Engaños y ficción
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/11/Vacuna-rusa-Sputnik-V-1068x601-1.jpg)
Hace una semana, en esta última columna, dábamos cuenta de cómo los mensajes confusos u oportunistas por parte de quienes nos gobiernan, terminan dándose de bruces contra la realidad. Y por detrás le asestan un nuevo golpe a la falta de credibilidad de la clase política, que va en aumento.
Mal que le pese, lo quiera disimular o disfrazar, el kirchnerismo tiene en su ADN una alta cuota de relato o ficción que, pese a que durante la campaña que lo llevara nuevamente al poder maquillaba con la promesa de que “volverían mejores”, no solo no ha cambiado en este aspecto, sino que lo ha potenciado.
A los dimes y diretes, avances y retrocesos que se produjeron y repiten en torno a la vacuna contra el Covid, el Gobierno sigue sumando cada semana nuevas acciones que no son más que promesas vanas y que en el interior de nuestro territorio, entre ellos Necochea, siguen haciendo mella.
De las últimas semanas se puede mencionar, como ya ha ocurrido en otras oportunidades, el llamado acuerdo de precios para productos o alimentos que se disparan en el marco de una inflación que las autoridades de turno han demostrado no poder contener.
La última falsa promoción fue la de las rebajas en algunos cortes de carne, que, como siempre ocurre, no se observan en los mostradores de las carnicerías locales.
Las pocas ilusiones de un amplio sector de nuestra ciudadanía se ven así desvanecidas y se sigue siendo víctima del engaño y las promesas.
Casi anecdótico, pero formando parte de ese mundo ficticio en el que se mueven los gobernantes actuales, fue el motivo esbozado por el gobernador Axel Kicillof de abortar su venida a Necochea el pasado martes, debido a un alerta meteorológico que no le dejaría salir de la ciudad de La Plata. Cuando en realidad él o su entorno se habría anoticiado de la protesta de los transportistas que lo esperaba por estos lares.
El tema de la educación en el marco de la pandemia ha sido un rosario de controversias, donde más allá del real efecto del Covid-19, lamentablemente ha prevalecido el interés y decisión de los gremios docentes de no llevar adelante clases presenciales, imponiendo sus criterios por sobre los gobernantes. Algo inconcebible.
En el medio han surgido contramarchas y mensajes falsos para quienes han sido las reales víctimas: los niños y adolescentes que no han podido acceder a la educación virtual y que verán sumamente complicado su futuro educativo y por ende el poder encarar una carrera universitaria con una sólida base.
Está más que claro, e incluso aceptado por la sociedad, que en muchos casos los políticos no dicen la verdad. De hecho las promesas de campaña casi nunca son cumplidas.
De todas maneras, esta modalidad de gobernar en una forma ficcional ya ha hartado a una buena porción de los habitantes de nuestro país, y producto de los repetidos hechos parece ir en busca de los que aún mantienen algún atisbo de credulidad o esperanza.///