Cambio Rural. En ese momento, unos 12 emprendimientos comenzaron su camino en paralelo a lo que luego se conoció como la Red de Turismo Rural del centro y sur de la provincia de Buenos Aires.
Para 2017, año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, ya existían en el país 71 experiencias consolidadas de turismo rural, distribuidas en 21 provincias del país, en las que participan más de 1.200 emprendedores de familias rurales. A su vez, estas iniciativas fomentadas por el INTA incluían a 167 organizaciones del sector. Entre sus objetivos, buscan frenar el éxodo rural y mejorar la calidad de vida.
Para ese momento, en el Sur de Buenos Aires la Red ya involucraba a 120 familias de los partidos de Pedro Luro, Hilario Ascasubi, Villa Iris, Dufaur y Colonia San Martín de Tours, Pigüé, Coronel Suárez, Cura Malan y Pueblo Santa Maria, y Coronel Pringles, entre otros. En todos los puntos, las agencias de extensión rural locales del INTA trabajan ligadas y apoyadas por el Centro Regional Buenos Aires Sur, a través de sus estaciones experimentales agropecuarias.
Un proyecto local
La Escuela Secundaria 5 del barrio 9 de Julio, que cuenta con anexo en la localidad de Energía, fue elegida en 2018 para ser uno de los 16 establecimientos de la provincia que implementaría en el ciclo lectivo 2019 la nueva Orientación de Turismo.
“Con enorme orgullo fuimos quienes allá por febrero de 2019 acompañados por las autoridades llevamos adelante el lanzamiento de la orientación a nivel provincial”, señaló Susana Faidella, directora de la escuela.
La elección de la escuela secundaria del barrio 9 de Julio no fue casual. En 2018, Faidella junto a Angel Vallejos, vicedirector a cargo del anexo Energía, habían comenzado a pensar en incentivar a los chicos para desarrollar un proyecto turístico que vinculara a sus comunidades.
“Habíamos empezado a pensar en el Turismo Rural en nuestro distrito que pondría en valor todo el Interior y ampliaría la oferta turística, ya no sólo pensando en el mar”, precisó Faidella.
“A partir de allí, con el impulso de la nueva orientación, acompañados y asesorados por María Valeria Mosches (directora técnica de la Provincia), una de las docentes que elaboró el diseño curricular de Turismo y su implementación en territorio, y contando con el apoyo de nuestra inspectora María Gabriela Cernello, comenzamos a diagramar la idea de un Corredor Turístico Rural”, afirmó Faidella.
La idea, agregó, fue que el corredor “uniera Necochea, Energía, Ramón Santamarina, La Dulce, Juan N. Fernández y Claraz” y de esta manera incentivar “a estas comunidades a pensar en una propuesta turística”.
Para ello se organizó en los primeros días de julio de 2019 un encuentro educativo y comunitario en La Dulce. Allí se realizó el lanzamiento oficial del proyecto con la presencia de autoridades municipales, del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, la Asociación de Fomento La Dulce y también del escritor y periodista Leandro Vesco.
Faidella señaló que en el proyecto “trabajamos junto a nuestros alumnos en diferentes talleres afines a la temática. Lamentablemente, esta cuarentena no nos ha permitido seguir trabajando como quisiéramos”.
Mucho potencial
Angel Vallejos, vicedirector del anexo Energía de la Escuela Secundaria 5, señaló que “el turismo rural tiene mucho potencial” en el distrito.
Precisó que si bien hay un sólo establecimiento rural que en la actualidad está desarrollando turismo rural en el distrito, hay muchos otros que están realizando de forma particular algunas actividades en este rubro, como llevar gente a comer asado o a realizar cabalgatas.
Indicó que el circuito turístico desarrollado por los estudiantes busca precisamente unificar todas estas propuestas con visitas a los museos de las localidades del interior y diferentes emprendimientos para, por ejemplo, degustar productos como mermeladas y chacinados.
La idea es también integrar a este circuito las diferentes fiestas populares realizadas en Ramón Santamarina, La Dulce y Juan N. Fernández.
El partido de Necochea, con una extensión territorial de 4791 kilómetros cuadrados, cuenta con innumerables cascos de estancia, boliches de campo y parajes que podrían convertirse en atracciones turísticas para aquellas personas interesadas en salir del ruido de las grandes ciudades.
Por ello, como dice Vallejos, “el turismo rural tiene mucho potencial”.
El turismo rural en la Argentina
Según el informe del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca titulado “El turismo como instrumento de desarrollo e integración”, el agroturismo permite al turista conocer la cultura local, involucrarse en la forma de vida del productor y su familia, observar las prácticas productivas y el procesamiento de productos agropecuarios con la organización de visitas a actividades productivas de bienes primarios, artesanales y agroindustriales
En el mapa actual del turismo rural se puede identificar una importante cantidad de emprendimientos desarrollados por medianos y grandes productores que ofrecen agroturismo, turismo estancia, turismo en bodegas y turismo activo, principalmente cabalgatas.
A su vez, se observa una fuerte inyección de capitales extra prediales, que orientaron sus inversiones a emprendimientos de alto nivel y, completando el panorama, se vislumbra una mayor vinculación de los pequeños productores con este sector rural, a partir de la formación de asociaciones, redes, y cooperativas y focalizando su oferta en el patrimonio cultural, tradiciones, costumbres y los saberes locales.
Los grupos de Cambio Rural, se encuentran concentrados en las Provincias de Buenos Aires con un 48% y en Chaco con un 42%, más atrás quedan Mendoza con un 7% y Tierra del Fuego con un 2%. Esta última está más ligada a turismo de estancia, casa de campo y se ha trabajado en recuperar estancias antiguas o casas de campo de nobles familias o de apellidos que están vinculados a la historia. La causa de ello fue la grave crisis de la producción lanera de fines de los 90´, por la cual los productores se volcaron al turismo.
En el Noreste de Argentina, el turismo rural está más vinculado con lo comunitario y cultural, en donde los servicios que ofrecen son muy diferentes al sur argentino, prima la convivencia en las costumbres, en donde los lugareños son grandes protagonistas
Mendoza, por su parte, es conocida por el turismo de bodegas, el enoturismo, en donde además de ofrecer visitas guiadas y catas, también se encuentran las caminatas, cabalgatas y trabajos en viñedos.
Fuente: MAGyP e INTA