“En el arte uno tiene que soltar y desestructurar la cabeza”
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Nair Trippe. Una fotógrafa que está dando a conocer su trabajo y prepara una nueva muestra
Junto a dos artistas que presentaron serigrafías y dibujos, la artista local Nair Trippe expuso su muestra fotográfica “Habitar el laberinto”, en el marco del 5º Festival de Música Independiente “Indiegesta” que tuvo lugar el mes pasado en Salta la Térmica y que le ha permitido difundir su obra.
Su innovadora propuesta comprendía un total de 15 fotografías, una de ellas acompañada de un poema que le daba contexto a su trabajo de desnudos en blanco y negro.
Respecto al título de la exposición indicó que “el laberinto tiene que ver con el contacto con uno mismo, con el descubrimiento; tiene que ver con la libertad y despojarse de las cadenas de la sociedad”.
A través de sus imágenes la artista habla de una mujer que no tiene rostro y tampoco tiene máscaras, “la idea es que cualquier persona que se pare a verla se pueda identificar con este cuerpo que habita en ese laberinto que no tiene un espacio definido”, explicó la autora.
Con su obra propuso que cada uno le pueda poner sentido a las imágenes y presentó un poema a través del cual cuenta acerca de este proyecto, “habla de las máscaras, los rincones, de habitar el laberinto y de la libertad, que es el tema principal”.
Nair Trippe siempre estuvo relacionada con el arte, asistió a baile, tomó clases de tango y cuando era más pequeña incursionó en la danza clásica, agregando que “también me apasiona la literatura, la pintura y la fotografía”.
En el marco de las artes visuales siempre le interesó la fotografía y hace dos años y medio realizó un curso para poner en práctica los conocimientos que había adquirido a través de la experimentación autodidacta.
Al momento de tomar una fotografía se inclina po rel retrato y la mayoría de las cosas que he hecho están relacionadas con ello.
Actualmente, está preparando una muestra, que se inaugurará para Semana Santa en el almacén cultural de 60 entre 63 y 65, aunque también tiene que ver con el retrato tendrá otra estética y a full color.
Los trabajos anteriores eligió presentarlos en blanco y negro para que el observador no se centrara en el cuerpo de la modelo sino en lo que vivía cuando se detenía a mirar la fotografía.
Es mujer multifacética, trabaja como secretaria administrativa en la Municipalidad, es profesora de Ciencias Política en una escuela secundaria de adultos y, hace un año, abrió su estudio de fotografía en el que se dedica a hacer books de niños desde recién nacidos.
“Me gusta el retrato y el contacto con la gente”, afirmó convencida la joven artista que desde pequeña supo que lo suyo iba a ser la fotografía, “siempre tenía una cámara en la mano y de más grande pude comprar una máquina profesional y empecé a estudiar”.
Salir de la foto común
La profesional entiende que es necesario capacitarse continuamente para tener las herramientas necesarias al momento de trabajar, por eso estudió con Carla Duarte y ha realizado cursos on line de edición, “es importante porque ayuda a salir de la foto común y expresar otras cuestiones”.
El mundo de la fotografía es de minuto a minuto debido a los avances tecnológicos y la evolución de las cámaras y en su afán de seguir creciendo hace poco hizo un taller de experimentación fotográfica sobre textil, “mi idea es desestructurar la cabeza y en el arte uno tiene que soltar”.
Luego de un taller de lecturas feministas surgió la iniciativa de hacer desnudos relacionados con la militancia y hoy sus fotos están participando de un concurso. Un relato erótico de su autoría fue seleccionado para una antología en España a fines de 2017.
A partir de la muestra en Salta la térmica le fueron surgiendo nuevas propuestas y se mostró complacida con la devolución de la gente.
Para Nair el arte es libertad porque le permite romper con barreras y estructuras, “uno tiene diferentes roles sociales y la fotografía me permite volar y exteriorizar cosas que de otra manera no podría”
Nació en Necochea, tiene 33 años y vivió unos años en Buenos Aires, la mayor parte de su etapa escolar la hizo en el Colegio de Hermanas. Cursó Ciencias Políticas en el Instituto Nº 31 y estudió cuatro años abogacía hasta que decidió estudiar fotografía.