Entre el escrache y las informaciones falsas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/05/coronavirus-2.jpg)
La aparición de un nuevo caso de coronavirus en nuestra ciudad generó nuevamente el estado de alerta en la población que, en cierta medida, se había relajado un poco ante la ausencia de circulación viral.
Sin embargo, más allá del estado de alerta, la noticia de un nuevo contagiado generó la necesidad de más información, algo que es lógico y positivo a la vez, pero lamentablemente con una cuota de curiosidad desmedida que hasta por momentos se transformó en un chusmerío.
El miércoles, por la noche, las redes sociales y principalmente los grupos de Whatsapp, fueron el lugar de encuentro de cientos de personas que difundían datos, nombres, direcciones, fotos, audios, sin saber siquiera si era cierto lo que estaban difundiendo. Y en este sentido, hay que decir que por lo menos, la mitad de las informaciones que circulaban eran falsas, pero a nadie le importaba porque, por las dudas, las reenviaban una y otra vez.
Todos parecían tener la verdad, pero no solamente para difundir datos –a veces falsos- sino también para acusar y juzgar el accionar del otro hasta con insultos, en un hostigamiento que se hizo público por las posibilidades que brinda la tecnología.
En otros tiempos, un hecho de estas características hubiera sido informado a la población por los medios de comunicación, que recurren a las fuentes oficiales, y quizás las habladurías no hubieran trascendido más allá del barrio. Sin embargo, hoy con las redes sociales, todo Necochea está opinando y juzgando a una persona o a una familia, como si todos estuvieran libres de pecado. Esto no implica que quienes hayan roto la cuarentena no tengan que responder ante la Justicia si así lo requiere, pero otra cosa muy distinta es el escrache desmedido con foto, nombre y apellido y hasta dirección de los afectados. Por supuesto que es importante, que las autoridades de salud y los médicos intervinientes tengan todos los datos y puedan acceder a todas las personas que han tenido vínculo estrecho con la contagiada, pero de ahí a que todos opinen y juzguen públicamente, es demasiado.
No es la primera vez que ocurre algo así, pero pareciera que va en aumento. Ya hemos visto en los casos anteriores, que han ocurrido en Necochea, pero también en las ciudades cercanas, la discriminación hacia las personas que han tenido coronavirus como si fuera culpables por haberse contagiado, además de los escraches permanentes por redes sociales. A esto hay que sumarle, que muchas veces se escracha encima con informaciones falsas. Un combo de lo más nocivo.
Seamos responsables a la hora de difundir información y no perdamos de vista en estos casos, que se trata de temas de salud y que hay personas involucradas en el medio que tal vez están sufriendo y merecen cierta privacidad para atravesar este momento. Dejemos que sean las autoridades de salud las que se encarguen de detectar a los vínculos estrechos del contagiado y que sea la Justicia la que investigue para sancionar en caso de que haya habido un incumplimiento de la cuarentena.
En este momento, en el que nos tenemos que cuidar entre todos, como dice el eslogan, el escrache no suma. Volvamos a informarnos en los medios de comunicación que han acompañado la historia de la ciudad y no difundamos noticias que no sabemos si son ciertas ni de dónde salieron porque muchas veces se lastima a otros, sin querer. Ante este nuevo panorama que se abrió con un contagiado y varios casos sospechosos, la única solución es reforzar los cuidados, difundir las medidas de protección, educar con el ejemplo y cumplir al máximo esta cuarentena flexibilizada para evitar que el virus avance en la ciudad.///