El vacío de una familia por la falta de respuesta de la justicia
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2022/12/caso-burgos-foto-auto.jpg)
El motociclista Darío Ezequiel Burgos (27) fue víctima de un automovilista que lo atropelló y mató. El acusado de “homicidio culposo agravado” se mantiene prófugo, impunemente
“A la justicia se le aflojó la venda, perdió su espada y hace caso omiso de su balanza. Esa imagen ya no representa la justicia. Otro 22 de diciembre, otro año, otra carta, otro ruego a nadie. Pero si llego a que alguien cambie tal vez aún valga la pena escribirla”.
Las palabras pertenecen a Nadya Burgos, hermana de Darío Burgos, el motociclista que fue atropellado por un automovilista en pleno Puente Dardo Rocha. Las gravísimas heridas sufridas por el joven de 27 años, determinaron su deceso.
“Quiero que sepan que desde ese día nada volvió a ser igual, nada… Quedó un vacío que se siente en cada fiesta, en cada reunión familiar, en cada paso que damos hacia nuestros sueños, siempre falta un abrazo, una risa”, continuó diciendo la hermana de la víctima.
“No empañes tu vida, la vida de otros, siendo imprudente, a todos nos espera alguien en casa, una madre, una hermana, un padre, nuestra mascota, alguien. No abandones a tu hermano a su suerte, porque alguien arriba te mira, Dios o el Universo o como quieras llamarlo. Baja la velocidad, usa el cinturón, respeta el semáforo, usa el casco, no conduzcas alcoholizado, cuídate y cuida al otro, cuida a tu familia que viaja con vos, a tus amigos. Deseo que nadie nunca tenga que volver a encontrarse de uno u otro lado, ni victima ni victimario”, sentenció.
Justo reclamo
“Hoy quisiera pedir justicia, pero esta palabra está tan gastada que ha perdido su sentido. Mi hermano descansa, mi familia nunca más lo hará si no tiene lo que es justo.
Y la culpa nunca es de nadie dentro de los juzgados, nadie sabía, nadie pensó, nadie hizo, nadie analizó, nadie escuchó, te piden disculpas, se dan golpes en el pecho, echan las culpas al más perejil y ahí siguen, calentando sus cómodos sillones con títulos que les quedan demasiado grandes”, añadió la familiar de Darío.
Esto en relación a que hubo jueces que, en dos ocasiones, les otorgaron el arresto domiciliario a Cristino Peralta Gómez, el hombre que conducía el automóvil que atropelló y mató a Darío Burgos.
En ambas ocasiones, el imputado en el “homicidio culposo agravado”, desobedeció a la Justicia y violó las medidas que le permitieron continuar en libertad ambulatoria, mientras una familia lloraba por la pérdida irreparable.
Todo sigue igual
“Deben servir al pueblo pero solo se sirven a sí mismos. No les da ni un poco de vergüenza, no se sonrojan sus caras cada vez que fallan en contra de las víctimas. Nada cambia”, enfatizó la hermana de Burgos en su dura carta.
“El tiempo pasa, un año, dos…siete. Siete años y todo en los papeles continúa igual. Ni abogados, ni fiscales, ni jueces han actuado con sentido común. Se escudan tras su poder, su poder no les valdrá nada cuando lleguen a rendir cuentas, espero que eso lo sepan”, reconoció Nadya.
Y de manera emocionante, concluyó diciendo: “Daro, hermanito, un día te volveré a abrazar, ya no tengo dudas de que estas allá, esperándome. Hago mi camino con tu música y con tu recuerdo. Los años seguirán pasando pero todo lo bueno y mágico que fuiste, nadie lo podrá borrar jamás. Justicia por Darío”. ////
Conducía alcoholizado
Según la investigación de la Fiscalía y de acuerdo con pericias realizadas por Policía Científica de accidentología, el vehículo marca Peugeot modelo 307 que colisionó contra la moto de Darío Burgos, circulaba a más de 80 kilómetros por hora por el Puente Dardo Rocha.
Hubo testigos que corroboraron esa postura acerca que el automovilista manejaba con exceso de velocidad, esa madrugada del 22 de diciembre de 2015, ya pasaron siete años y todo sigue sin resolverse, mientras una familia implora justicia.
Además, el análisis de alcoholemia realizado al conductor dio como resultado un grado de alcohol en sangre no permitido para estar al frente del volante.
En ese sentido, las fuentes de la investigación también indicaron en su momento que el automovilista registraba 1,78 gramos de alcohol por litros de sangre y el permitido para manejar era de 0.50. ////