“En cinco minutos me robaron la moto parada en la vereda”
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Se lamentó María Lorena Larragneguy, quien reconoció que el rodado “es mi medio de movilidad, lo utilizo para trabajar”
“Llegué a mi trabajo, estacioné la moto frente al inmueble y cuando abrí un portón, en ese momento, me robaron la moto, fue tan sólo en cinco minutos o menos. Algo increíble”, contó ayer María Lorena Larragneguy.
“Es mi medio de movilización para concurrir de un lugar a otro donde desarrollo tareas y en el baúl de la moto estaba mi documentación y la del rodado. Un perjuicio muy grande me provoca todo esto”, agregó la damnificada.
Se trata de una moto marca Brava, modelo Nevada, dominio colocado 804-LKE, que se encontraba estacionada en la zona de calle 64 entre 47 y 49, del barrio Norte de nuestra ciudad.
“La dejé parada en la vereda con el traba volante y no observé a ningún sospechoso en el sector. Pienso que se la llevaron de tiro o la cargaron en una camioneta u otro vehículo, pero en breves minutos, fue de no creer”, puntualizó la vecina durante la charla con Ecos Diarios.
Se instruyeron actuaciones judiciales por “hurto”, con intervención de la Fiscalía de turno del Departamento Judicial de nuestra ciudad.
Investiga la policía
La víctima del atraco radicó la denuncia ayer a la mañana en la sede de la Comisaría Primera y el grupo de tareas operativas de esa dependencia inició una investigación del hecho, al tiempo que se solicitó la colaboración de la DDI.
“La moto es mi herramienta de trabajo, para moverme dentro de la ciudad y la pérdida de los documentos también es un trastorno, espero recuperar algo en las próximas horas”, manifestó María Lorena Larragneguy.
La sustracción de estos rodados es una modalidad delictiva que se mantiene en ascenso y esta situación ha derivado en diferentes allanamientos realizados por la policía de investigaciones en talleres clandestinos que funcionan como “desarmaderos”.
Los procedimientos se ejecutaron en distintos inmuebles de Necochea y Quequén, donde inclusive se han clausurado esos lugares, pero el “robo o hurto” de motos sigue vigente, ya que en muchos casos los rodados son desguazados para la venta ilegal de piezas y accesorios.