Motociclista fue condenado, tras un pedido de disculpas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/09/c880ae2e-8984-4c78-897d-2c2b18ac4e29.jpg)
En un trámite de juicio abreviado, se acordó la pena de tres años de prisión de ejecución condicional para Gonzalo Rodolfo Márquez
Un motociclista que atropelló y mató a la jubilada municipal Elvira Antonia Kruzich (82), conocida como “Rubia”, fue condenado ayer a tres años de prisión de ejecución condicional, pero no irá a la cárcel.
El imputado del delito de “homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo”, Gonzalo Rodolfo Márquez, pidió declarar ayer en el inicio de la audiencia en el Juzgado Correccional Nº 1 y “se disculpó” por lo ocurrido.
Luego, se abrazó con los hijos de la víctima, Sergio y Daniel Díaz, y los tres lloraron en el interior del recinto de Justicia.
El motociclista tampoco podrá conducir ningún tipo de vehículos por el mencionado lapso y tendrá que someterse a una serie de reglas de conducta, como asistir al Patronato de Liberados y mantener fija una residencia por el tiempo en que dure la sentencia.
El siniestro vial se produjo la tarde del 4 de enero de 2015, en la intersección de avenida 59 y calle 50, y recién ayer se cerró un extenso capítulo de litigios judiciales con idas y vueltas en este caso.
El acuerdo
La Fiscalía dio a conocer el acuerdo alcanzado entre las partes intervinientes y el juez Mario Juliano, quien ayer subrogó en el Juzgado Correccional, avalará lo pactado en las próximas horas, tal como anticipó en la audiencia.
El trámite de juicio abreviado está previsto en el Código Penal bonaerense y procura acelerar los procesos legales, evitando de esta manera que se prolongue aún más el caso que ya llevaba 56 meses de tiempo.
“Quería tranquilidad”
Gonzalo Márquez tuvo la posibilidad de tener la “última palabra” como lo indica la ley y manifestó en reiteradas ocasiones “las disculpas a ustedes” (dirigiéndose a los hijos de Kruzich) y reconoció que “en ningún momento me escapé del lugar”.
Contó que luego del trágico accidente concurrió al Hospital Municipal Ferreyra junto a su madre para tratar de saber quiénes eran los familiares de la mujer atropellada y la identidad de la misma, ya que solamente se encontró una medallita con las iniciales “E.K”.
“Les pido disculpas por todo, no me importaba otra cosa, incluso, si me condenaban a más años de prisión, quería terminar con esta historia de una buena vez”, indicó el acusado de “homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo”.