En Obras Sanitarias no se está trabajando en la pieza para el caño cloacal
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/05/Foto-mensajes.jpg)
Ecos Diarios intentó sacar una foto de la pieza que supuestamente confeccionan. Ahora dicen que la están haciendo en Buenos Aires
Desde hace dos meses, el caño que cruza el río Quequén, transportando los desechos cloacales, está roto. Desde el municipio, se aseguró que se estaba trabajando en la Dirección de Obras Sanitarias en la confección de una pieza para repararlo. Sin embargo, ayer Ecos Diarios intentó sacar una foto de esta supuesta pieza y, tras dar varias vueltas hasta obtener una respuesta, ahora dicen que este material tiene que venir de Buenos Aires y recién ahí comenzaría el trabajo de Obras Sanitarias.
Se desconoce qué empresa, taller u organismo proveerá la pieza porque cuándo se consultó se aclaró que el trabajo lo haría personal municipal de Obras Sanitarias no sólo en esta oportunidad sino también hace dos meses atrás cuando se detectó la pérdida. Pero ahora, según se informó ayer, no se puede avanzar en el trabajo hasta que no llegue una pieza de Buenos Aires. Por lo tanto, la reparación se sigue demorando.
También se dijo que en un mes estaría solucionada, pero lo curioso es que en una nota publicada por Ecos Diarios el 22 de abril también se había dicho que la reparación demoraría un mes.
Lo cierto es que el arreglo no se hace y, por lo visto, nadie tiene certeza de cuándo llegará la misteriosa pieza para que Obras Sanitarias comience a trabajar y en qué. Ante tanta incertidumbre y respuestas contradictorias queda la duda de si realmente en un mes el caño estará reparado.
Por otra parte, recién el martes –después de dos meses de pérdida cloacal- se publicó en el boletín municipal la prohibición de pescar o bañarse en el río a la altura del Club Vito Dumas, tras la queja de la Asociación Sufrider Necochea presentada en el municipio y que fue publicada por Ecos Diarios.
Mientras tanto, vecinos del sector y quienes practican actividades náuticas están preocupados por la situación porque ven diariamente cómo se va notando cada vez más en el agua una capa de desechos cloacales, dando un aspecto turbio del río. Advierten que los pescadores siguen yendo y temen por las consecuencias ambientales y sanitarias de quienes viven o trabajan en la ribera.