En Necochea, no hay propiedades ociosas sino déficit habitacional
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Existe una alta demanda de alquileres por 24 meses y la oferta es acotada. El sector atraviesa un “momento complicado” para actualizar los valores
A diferencia de lo que sucede en la Ciudad de Buenos Aires, donde hay numerosas propiedades ociosas, que están vacías y no se alquilan, en nuestra ciudad existe déficit habitacional. Como consecuencia de esta situación, hay una alta demanda de alquileres por 24 meses de inmuebles de distintas comodidades y valores, y una oferta acotada que no siempre responde a los requerimientos de lo que se busca.
A esta problemática que se viene dando desde hacer varios años, ahora se suma el “momento complicado” que atraviesa el sector inmobiliario a la hora de alquilar, renovar contratos y sobre todo actualizar valores. El propietario pretende aumentar los alquileres, siguiendo la escalada del dólar, pero no siempre el inquilino puede hacer frente a esos valores.
Otra realidad
El mercado de propiedades en nuestra ciudad es distinto al de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Estos últimos días, los medios nacionales se han hecho eco de algunas propuestas de una asociación de inquilinos que busca incentivar a quienes tienen propiedades ociosas a que las alquilen, con el objetivo de incrementar la oferta de inmuebles en alquiler.
Esta realidad, según los martilleros de nuestra ciudad, no se repite en Necochea. Si bien hay propiedades vacías en la zona de la playa, como sucede en todas las ciudades balnearias, se trata de departamentos que están desocupados en el año, pero que se alquilan por el verano. En otros casos, son utilizados por sus propietarios, que viven en otras ciudades y que vienen cada tanto algún que otro fin de semana. De todas maneras, cada vez más los departamentos que se alquilan por el verano, se empiezan a alquilar también por el invierno, es decir, de marzo a diciembre.
Los que sí quedan vacíos son aquellos departamentos que, por sus características y comodidades, resulta difícil alquilarlos como una vivienda permanente. Tal es el caso, de los inmuebles que están en algunos edificios que no tienen gas natural, como por ejemplo, el edificio Manquel, en 2 y 87, o los del Royal que son bastante pequeños como para vivir en forma permanente. Pero, de todas maneras, la gran mayoría se alquila aunque sea alguna vez en el verano.
El martillero Jorge Balinotti consideró que es distinta la realidad de Necochea con respecto a la Ciudad de Buenos Aires, y aseguró que en nuestra ciudad “hay déficit habitacional”.
En los últimos años, se han construido departamentos y duplex en distintos barrios, con el objetivo de alquilarlos, pero a medida que se van terminando, se van ocupando. Y que sean nuevos, no es un hecho menor para aquel que busca alquilar, teniendo en cuenta que lo que más está faltando son propiedades en condiciones óptimas.
Según cuentan los martilleros, muchos propietarios no quieren pintar los departamentos para no gastar e incluso a veces no quieren ni hacerse cargo de la revisión del gas antes de alquilarlo. Bajo la excusa de que los valores de los alquileres no les alcanzan para cubrir los gastos, no siempre los entregan en buenas condiciones.
Actualización
Actualmente hay varios pedidos de familias o personas solas que buscan para alquilar y, en más de una oportunidad, la oferta no cumple los requerimientos, a veces por las características, el barrio, las condiciones y también por el precio.
En general, lo que más se busca son departamentos para personas solas, que rondan entre los $ 5.000 y $6.000; para una familia tipo, entre los $ 7.000 y $ 8.000 o casas más grandes, que cuestan alrededor de los $10.000 por mes. Por supuesto, existen propiedades de valores más altos, que se alquilan también, pero no es lo que más se demanda.
En este último tiempo, se estaban actualizando los valores de alquiler de viviendas una vez al año, según la proyección de inflación que hacía el Gobierno que era de un 15%. En tanto, en el caso de los contratos comerciales, se hacía la actualización en forma semestral, algo que también algunos propietarios lo han implementado para el alquiler de departamentos o casas.
El problema se dio en los últimos meses que, con la disparada del dólar, los dueños “quieren lo más que se pueda y como los sueldos no han aumentado en la misma proporción, se vuelve muy dificultoso para el inquilino”. De todas maneras, tarde o temprano se llega a un acuerdo en los casos en los que hay que renovar el contrato y actualizar precios.///