El uso de los cajeros automáticos y la necesidad del alcohol en gel
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/12/cajeros.jpg)
Una medida esencial que debería cumplirse con mayor rigurosidad para evitar contagios
Nos encontramos en pleno período de fiestas de fin de año y en los albores de una nueva temporada turística y las medidas de sanitización de los cajeros automáticos parecen haberse ido relajando, porque si bien las entidades disponen de alcohol en gel, no siempre están cargados y los clientes van declinando su uso.
Desde que en el mes de marzo se declaró la cuarentena por el Covid-19 en los cajeros automáticos se colocaron elementos para evitar el contagio. En los primeros tiempos todo se cumplió de forma estricta, lo mismo que en los comercios donde los clientes ya no utilizan el alcohol y el recipiente va quedando en un lugar olvidado del mostrador.
Cabe recordar que los usuarios de los cajeros automáticos deben ingresar con barbijo y en el espacio debe haber un dispensador de alcohol en gel o reducido.
En las últimas semanas, entre el cobro del aguinaldo, las jubilaciones y la necesidad de contar con efectivo para las fiestas, la demanda creció y el faltante de este producto genera preocupación entre los usuarios.
Mientras en la ciudad se está registrando un incremento de los casos de Covid-19, los elementos sanitizantes son más necesarios que nunca, sobre todo en estos lugares donde hay tanta rotación de gente.
En la amplia mayoría de los comercios, empresas, edificios, oficinas y dependencias estatales se hizo habitual la aplicación de alcohol en gel o reducido, y en buena parte de los cajeros automáticos se dispone de sanitizantes, además de aquellos ubicados dentro de las propias entidades bancarias.
Protección
Al igual que en otros lugares, a poco de transitar la pandemia, había personal colocando alcohol a los clientes e indicando los pasos a seguir; luego se instalaron dispenser mientras que sólo en un banco privado se observó la ausencia de este tipo de barrera de protección.
En el resto de las entidades, tanto públicas como privadas, cuentan con estos elementos, aunque en ciertas horas están descargados o fallan en la aplicación.
Vale mencionar que las entidades ofrecen diferentes canales electrónicos para que los clientes no concurran a la sucursal y, en caso contrario, deben solicitar turno previo, pero, de todas maneras, en determinado momento del mes se juntan muchas personas en el acceso a los edificios, mezclándose con los que esperan en la cola del cajero.
En este caso, los ciudadanos deben evitar las aglomeraciones, así como el uso del tapaboca y desinfectar sus manos con alcohol antes y después de operar en el cajero.
Por su parte, en las sucursales bancarias, personal de seguridad controla que se cumpla distanciamiento y rocía las manos de los clientes en el ingreso. Pero la situación sanitaria en los cajeros de nuestra ciudad y Quequén es más delicada, se los podría considerar como “posibles focos de infección”. Según se pudo establecer, en algunos casos la sanitización de pantallas y teclados, se realiza cada 20 minutos, efectuándose la limpieza completa con lavado de pisos antes de abrir y cerrar el banco.
Centenares de personas están en contacto con estos dispositivos a lo largo del día y hoy, que el virus es de circulación comunitaria, deberían extremarse los cuidados y controlar el cumplimiento de esta medida esencial para la salud de la población.///