Entre el “home office” y el entretenimiento para sobrellevar la cuarentena
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Sin descuidar su preparación física, los deportistas optan por los libros, jugar a la “PlayStation” y compartir con la familia
Como el resto de los argentinos, los deportistas de elite intentan sobrellevar la cuarentena y a la vez no perder estado físico con la expectativa de retornar pronto a lo que más los apasiona: competir. Entre rutinas de entrenamientos, descanso, juegos y actividades en familia, personalidades de nuestro deporte compartieron sus experiencias en estos días de confinamiento.
La nadadora Belén Díaz, quien por estos días debía afrontar el Campeonato Sudamericano, finalmente cancelado, reflexionó que “siempre de las situaciones que uno no puede controlar, como es este coronavirus, hay que salir fortalecido y no bajar los brazos”. En familia en nuestra ciudad, compartió que aprovecha para “producir para la cabeza y el cuerpo, con entrenamientos de movilidad, fuerza y estabilidad, con ejercicios que me pasa mi preparador físico”. Fuera de rutina, confesó que acepta “desafíos en la redes sociales” y aprovecha su tiempo para “la lectura, que es uno de mis hobbies, ver Netflix, tomar mucho mate, que es algo que me encanta, jugar a la “Play”, cocinar y hacer posturas de yoga con mi mamá”.
Bicicleta sin paisajes
Por su parte, el ciclista Claudio Martínez trata de mantener el ritmo de kilómetros en su bicicleta sobre rodillos, aunque reconoce que está “ansioso por volver a entrenar. Se hace largo, más cuando uno está acostumbrado a estar dos o tres horas afuera arriba de la bicicleta. Cuesta quedarse. Pero lo importante acá es que se solucione pronto, que sea sólo un mal recuerdo, y podamos retornar todos a la vida normal”. Fuera de los entrenamientos, una de las actividades elegidas fue hacer la quinta en el terreno de casa junto a sus hijos Micaela y Alan.
Para Marcos Richards, juvenil jugador de Once Unidos de Mar del Plata en el Torneo Argentino de Clubes, el receso obligado es una buena oportunidad para recuperar tiempo con la familia después de varias semanas girando por el país. “Me volví el 14 de marzo, para el cumple de mi viejo (Gabriel) y ya me quedé acá. Los primeros días aproveché para descansar, porque venía entrenando todos los días, pero ya empecé mi rutina normal. Me levantó temprano y hago los ejercicios que nos manda el preparador físico, la rutina que le manda a todo el equipo”.
Canchita improvisada
Una buena manera de pasar el rato con la pelota para Marcos es en una improvisada cancha de voley en el patio de su casa, jugando junto a su hermano Nicolás. También apunto que las “batallas familiares” siguen en el tablero del TEG y jugando al truco. El estudio no queda de lado, pero por el momento le da un respiro: “Los próximos trabajos son para el 30 y el 31”, afirma en un sistema de educación a distancia que realiza junto a otros deportistas argentinos de alto rendimiento por todo el mundo. “Sólo tengo que ir en junio y en noviembre, toda una semana, a rendir materias. Los contenidos me los mandan desde el SEADEA, que es el sistema de educación a distancia del Ejercito Argentino”.
Quienes también improvisan su deporte en el patio de la casa son las golfistas Josefina y Catalina Rendo. Ambas practican sus drives frente a una jaula, además de mantenerse en forma corriendo en la cinta mecánica. Por su parte, el profesional loberense Marcos Montenegro, también surgido del Necochea Golf Club, confesó que además de los entrenamientos pasa el tiempo leyendo y hasta se anima a cocinar.
A falta de pistas, Santiago Roumec trata de mantenerse en movimiento con un “slider”, para practicar el desplazamiento y equilibrio, además “rutinas de gimnasio y bicicleta”. El patinador de la Selección Argentina expresó que “hay que respetar la cuarentena, tomar conciencia y ser responsables con nuestra salud y la de los demás”. En el tiempo libre, aprovecha para “leer y hacer ejercicios de neurociencia”.
De Grecia al aislamiento
Quien vive de manera particular su cuarentena es Lucía Giamberardino, recientemente llegada desde Grecia donde formó parte como relevista del recorrido de la antorcha olímpica. Como precaución, se encuentra aislada en Buenos Aires, sin contacto físico con otras personas, pero igualmente compartiendo su experiencia en la cuna del olimpismo: “Aprovecho para hacer video llamadas con amigos, de diferentes lugares del mundo, algunos en Europa que la están pasando realmente mal, y ese contacto me alimenta mucho, al igual que con la familia y los amigos cercanos, pudiendo igualmente mantener los vínculos”.
Sobre su día a día, remarcó que “intento tener una rutina dentro de la anormalidad de la situación. Nos son momentos fáciles para nadie. Trato de adaptarme a la nueva cotidianidad. Escucho radio, música y aprovecho para escribir. Además de retomar el trabajo, generando educación a través de las herramientas virtuales”. Psicóloga e integrante de la Comisión Nacional Antidopaje, en el área de educación, tampoco descuida su costado deportivo como jugadora de handbol: “El preparador físico del club nos manda una rutina para hacer en casa y eso también suma un montón para saber que se sostiene algo de lo cotidiano y de los objetivos deportivos”.///