En los balnearios, el verano terminó hace varios días
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Una temporada positiva pero que se apagó con el comienzo de marzo y las clases. Esperan que el tiempo sea bueno para aprovechar los fines de semana
“Si los ves que en esta época, con días medios feos, todavía se meten al mar es porque son de los pocos turistas que quedan”, afirmó uno de los guardavidas que aún custodia la seguridad de los bañistas en la playa de Necochea, y en esa frase resumió el panorama que se ve en marzo junto al mar.
La temporada ha sido muy buena durante enero y febrero, o al menos eso es lo que se ha visto en las postales que dejó el verano. En los balnearios aseguran que la concurrencia de gente de todas partes de la Provincia y del país fue notable en la arena y que el tiempo ayudó a que eso ocurra.
Sin embargo, marzo trajo una calma repentina y el comienzo de clases se llevó a la totalidad del turismo a insertarse nuevamente en la rutina de los meses más fríos del año.
Al caminar por la arena de los balnearios céntricos, se puede observar a muy poca gente los días hábiles, mientras que los fines de semana se muestran un poco más concurridos.
Los balnearios
Los concesionarios de los balnearios ya asumieron que marzo es “para los necochenses” y que tienen que apostar a tener más gente los fines de semana, ya que la mayoría ofrecerá sus servicios hasta el 31 y deben aprovechar a trabajar todo lo que sea posible antes de cerrar las puertas. En esa fecha también dejan de trabajar los guardavidas privados.
Las carpas y sombrillas están vacías en su mayoría, las sillas colgadas y las lonas enrolladas para que no se vuelen y estropeen. Ésta es una manera de que el personal que queda no trabaje, armando y desarmando todos los días, para clientes que ya no están.
“Si no trabajamos con gente local estamos al horno. Los turistas vienen en enero; en febrero se trabaja con gente de la zona y de Necochea y en marzo quedan solo los de acá. Ya este mes son pocos los que alquilan carpa, prefieren pagar los $160 del estacionamiento cubierto y bajar con su sombrilla”, aseguró uno de los concesionarios de la zona céntrica.
En otros casos, los propietarios de los balnearios han decidido desarmar un porcentaje de las carpas para ir ahorrando trabajo y que no esté todo a la intemperie sin necesidad.
“Los fines de semana hay un poco más de gente pero el que viaja se maneja mucho con los pronósticos y, si ve que va a estar feo, no viene”, dijo el guardavidas Daniel Bayley y agregó que “los que vienen en esta época a la playa es porque les gusta sentir el sonido del mar y no los gritos de los vendedores y los pelotazos de los nenes”.
Menos control
Otro cambio de marzo es que no hay control de los inspectores municipales y hay más “libertad” para que los chicos jueguen aunque eso también conlleva, por ejemplo, a que la mayoría de la gente pueda bajar con sus mascotas y no limpie su excremento. Un panorama bastante desagradable para los que disfrutan de la playa todo el año. “El fin de semana vi a los de seguridad de playas pero después no los vi más. A la gente si no se la controla hace lo que quiere, aunque esté prohibido”, contó Bayley, señalando a una mujer que estaba sentada mientras sus dos caniches corrían alrededor, en una zona donde no está permitido.
Un aspecto positivo para destacar, además de la tranquilidad, es que las playas se encuentran limpias y los tachos de basura vacíos. En el único lugar donde se observa algo de basura es en la arena mojada, ya que las mismas olas la mueven de un sector a otro.///