Embargarían las cuentas de la Municipalidad por una deuda millonaria
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/09/relisa.jpg)
La empresa de recolección de residuos, Relisa, estaría en condiciones de llevar a cabo la medida que dispuso la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata
La Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata dio lugar a un recurso de apelación presentado por la empresa Relisa S.A. en el marco de una causa con la Municipalidad de Necochea y, al mismo tiempo, revocó el pronunciamiento sobre el levantamiento de la medida de embargo que fuera decretada en mayo del año pasado.
El fallo –firmado por los jueces Riccitelli, Ucín y Mora – significa que, a fines de la próxima semana, cuando la sentencia quede firme, la empresa de recolección de residuos estará en condiciones de trabar un embargo a las cuentas no afectadas del municipio por una deuda que, al día de hoy, con intereses, llegaría a los $ 90.000.000.
De todas maneras, la idea de la firma no sería, en principio, embargar las cuentas sino avanzar en un acuerdo con el Ejecutivo municipal, que incluya el reconocimiento de la deuda total –cercana a los $ 600.000.000- y un plan de pagos. Además, se pretende hacer una reestructuración del contrato actual para garantizar que se pueda cumplir.
Antecedentes
Este litigio judicial comienza a partir del incumplimiento de pago por parte de Municipalidad de un acuerdo homologado en la Justicia en 2017 con la firma Relisa, por una deuda de $ 40.600.297,92, que iba a pagarse en 26 cuotas, durante la administración municipal de Facundo López.
Tras la intimación al municipio por la falta de pago del acuerdo, finalmente el 23 de mayo del año pasado el Juzgado en lo Contencioso Administrativo de nuestra ciudad ordenó trabar un embargo sobre las rentas generales no afectadas de las cuentas que poseía la Municipalidad en el Banco de la Provincia de Buenos Aires. En esta oportunidad, la suma ascendía a $36.396.338,18, más intereses por $11.080.901,43.
El 12 de septiembre de 2019, el municipio planteó un recurso de revocatoria contra la medida de embargo ordenada. En aquella oportunidad, la administración de López solicitó también, eventualmente, la sustitución del embargo ordenado y propuso dos parcelas del sector del Casino, algo que después quedó descartado.
Finalmente, en aquella oportunidad, el Juzgado de Necochea decidió dar lugar al recurso de revocatoria del municipio y ordenó el levantamiento de la medida de embargo.
Ante esta decisión, la empresa Relisa decide apelar la medida a la Cámara de Apelación de Mar del Plata, que ahora dio a conocer su decisión, en este caso, favorable para Relisa S.A.
Razones
Entre las razones de los jueces, para dar lugar al recurso de apelación interpuesto por la empresa, se mencionó que, en el recurso de revocatoria contra la medida de embargo presentado en su momento por el municipio,
las alegaciones sobre la afectación a la cobertura de servicios esenciales “carecen de un adecuado sustento probatorio”.
Además destacaron que el informe acompañado por el municipio que daría cuenta de las erogaciones que se afrontarían con la cuenta embargada, “omitió ser suscripto por el titular de la Secretaría de Hacienda y Finanzas Públicas” y se mencionó que la única firma allí inserta correspondía a María Jimena López, quien ese momento era la secretaria de Desarrollo Humano y Políticas Sociales. Sobre este punto, los magistrados consideraron que la funcionaria “carecería de facultades para expedirse en torno a cuestiones ajenas a su cartera”.
También se indicó que “lo sustancial y omitido, es que se prescindió de indicar de qué fondos se nutre la cuenta analizada, el total que recibe mensualmente y fundamentalmente si dicha cuenta bancaria detentaba un saldo de libre disponibilidad que pudiera ser embargado, todo ello debidamente acreditado con las piezas pertinentes”.
En lo técnico-jurídico, se señala que se trata de un proceso de ejecución de sentencia y lo que la empresa pretendía era un embargo ejecutorio para que se cumpla el acuerdo homologado y no un embargo preventivo, por lo que se entiende que no se debería haber levantado la medida. “En casos como el aquí analizado, no se trata de una cautelar preventiva dictada en una etapa liminar del proceso con el fin de garantizar una eventual y futura sentencia favorable para la parte actora. Se trata, por el contrario, de un embargo sobre activos bancarios que lisa y llanamente ha sido trabado para proceder al pago al acreedor de la suma líquida que le es adeudada, a consecuencia de la desidia de la autoridad demandada en cumplir con el mandato establecido en una sentencia judicial -homologatoria, en el caso- que se encuentra a la fecha firme y consentida”, se argumentó en la sentencia.
“La situación de la empresa no da para esperar mucho más”
El presidente de la firma Relisa S.A., Guillermo Martínez, explicó que “estamos en tratativas con el Ejecutivo por el tema de la deuda para acordar una forma de pago que el municipio pueda cumplir y, a su vez, reacomodar el convenio”, pero advirtió que “los tiempos se vienen demorando”.
Contó que se comenzó a trabajar en enero, pero con el tema de la pandemia se está retrasando la definición. Además, insistió en que “la situación de la empresa no da para esperar mucho más”.
De todas maneras, “embargar las cuentas no es la idea, pero sí tratar el convenio lo antes posible para poder reacomodar todo y tener un funcionamiento normal”.
La intención de la empresa es acordar con el municipio un plan de pago por la deuda total –alrededor de $ 600.000.000 (gran parte de esta cifra está judicializada) – y, al mismo tiempo, reestructurar el convenio actual porque la Municipalidad dice que no puede pagarlo. En este sentido, se indicó que habría que hacer algunos cambios en el servicio o modificar recorridos, desafectando la menor cantidad de personal posible.
Actualmente la Municipalidad debería estar pagando por mes cerca de $33.000.000. Sin embargo, los primeros meses del año estaba pagando unos 18.000.000 por mes y los últimos dos meses, abonó $25.000.000. Esto significa que sigue pagando por debajo de lo que debería y continúa acumulando deuda.///