En educación, el futuro es ahora
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Siempre se habló del e-Learning y la enseñanza masiva a través de Internet en potencial, como una modalidad que con el tiempo iba a llegar a imponerse. Nunca se pensó que las circunstancias obligarían a implementar su uso en cuestión de semanas
En 2012, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, organismo nacional más conocido por su sigla Conicet, publicaba en su sitio web un artículo titulado “E-learning: la educación del futuro”.
“En el contexto del boom de las nuevas tecnologías, no todo es entretenimiento. La educación virtual o e-learning es una propuesta didáctica que desafía el paradigma tradicional. Su objetivo es acotar cada vez más la distancia entre el contenido, el docente y el proceso de aprendizaje del alumno a través del uso de herramientas virtuales específicas”, señalaba el artículo.
En los últimos años la educación terciaria fue incorporando esta modalidad para la realización de cursos y carreras cortas. También surgieron los denominados MOOC (Massive Open Online Course), modalidad que ha intentado traducirse al español como Curso En-línea Masivo y Abierto (CEMA).
Se trata de cursos en línea dirigidos a un número ilimitado de participantes a través de Internet. En la actualidad más de 800 universidades de todo el mundo ofrecen miles de cursos en línea gratuitos.
Pero si bien la educación a distancia se ha logrado imponer entre los adultos, especialmente entre profesionales y en el ámbito de la tecnología, su uso masivo entre niños y adolescentes siempre se había imaginado como algo propio del futuro.
Hasta hace un mes atrás, cuando la mayor parte de los países del mundo decidieron cerrar las escuelas.
Obligados al cambio
Varios profesionales de la educación consultados para esta nota señalan algo que de algún modo todos sabemos, las herramientas, programas y capacitación para brindar clases a distancia existen desde hace tiempo, pero nunca se pensó que habría que emplear todo este bagaje de conocimiento en el presente.
“Un gran porcentaje de profesores y maestros un gran porcentaje ha realizado distintas capacitaciones en nuevas tecnologías para el proceso de enseñanza y aprendizaje”, afirmó Angel Vallejos, vicedirector del anexo Energía de la Escuela Secundaria Nº 5, establecimiento que ha llegado a ser conocido a nivel nacional por el desarrollo de un innovador programa de energía renovable.
Vallejos señaló que las circunstancias planteadas por el coronavirus, “nos obligó a estar a la altura de las circunstancias”.
Aunque, indicó, “todo proceso y cambio provoca readaptación y salir del estado de confort para acompañar los procesos que el mundo demanda”.
“Somos siempre los profesionales de la educación que estamos frente a los cambios construyendo los procesos e innovación en relación a los nuevos formatos educativos”, afirmó.
Vallejos opinó que “la educación a distancia ha venido para instalarse en todos los niveles y modalidades de la educación”.
“Ya hay experiencias exitosas de universidades hace unos años con plataformas muy bien armadas para la educación a distancia y muchas de ellas tienen casi una misma matrícula de alumnos presenciales como alumnos en el sistema online line”, indicó.
Un proceso acelerado
Hugo Curti, profesor adjunto de la sede Quequén de la Universidad Nacional del Centro y Magister en Ingeniería de Sistemas, afirmó que “ya se venía hablando hace tiempo de la necesidad de armar estrategias para poder educar a distancia, como una forma de mejorar las oportunidades de todos aquellos que por diferentes razones no pueden transladarse para recibir clases presenciales”.
“Por eso había algunos de nosotros que teníamos mucha experiencia, otros apenas un poco, y otros ninguna en absoluto”, explicó. “En mi caso particular estaba en el segundo grupo, dado que tuve que dictar algunas clases por videoconferencia el año pasado y un poco de experiencia ya había adquirido. Pero todos, tanto los que teníamos experiencia como los que no, tuvimos que adaptarnos muy rápidamente a estas circunstancias”.
En cuanto a la capacitación, Curti señaló que la situación “a muchos no nos ha dado el tiempo que hubiese sido necesario para capacitarnos”.
“La mayoría de nosotros no nos sentíamos capacitados, y nos estamos capacitando rápido para adaptarnos. Estamos trabajando en equipo y junto con la gestión de las diferentes unidades académicas de la Universidad para compartir conocimientos y experiencias al respecto”, afirmó.
“Muchos de nosotros creemos que nunca se va a poder reemplazar en forma total la presencialidad por la virtualidad, y siempre ante la posibilidad de elegir es preferible el curso presencial. Sin embargo, esta realidad que estamos viviendo dejó claramente demostrado que las nuevas tecnologías y la educación a distancia hacen una gran diferencia para bien”, dijo Curti.
Opinó también que la situación provocada por el coronavirus puede llevar a un cambio profundo en la educación. “Creo que ese cambio ya se venía dando, aunque en forma paulatina. Esta situación actuó como un catalizador, acelerando muchísimo el proceso. Estoy seguro que cuando esta cuarentena termine nosotros no vamos a ser los mismos que éramos cuando comenzó, y por lo tanto la educación tampoco lo será. Sinceramente creo que las cosas cambiarán para bien”.
Garantizar la educación
La escritora, docente e inspectora de nivel primario Nancy Almassio afirmó que en esta “situación atípica: la enseñanza no-presencial, es función de la escuela, garantizar la continuidad en los aprendizajes de todos los alumnos”.
“Los docentes de la Provincia de Buenos Aires no hemos recibido capacitación para enfrentar una pandemia, ni mucho menos la enseñanza no-presencial, pero sí estamos capacitados para enfrentar las contingencias y por ello, estamos enfrentando esta situación histórica y excepcional desplegando todas las estrategias pedagógico-didácticas disponibles”, indicó.
“Estas estrategias son planificadas en equipo, de manera situada para garantizar el derecho a la educación de todos los niños y niñas”, dijo Nancy. “Los maestros de nivel primario, desde hace unos años, estamos implementando en las aulas la progresiva utilización de la tecnología”.
“Es así que, a partir de actualizaciones docentes y la apropiación de orientaciones vertidas en documentos curriculares como ‘Intensificación de las prácticas de enseñanza incluyendo el uso de previsiones tecnológicas’, hemos iniciado la planificación el uso de las TICs (Tecnologías de la información y la comunicación), hoy en día, herramienta indispensable para la enseñanza no-presencial”, precisó Almassio.
Dijo que en estos días “los maestros han desarrollado capacidades para la enseñanza remota. Han planificado espacios de comunicación virtual con las familias y los alumnos a través de videollamadas grupales, empleando distintos programas (Zoom, Skype, Hangout, Whatsapp)”.
“Seguramente, cuando volvamos a las aulas, al pizarrón y la tiza, no seremos los mismos. Estaremos atravesando un nuevo paradigma educativo donde, indudablemente, lo aprendido a partir de esta contingencia histórica y excepcional, sea una fortaleza”, dijo Almassio. “Muy probablemente, coexistan la enseñanza presencial, la enseñanza en el aula, con la enseñanza no-presencial domiciliaria a través del uso de las Tics, de la comunicación a partir de la conectividad”.
“El diseño curricular para el nivel primario aprobado por la resolución N° 1482/17, nos marcaba la enseñanza a partir del uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Este hecho histórico, apresuró el proceso que estábamos atravesando”, afirmó Nancy.
Adaptarse a la situación
La docente de nivel primario Micaela Méndez señaló que “estamos trabajando de una manera muy diferente en este tiempo, pero siempre aprendiendo nuevas estrategias como las que hoy se presentan y aplicando las nuevas tecnologías”.
“Como el mundo va avanzando en las tecnologías, todas las personas que puedan, sin importar la profesión, deberían ir avanzando también. Desde mi lugar tuve que empezar a investigar sobre los nuevos canales de comunicación para comunicarme con mis alumnos”, señaló la joven.
Mientras tanto, Estefanía Otero, directora del Instituto de Formación Docente y Técnica Nº 31, habló de la implementación de una plataforma digital que permite continuar con el dictado de 11 carreras en la que hay 1.350 estudiantes inscriptos.
“Nosotros somos conscientes de que nuestros estudiantes no se anotaron para hacer una carrera a distancia ni nosotros quisimos enseñar a distancia. Nos tuvimos que adaptar y esa adaptación va a tener también un impacto positivo en el después”, afirmó Otero.
Opinó que cuando termine la cuarentena y los estudiantes puedan volver a las aulas, “la ‘normalidad’ no va a ser la misma”.
La experiencia previa
En la Argentina, la primera universidad en ofrecer títulos de grado de modo virtual fue la Universidad Nacional de Quilmes en el año 1999, pero señala que para el 2008 un 65% de las universidades nacionales argentinas contaban con un entorno virtual.
“Si bien el número de estudiantes presenciales permanece relativamente estable desde el 1999 al 2009, no puede decirse lo mismo de lo virtual”, explicó en 2012 Luciana Guido, socióloga e investigadora asistente del CONICET en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR-CONICET).
De acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Educación de la Nación consultadas por la investigadora, en 1999 los estudiantes “a distancia” constituyen solo el 0.2% en relación a la matrícula presencial, pero para el año 2005 ya representaban 1.21%.
El número de estudiantes universitarios a distancia siguió creciendo a la largo de la década que termina este año, pero la implementación de esta modalidad en los niveles primarios y secundario quedó relegada, a tal punto que la enseñanza de las denominadas Tics sólo se incorporó de forma generalizada el año pasado.///