En busca de “oro negro” en Necochea y la región
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En 1924 un equipo alemán buscó petróleo en la cuenca del río Quequén. En 1976 hicieron lo mismo técnicos de YPF, a unos 8 kilómetros de la bajada de la calle 66, rumbo a Las Cascadas. Ahora la exploración se encuentra enfocada en el mar, a unos 300 kilómetros de nuestra costa
“Diversos trascendidos aseguraban ayer con insistencia que se habría detectado la presencia de capas subterráneas ricas en petróleo en la zona de Necochea”, señalaba un artículo publicado en Ecos Diarios el julio de 1976.
Las versiones pronto trascendieron a nivel nacional y fueron repetidas por Radio Splendid y la Agencia de Noticias Saporiti.
De acuerdo a la información que circulaba por aquellos días, técnicos de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales, con la asistencia de geólogos e ingenieros pertenecientes a empresas de capital norteamericano, habían realizado estudios estudios en la ribera del Río Quequén, más precisamente a ocho o diez kilómetros de la Estación Terminal de Ómnibus en dirección a Las Cascadas.
Según el artículo, “de esos estudios se desprendía la posibilidad que bajo el lecho del Río Quequén se hallara una rica cuenca petrolífera”.
La información no fue confirmada y se especulaba que para poder realizar la exploración y perforación necesarias, se necesitaría realizar una importante obra de infraestructura en el aeródromo local.
Si bien nunca se pudo encontrar petróleo en la cuenca del río Quequén, no era la primera vez que se exploraba en el lugar en busca de petróleo.
En 1924 un equipo alemán realizó tareas similares en el cauce del río, pues supuestamente estudios previos habían detectado petróleo en el sector.
Frente a nuestra costa
Pero las expectativas generadas en 1976 por la búsqueda de petróleo en el río, volvieron a surgir en 1977, cuando se informó de los trabajos realizados por la plataforma “General Mosconi” a solo 170 kilómetros de la costa de Necochea.
En un artículo publicado el 30 de marzo de 1977, se precisaba que “a 110 millas de Necochea, a 200 de Bahía Blanca, bajo el paralelo 40, está ubicada el área que es objeto de explotación por parte de unas las maravillas tecnológicas modernas: la plataforma semisumergible ‘General Mosconi’”.
Además, la nota explicaba que “el área pertenece a la Cuenca del Colorado, una cuenca sedimentaria alargada de este a oeste y que se extiende desde el continente hacia la plataforma submarina continental argentina. En esa zona el mar tiene una profundidad de 95 metros y la fuerza de los vientos e intensidad del oleaje son menores que las que predominan en la Patagonia Austral”.
Casi dos décadas más tarde, se reavivó el interés por el petróleo frente a nuestras costas, cuando una misión aérea perteneciente a una empresa estadounidense comenzó a realizar un estudio de prospección, para lo cual se utilizaba el aeródromo local como base de operaciones.
En una entrevista publicada el 7 de octubre de 1994, se indicó que “las operaciones se realizan en un avión con singulares características que ha despertado la curiosidad de la población, dado que la máquina posee en su parte trasera -a modo de una prolongada antena- un sensor magnético”.
El equipo de técnicos especializados estaba encabezado por el capitán Jaime Monsalve (canadiense), a quien secundaban como copiloto el argentino Arnoldo Schultschik; Jeff Thomas, norteamericano que se desempeñaba como operador y Peter Moore, canadiense que era el procesador de datos.
El grupo pertenecía a la empresa estadounidense “World Geoscience”, que había sido contratada para materializar el estudio.
Casi un año después, en septiembre de 1995 se anunció que la empresa Shell buscaría petróleo frente a nuestra costa. “Antes de fin de año la compañía comenzará la perforación de un pozo explorador de petróleo a 180 kilómetros de la costa de Necochea, en una zona que tiene 70 metros de profundidad y que está comprendida en la cuenta marina del Colorado”.
Se confirmaba que la empresa iba a invertir una suma millonaria para continuar con la exploración hasta el 2000.
Existen grandes expectativas, ya que en la cuenta del Colorado, en la que estaba comprendido el frente de Necochea , se caracteriza por la presencia de una roca (la “lutitas negra”), que suele indicar la existencia de petróleo.
A fines del año siguiente, en 1996, se informó que las empresas Shell e YPF iban a comenzar en enero de 1997 trabajos para instalar dos plataformas frente a las costas de Mar del Plata y Necochea, con el objetivo de desarrollar labores de exploración y producción de petróleo.
“El importante proyecto contempla, además, la posibilidad de extraer gas natural de la plataforma continental argentina, a partir de la presencia de importantes reservas”, decía la nota publicada por Ecos Diarios.
Al mes siguiente, se informó que la perforación se realizaba en el pozo de exploración del área CAA-4 (costa afuera argentina, área 4) denominado Pejerrey X-1, localizada a 180 kilómetros del sudeste de Necochea.
La cuenca del Colorado había comenzado a ser explorada en la década del ‘60 y de los 26 pozos perforados (17 de ellos costa afuera), sólo en el perforado por Unión Texas en 1994, en un bloque lindero a CAA-4, se encontró petróleo, pero en cantidades no comerciales.
Sin embargo, la empresa no tardó en informar que existen bajas probabilidades de descubrir petróleo en el sector. Sólo existía una posibilidad de descubrimiento del 19%.
Un año más tarde, en enero de 1998, se informó que la empresa había fracasado en la búsqueda de petróleo en el sector.
Vuelta al interior
El mismo año en que se anunciaba el fracaso en la búsqueda de petróleo frente a nuestro frente costero, los ojos de los exploradores se dirigían a la cuenca denominada Claromecó Basin, en la que está comprendido nuestro distrito.
En octubre de 1998, la empresa Panamericana Energy comenzó a construir una plataforma petrolera a pocos kilómetros de nuestra ciudad, en el Partido de San Cayetano.
Consultado por Ecos Diarios, el coordinador del proyecto de exploración, Ricardo Gioja, indicó que “los trabajos están realizándose, pero no hay que alentar ninguna expectativa, porque sería una falsa ilusión. El de San Cayetano es un pozo de estudio, porque lo que queremos saber es cuáles son las posibilidades que ofrecen las estructuras que por aquí se encuentran”.
Entre los sembrados de trigo y girasol, lagunas y polvorientos caminos que configuran el paisaje rural, se levantó la torre de 50 metros de altura para explorar en busca de petróleo.
El 4 de noviembre de ese año se comenzó a trabajar durante las 24 horas en la nueva perforación, que semanas después ya tenía 1.300 metros de profundidad y pretendía llegar a los 2.500 metros.
Para lograrlo, se realizó una inversión de dos millones de dólares.
Para diciembre de ese año el trabajo de exploración había finalizado sin éxito y la empresa extendió su área de exploración a Benito Juárez y Tres Arroyos, pero tampoco se logró encontrar el tan ansiado oro negro.
Casi cinco años más tarde el distrito de San Cayetano volvió a ser explorado. Con una inversión de 5 millones de pesos se inició una perforación cerca de la localidad de Ochandio.
Con el paso de los años y ante la posibilidad de que finalmente comenzara la explotación petrolera en la región, vecinos de distintas localidades se sumaron a las protestas contra la extracción mediante el método conocido como fracking.
En 2014 funcionarios de YPF desmintieron la posibilidad de que hubiera interés en el potencial hidrocarburífero de la región. Sin embargo, nunca se sabe cuándo pueden volver las perforaciones de exploración a la zona.
Ahora en el mar
A casi un siglo de aquellas primeras exploraciones en el río Quequén, continúa el interés por la búsqueda de petróleo en la región.
Desde hace años la exploración se ha concentrado en la denominada Cuenca Argentina Norte (CAN), que se encuentra ubicada a unos 300 kilómetros, frente a la costa de Necochea.
En mayo de 2019 el gobierno adjudicó 18 áreas petroleras offshore para la exploración de hidrocarburos en el Mar Argentino. Las ofertas ganadoras, con un compromiso de inversión por un total de US$ 724 millones, pertenecen a las empresas YPF, Qatar Petroleum, Equinor (ex Statoil), ExxonMobil, Total, Shell, Pluspetrol, Tecpetrol, Wintershall, British Petroleum, Mitsui, ENI y Tullow.
En la CAN, frente a las costas locales con una profundidad que va desde 200 a 1300 metros y de 1200 a 4000 metros en aguas ultra profundas, las compañías Shell y Qatar Petroleum obtuvieron el área 107 y Equinor con la 108, un poco más alejada. La búsqueda del petróleo continúa.///