Ellas también piden la pelota
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Con un notable crecimiento de la actividad en menos de un año, cerca de 300 chicas compiten en torneos de fútbol reducido. Una selección local competirá en un Nacional en Tandil
Por Adrián Stolarczuk – Redacción
Así como hay varones que practican cestobol y mujeres que se animan al boxeo, el fútbol desde hace años también dejó de tener un único género. Cada vez más damas, de todas las edades, se animan a romper los prejuicios y disfrutan corriendo detrás de una pelota número 5. Nuestra ciudad no está ajena a este fenómeno y en menos de un año, con notable crecimiento, son cerca de 300 las jugadoras que compiten en torneos de fútbol reducido, cobijadas en un Liga con partidos todos los fines de semana en el Club Rivadavia y en complejos de canchas sintéticas, para equipos de 6 u 8 jugadoras.
Un poco de historia
En 2011, la Liga Necochea de Fútbol organizó su primer torneo femenino, en respuesta a un incipiente fenómeno nacional que encontró ecos en varios clubes locales que comenzaron a unir las inquietudes de muchas chicas que jugaban en su barrio pero no encontraban un lugar para practicar y formarse. El Club Rivadavia fue el primer campeón, en un certamen histórico que contó además con la participación de los equipos de Estación Quequén, Ministerio, Gimnasia y Mataderos. El objetivo era clasificar al flamante Torneo del Interior. Rivadavia nos representó a nivel provincial y luego lo hicieron Ministerio, Villa Díaz Vélez y Villa del Parque, con muy buenos resultados, incluso el “León” de la playa perdiendo en 2014 la final del Torneo de Ligas del Este frente a Junín.
Pero desde entonces, los inconvenientes económicos principalmente, desmantelaron la precaria estructura que se había creado y no volvió a haber torneos oficiales en Necochea y mucho menos un equipo compitiendo fuera del distrito.
Nuevo bríos
Todo cambió este año, con la fuerza organizativa de la Liga Costasur, que instalada desde hace tiempo como el torneo comercial de fútbol reducido más importante de la ciudad, decidió incorporar también a equipos femeninos. Taponazo de Quequén fue el primer campeón y desde entonces, el boca a boca y la excelente difusión, hicieron el resto. El responsable organizativo, Martín Nebot, comentó que “tenemos tres divisiones, por niveles, y aproximadamente diez equipos en cada división. Además damos la chance de que haya jugadoras ‘prestadas’ para que jueguen y refuercen en una división menor, una por equipo, para que se vayan integrando”. Ya se completaron dos torneos y en diciembre culminará el último del año. Y no habrá parate veraniego. El enero retomarán con partidos también en el sintético del Club Huracán.
Poner en valor
Las figuras de los equipos más competitivos de esta nueva Liga son aquellas mismas jugadoras que recorrieron la provincia de Buenos Aires representando a clubes en el fútbol 11. El caso por ejemplo de Belén Reynoso, mediocampista con pasado en Rivadavia, Ministerio y Villa del Parque: “Nos juntamos a jugar hace años y la verdad que gracias a este torneo tenemos la posibilidad de volver a hacerlo” destacó Reynoso que además valoró estar contenidas por la organización: “En otras ocasiones tuvimos que manejarnos solas, con los viajes y otras cuestiones para jugar. No se le daba mucha importancia a lo que hacíamos”.
Analía Ramos, también campeona con Taponazo y actualmente además en “Las Unidas”, coincidió señalando que “nunca se le dio mucha importancia al fútbol femenino. Por eso me pareció muy buena la Liga. A las que nos gusta es una oportunidad de venir a pasar el domingo con tu familia, además de competir”. Sobre el notable caudal de 300 chicas, cuatro veces más que aquellas pioneras en la Liga Necochea de Fútbol, la delantera opinó que no la “sorprende. Poco a poco se va pasando (de boca en boca). Incluso mi nena que tiene 10 años juega. Hay muchas chicas nuevas. Vas viendo, te va gustando y también está bueno que se juegue en zonas, que haya niveles, para que las chicas que recién empiezan no sientan tanta diferencia con las demás y no se decaigan”.
De familia
A un varón es poco probable que se le pregunte porqué elige jugar al fútbol. Las respuestas suelen ser obvias. Y en el caso de las mujeres, mayormente también, entre la familia y los gustos personales: “Somos una familia de deportistas, mi papá y mi mamá jugábamos, somos cinco mujeres y jugamos todas”, expresó Ramos quien también practicó handbol “en el Colegio, pero no es lo mío, a mi déjame con el fútbol”. Por su parte, Reynoso, comentó que “siempre me dediqué al fútbol, jugaba con mi cuñado, con los chicos del barrio, siempre quería jugar. Mis hermanas y mis sobrinas siguen el mismo camino”.
Una cara reconocible fuera del ámbito del fútbol que juega la Liga es Mirta Vazquez, quien nos representara por muchos años y con éxito fuera del distrito compitiendo en pruebas pedestres. Sin embargo, el fútbol fue siempre y es su pasión: “Corrí durante 10 años, pero volví al fútbol porque me gusta más. Juego desde que tenía 12 años y tengo 49. Mis hermanos fueron todos jugadores y yo siempre jugué con ellos”. Como muchas de sus compañeras, Mirta no juega en un único equipo y lo hace nada menos que en tres, entre ellos en Las Unidas, en la categoría A, dejando en claro que disfruta lo que hace y hasta sin importar el puesto: “Puedo jugar de ‘2’ o adelante, donde sea, pero ahora estoy atajando”, apuntó.
Todas las edades
Así como no hay predilección por los puestos a la hora de jugar, tampoco la edad es un condicionante. Así como Mirta Vazquez es una referente entre las jugadoras con más experiencia, hay jóvenes valores como Fiama Cuevas, quien juega en “Las Pinkis” y en “Las Novatas”. La delantera también pasó por clubes de Liga, por ejemplo en el equipo de Villa Díaz Vélez que condujo con éxito Mariano García. Sobre esta nueva oportunidad expresó que “estuvimos casi un año sin jugar. Cuando arrancó la Liga me acerqué y me sorprendió bastante que otra vez se armara”. Y no dudó en alentar a que más chicas se sumen, sin importar los prejuicios, como en todo en la vida: “No te tiene que preocupar lo que digan los demás. Tenés que hacer lo que te guste y cumplir tu sueño”.
La mirada del DT
Néstor González es quien asumió la tarea de ser el entrenador del selectivo femenino que competirá en Tandil. Además de dirigir a varones en la Liga Independiente Amateur, en Newell’s, en La Nueva e Independiente, ha sumado este año experiencia con las damas en la Liga Costasur logrando un subcampeonato con el equipo “Encendidas”.
Reconoció que hay diferencias a la hora de trabajar: “Para ellas es nuevo entrenar. Les gusta y siempre están atentas a lo que uno les dice. Trato de que se tranquilicen y trato de enseñarles”.
En un mismo plantel, hay madres, trabajadoras y adolescentes, con diversidad de edades y de tiempo disponible para dedicarle al juego. Al respecto, González explicó que “trato de manejar los horarios por el cansancio del trabajo y de la familia. Trato de exigir dependiendo de eso y que tampoco se ‘pasen’ de fútbol, de que no se cansen de jugar los fines de semana y entrenar. Las más chicas tienen energía pero la idea es que se controlen y de hecho las que tienen hijos son más tranquilas y tratan de hablarles y aconsejar a las demás”.
De “machonas” a estar en familia
La integración de la mujer en el deporte es un proceso de muchos años y en el fútbol es algo que tardó más de lo esperado en concretarse. Hoy es un ejemplo de integración y diversidad dentro y fuera de la cancha, sobre todo en la familia, donde antes no se veía con buenos ojos que la mujer “hiciera cosas de hombres”. Esas barreras impuestas están comenzando a desvanecerse en la sociedad. Un cambio que se celebra. Sobre este presente con tantas jugadoras, destacó que “al femenino antes no se le daba importancia, pero se empezaron a sumar muchas chicas y juegan bien. Antes las criticaban por ‘machonas’ pero eso cambió. Vienen con la familia. El hombre juega y ella también, y vienen juntos a la cancha a compartir la tarde”.
Representarán a Necochea
Otro ejemplo de crecimiento para el fútbol femenino local es volver a tener la posibilidad de competir fuera del distrito, en este caso en Tandil, desde este miércoles 6, en un certamen amateur que convocará a una decena de combinados de otras ligas, dándole un carácter nacional.
El selectivo de la Liga Costasur de nuestra ciudad es conducido técnicamente por Néstor González quién armó un plantel con varias jugadoras de experiencia, que lleva preparándose con entrenamientos semanales con un gran compromiso.
Belén Reynoso compartió que “gracias a la Liga tenemos la posibilidad de volver a representar a Necochea. Estamos entrenando con gran esfuerzo día a día, que es la mejor forma de llegar”. Mirta Vazquez admitió que “para mí es un orgullo para la edad que tengo”, mientras que Fiama Cuevas reconoció que “voy a estar un poco nerviosa en Tandil. Es mi primer viaje, pero estoy contenta”. Sobre la disciplina de los entrenamientos, graficó algo que han alabado todos técnicos que han pasado por categorías femeninas: acatan las órdenes y siempre quieren aprender, algo que con los jugadores varones no ocurre ya con tanta frecuencia, por esa soberbia de saberlo todo de antemano. Las chicas no tuvieron la formación de las categorías infantiles, pero respetan al técnico para poder aprender. Fiama apuntó que “me encanta entrenar, no me quejo. El técnico me dice qué hacer y yo lo hago, porque es el técnico”.
También este Nacional se transforma en una gran vidriera y muchas reconocen sus ganas de poder dar el salto y sumarse a los clubes que practican fútbol en Buenos Aires.
El plantel está conformado por Linda Daiana Roda, Mirta Vazquez, Analía Ramos, Daiana Perpetto, Belén Reynoso, Fiama Cuevas, Gisela Romero, Jacqueline Miranda, Luciana Hernández, Luciana Ramos, María Robles, Jessica Ponce, Karen Lagos, Antonela Lagos e Inés Perpetto.