En la mesa de los grandes
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Los juveniles Agustín Baldassarri, Juan Cruz y Benjamín Liebana lideran el equipo de Primera de Necochea en el tenis de mesa y suman experiencia a nivel nacional
Adrian Stolarczuk
Redacción
Juan Cruz empezó a jugar en su casa, con su abuelo. Su papá le enseñó los primeros golpes y para poder llegar a la mesa, lo hacía parado sobre una silla. Benjamín y Agustín también se acercaron de la mano de sus padres, que habían conocido previamente el tenis de mesa cuando para todos era simplemente “ping pong”. El juego creció como deporte en la Argentina y los chicos también. Juan Cruz Liebana, Benjamín Liebana y Agustín Baldassarri, ya adolescentes los tres, son los máximos exponentes del equipo de Primera división de tenis de mesa de Necochea de viene de participar en las finales de la Liga Provincial, culminando en el quinto puesto tras perder en los cuartos de final con el Club de Amigos de Balcarce, a la postre campeón, en el Polideportivo Municipal.
Juan Cruz, con 18 años, es el mayor de los tres y ya se encuentra en La Plata comenzando su carrera terciaria en Comercialización. El cambio de vida lo obligó a jugar menos torneos que otros años pero a la vez le sirvió a su juego, incluso ganando en marzo su primer título en Primera categoría en el competitivo circuito provincial Tenis de Mesa para Todos: “No me lo esperaba, jugué la semifinal contra Fernando Tassara (tandilense, 50 años), que estuvo mucho tiempo en la selección. Lo tomé como una chance de jugar e iba perdiendo 2-0, pero lo di vuelta. No me sobró nada tampoco”, expresó sobre ese éxito y recordó que en el inicio del torneo había perdido con Agustín Baldassarri en la zona.
Primeros pasos
Los comienzos fueron similares para los tres, jugando con apenas 10 o 11 años en los torneos organizados por la Asociación Juntos por el Ping Pong. Como amigos, apañados por sus padres y restándole tiempo al predominante fútbol. “Primero arrancó Juanchi. Yo en ese momento no jugaba y cuando empecé se formó un lindo grupo”, recordó Benjamín quien desde chico practicó taekwondo y también probó el fútbol, como todos. Carlos, su papá, y Sebastián, su tío y papá de Juan Cruz, ya habían comenzado a practicar tenis de mesa y ellos los acompañaron. A Agustín, su papá Gustavo le armó una cancha en su casa y pronto quiso más. “Vi que en ese momento estaban entrenando y dando clases en el Club de Pesca y allí los encontré a ellos”, aunque ya se conocían de compartir una cancha de fútbol, Benjamín y Agustín jugando en Villa Díaz Vélez; Juanchi, en Villa del Parque. Hoy Agustín sigue con la pelota más grande, pero en Del Valle, con el equipo de Sexta división y a punto de pasar a Reserva. Pero se complica los fines de semana cumplir con ambos deportes. “Siempre tengo ese problema. Siempre le doy prioridad al fútbol, pero creo que el año que viene le voy a meter más al ping pong”, adelantó.
De juego a deporte
El paso decisivo para que el juego se transforme en algo más, Juan Cruz también lo dio junto a su padre Sebastián: “Tenía que viajar a Mar del Plata por temas de trabajo y descubrió que ahí había un lugar para entrenar muy bueno”, apuntó sobre el Club Ingeniero Acosta. “Empezamos a ir en grupo y algunos seguimos yendo. Comenzamos a aprender, nos dieron una base y descubrimos el circuito TMT”.
El circuito TMT (Tenis de Mesa para Todos) reúne a un centenar de clubes de toda la provincia y dos mil jugadores, organizando torneos todas las semanas. Las Asociación Juntos por el Ping Pong de Necochea cuenta con 22 jugadores registrados en el ranking. Juan Cruz es el mejor ubicado, en el puesto 134°, y el único jugador de Segunda categoría, y luego se enfilan Benjamín Liebana y Agustín Baldassarri, ambos de Tercera y con 16 años de edad.
También en un proceso ascendente, Benjamín acotó que “este año he ganado más experiencia que en otros, competí con más jugadores y es muy bueno el nivel que alcanzamos entrenando juntos. He podido hacerle partido a los que antes me parecía imposible”, recordó tras alcanzar este año sus primeras dos finales en Primera división en el circuito TMT, ambas en nuestra ciudad. Agustín agregó que “siempre nos dicen que la base para mejorar, además de entrenar todos los días, dicen que es viajar y jugar con los mejores, y así subiendo de categorías para lograr el mejor nivel”. Y así lo han hecho, sumando experiencia en torneos del circuito nacional, Challengers y Grand Prix, dando ventaja con la edad en categorías Sub-18 y Sub-23. El mes próximo se organiza el Abierto de la República, con invitados de Uruguay y Chile. La expectativa es viajar, aunque lo económico condiciona, siendo hasta aquí los propios padres el único “sponsor” apoyando el desarrollo.
Perfeccionarse
En La Plata, Juan Cruz logró sostenerse en el deporte y medirse en un nivel superior concurriendo al Club Gimnasty, de los más reconocidos de la capital provincial y de donde han surgido jugadores de selección nacional. “Me ganan fácil, pero me sirve jugar con ellos. Allí trabaja el entrenador Daniel Chu, que es el mejor de argentina y está con los mejores”. En tanto, Benjamín y Agustín tuvieron la chance el pasado fin de semana de participar de una clínica de tres días en Balcarce, dictada por el entrenador del seleccionado nacional Gustavo Levisman, y varias veces campeón argentino. A los más jóvenes les seduce también la idea de acompañar a Juan Cruz y en un futuro cercano poder estudiar y seguir jugando al tenis de mesa, en Necochea o a dónde elijan irse.
Nos están solos
Desde que se desarrolló competitivamente el tenis de mesa en nuestra ciudad, hace aproximadamente siete años, los tres han sido siempre los más pequeños y han llegado a ser hoy los referentes del equipo de Primera. Pero ya no están solos y más curiosos se sumaron como parte de una nueva “generación” de jugadores locales. “Especialmente este año comenzó más gente, se armó una escuela para iniciados que la dirige Carlos Acosta”, explicó Benjamín, en referencia a uno de los fundadores de “Juntos por el Ping Pong”. Las clases se brindan todos los días, de 20 a 22, en el SUM de la Escuela Técnica N°1, en calle 60 esquina 47. Así como los hay menores, también se suman los padres en una actividad que no tiene límite de edad.
En un deporte netamente amateur y que te obliga a emigrar para poder profesionalizarte, las expectativas del grupo para lo inmediato pasan por ganar con los colores de Necochea. “Ganar la Liga de Febatem (de la Federación de Buenos Aires) sería lo más importante. Hay cosas mejores, sí, pero quería ganarlo este año, pero no se pudo dar”, compartió Juan Cruz con un dejo de frustración. “Pensábamos que nos iba a ir un poco mejor, aunque igual se disfrutó más que otras veces a estar en nuestra ciudad, con nuestros conocidos”, se sinceró Benja. “No estuvimos lejos, estuvimos a nada. Perdimos 4-2 (con el campeón). Se pone ‘picante’ en Primera. Se nos hace difícil competir con jugadores de más edad y experiencia. Quizás en algunos años lo logremos, con más nivel y más roce”, auguró Juan Cruz. Será una cuestión de seguir dando pasos, para una generación que ya deja huella en el tenis de mesa de nuestra ciudad.///