En nuestra ciudad todavía no hay noticias de la Policía Judicial
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La Provincia anunció su implementación a partir del mes que empieza hoy
Hace 24 años, la reforma de la Constitución bonaerense preveía la creación de una Policía Judicial, pero la nueva fuerza dedicada a la investigación criminalística y dependiente de la Procuraduría, recién podría comenzar a funcionar este, según lo dispuesto por el gobierno provincial.
Si bien desde el gobierno provincial se espera que la fuerza comience a funcionar el mes próximo y esté completamente operativa en 2019, en nuestra ciudad se desconoce todo detalle de su implementación.
“No tenemos información al respecto, sólo sabemos lo que se ha informado por los medios”, indicaron ayer a Ecos Diarios desde la Fiscalía General de nuestra ciudad y evitaron realizar cualquier comentario sobre la nueva fuerza hasta tanto se cuente con algún elemento.
Hacen falta detectives
En medio del clima de inseguridad que se vive en la ciudad y ante la falta de personal policial especializado en investigaciones, la noticia de la implementación de la nueva Policía Judicial ha sido tomada con cautela.
En el núcleo urbano Necochea-Quequén, cuya población ya supera los 100.000 habitantes, la mayoría de los delitos cometidos no son esclarecidos. Mientras los vecinos exigen mayor presencia policial para prevenir delitos, la falta de personal especializado en investigación y criminalista parece reflejarse claramente en el escaso número de hechos esclarecidos.
En 1994, al reformarse la Constitución provincial, el artículo 166 del capítulo 3, dedicado a la administración de Justicia, señalaba que “la Legislatura establecerá tribunales de justicia determinando los límites de su competencia territorial, los fueros, las materias y, en su caso, la cuantía. Organizará la Policía Judicial”.
Sin embargo, la nueva fuerza, que debía funcionar bajo la órbita de las fiscalías en la investigación de crímenes y delitos complejos mediante la implementación de técnicas criminalísticas y científicas, nunca se puso en marcha.
La administración de Daniel Scioli no logró implementarla, a pesar de que se la creó por ley en 2012 después de varios meses de debates en todos los departamentos judiciales y con el aporte de infinidad de personas.
El llamado Cuerpo de Investigadores Judiciales -no se la llamó Policía Judicial porque en la discusión pública se acordó que el nombre de «policía» tenía resonancias negativas- no logró ponerse en marcha a pesar de que ya estaban designadas las autoridades.
Cincuenta y un funcionarios designados por concurso quedaron a la deriva el 10 de diciembre del año pasado, cuando la Legislatura sancionó la ley 15005, que creó la ahora sí denominada Policía Judicial y derogó la 14.424.
La gobernadora María Eugenia Vidal promulgó la norma, elaborada por el diputado massista Ramiro Gutiérrez, un mes después y ahora se asegura que el nuevo cuerpo comenzará a dar sus primeros pasos el próximo mes y estará completamente en marcha el año que viene.
Sin armas
La Policía Judicial dependerá de la Procuración y crea la función del «detective en función judicial», encargados de «practicar todos los actos de investigaciones que les ordenen los representantes del Ministerio Público Fiscal de conformidad con las normas procesales penales y la reglamentación vigentes, ejecutando y haciendo ejecutar las instrucciones que a ese fin les impartan sus superiores. En caso de urgencia podrán adoptar las medidas necesarias para asegurar la investigación, con arreglo a las leyes y reglamentación vigentes».
También «controlar la observancia de las normas constitucionales y legales relativas a los derechos y garantías de las personas imputadas y de toda otra persona involucrada en la investigación, debiendo informar de inmediato a las autoridades del Ministerio Público Fiscal de toda violación a esas disposiciones de las que tenga conocimiento».
Si alguien se imagina que los detectives bonaerenses serán como los detectives norteamericanos de la ficción deben saber que hay una diferencia fundamental: la ley que crea el cuerpo dice que «la Policía Judicial no portará armas de fuego».