“En la docencia uno aprende más de lo que enseña”
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Cristina Ugalde. Es Ingeniera en alimentos, tiene su propio emprendimiento y ejerce en la docencia
Por María Cecilia Gotta
Redacción
Cristina Ugalde, ama Necochea, su ciudad natal. Y al momento de pensar en dónde formar su familia y trabajar de lo que le gusta, no dudó en radicarse en la ciudad donde se crió y tiene los mejores recuerdos en las diferentes etapas de su vida. Además de ser ingeniera en alimentos, tiene su propio emprendimiento de dulce de leche artesanal y ejerce en la docencia. “En la docencia uno aprende más de lo que enseña. Los chicos te cargan de energía, te mantienen el espíritu activo”, destacó.
Cuando Cristina terminó la primaria sabía que quería estudiar en el colegio Industrial para ser maestra mayor de obras, pero luego cuando conoció la orientación de alimentación, se inclinó por esta rama. “Me encantó el laboratorio, me dio curiosidad y terminé recibiéndome de técnica en alimentos y luego me fui a Luján a estudiar la ingeniería”, recordó.
En aquella ciudad forjó nuevas amistades, se adaptó, pero al mismo tiempo extrañaba Necochea y se quería volver. “Me encantó esa experiencia pero extrañaba la vida en mi ciudad y cuando me recibí tuve una experiencia laboral en Granja del Sol. Luego pude trabajar como representante de productos de agua para caldera en el partido de San Martin y les propuse ser representante en Necochea y así fue que volví a la ciudad”, putualizó.
En Necochea trabajó durante varios años en Industrial Pesquera Necochea con la familia Bruno, pero dentro suyo tenía ganas de emprender algo propio. En 1999 comenzó su emprendimiento dedicado a la elaboración artesanal de dulce de leche.
“Quería elaborar algo y siempre me gustó mucho la parte láctea, por eso elegí el dulce de leche, siendo un producto bien nuestro, tradicional, que tiene consumo todo el año, algo que al turista le gusta, también elegí una línea que respeta al medio ambiente, envasando en potes de cartón”, detalló.
Como todo emprendimiento comenzó desde muy abajo, primero pensando en el lugar donde instalar la fábrica, luego en el año 2000 llegó la primera elaboración. “Comenzamos a elaborar kilos de dulce leche y a venderlo en las panaderías y luego con esa plata íbamos a los tambos y así estuvimos durante los primeros cinco años”, señaló.
Cristina mencionó que fue de gran sostén su marido y su padre, que le dio consejos y siempre una palabra de aliento para seguir adelante. “Un emprendimiento se hace muy de a poco, muy lento, con mucho esfuerzo, y no hay que esperar a que se den las condiciones del país para arrancar. En nuestro país las crisis son cada vez más seguidas y hay que enfocarse en lo que a uno le gusta, ponerle mucho esfuerzo y ser perseverante”, recalcó.
Con los años pudo diversificar el producto, y actualmente sus hijas también colaboran con las tareas. “Tengo tres hijas, Luciana de 18 años, Julieta de 14 y Manuela de 11; Luciana es la que trabaja con nosotros hace tres años y se dedica a manejar las redes sociales y Julieta también se sumó”.
Docencia
Cristina también es docente de la materia Prácticas profesionalizantes en la Escuela Técnica Nº 2 en la orientación alimentación, siendo una experiencia que disfruta mucho.
Ella recordó que a partir de un encuentro con una profesora, surgió la posibilidad de ocupar un nuevo rol, como docente. “En una exposición rural me encontré con una profesora, María de los Ángeles Saleres, a quien tuve durante la secundaria y me comentó de esta posibilidad”, dijo.
En 2013 comenzaron a dictarse las prácticas profesionalizantes en las escuelas técnicas y ese año presentó su proyecto. “Cuando leí las materias que estaban relacionadas con lo mío, avancé en ese sentido”, mencionó.
En ese comienzo, fue todo un desafío salir a buscar fábricas para que los chicos puedan tener sus prácticas. “Actualmente, los chicos concurren durante todo el año y cada un mes y medio se rotan de fábrica en distintos rubros. Es muy satisfactorio ver que los que explican a los pasantes son exalumnos de la escuela”, dijo.
Los viajes educativos son muy enriquecedores consideró Cristina y la próxima semana viajará con sus alumnos a Mar del Plata a visitar varias fábricas de distintos rubros, incluido Senasa. “Esos viajes son interesantes, me gusta promover esas iniciativas”, remarcó.///