Entre la empatía, vocación y ganas de servir al prójimo
Hoy viernes se conmemora el Día de la Enfermería en la Argentina
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Hoy viernes se celebra el Día de la Enfermería en la Argentina y la conmemoración también se realiza en el partido de Necochea, en cuya jurisdicción se desempeñan un importante número de estas esforzadas personas que tienen la vocación de cuidar, ayudar y contener al enfermo.
La fecha se conmemora en honor a la fundación de la Federación de Asociaciones de Profesionales Católicas de Enfermería en 1935 y por tal motivo Ecos Diarios entrevistó a tres enfermeras: Flavia Haag, Stella Maris Rodríguez y Carolina Bruno.
Las tres hablaron de cómo descubrieron su vocación, del sacrificio de trabajar muchas veces a contramano de sus propias familias, de las gratificaciones y las frustraciones de su profesión.
Quince años de profesión
"Soy licenciada en enfermería, hace 15 años que soy enfermera. Esto surgió después de una separación, como una salida laboral, como creo que mayormente sucede. Y bueno, ahí en el transcurso del estudio me di cuenta que era lo que me gustaba”, afirmó Flavia Haag.
“Yo empecé en el otro hospital. Estuve cuatro años y pasé por varios servicios”, señaló.
“Lo más lindo es el reconocimiento de la gente. Darte cuenta que lo que vos hiciste ayudó a alguien más”, explicó y dijo que, por otro lado, “lo más difícil es la falta de comprensión de la gente, el apuro que tiene a veces, el maltrato sin ninguna justificación”.
“Creo que eso es lo que más me cuesta hoy. Antes por ahí no se veía tanto. Hoy hay una falta de comprensión, de empatía, que que está costando”, indicó.
Y precisó que es un trabajo que requiere cierto sacrificio, ya que “nosotros acá a veces trabajamos los domingos, los feriados. Se pasan las fiestas, a veces hay día de la madre, a veces no, a veces no hay cumpleaños”.
“Los horarios nunca concuerdan con nada de tu familia. Así que es un tire y afloje en ver qué hacemos, cómo nos organizamos, quién va, quién viene. Pero no es algo que sea imposible de transitar”, precisó.
“Pero muchas veces cuando tus hijos son chicos, sí es complicado", concluyó.
La vocación de servicio
"Tengo 32 años de enfermería. Ya estoy al final, me estoy por ir en unos meses”, dijo Stella Maris Rodríguez.
“La verdad que estudié de grande y no pensé nunca que me iba a gustar tanto”, afirmó la experimentada enfermera.
Dijo que en realidad estudió en busca de una “salida laboral, como siempre nos pasa”.
Sin embargo, agregó, “esta profesión necesita que tengamos vocación de servicio, porque trabajamos con seres humanos y a veces llenar ese vacío que tiene o sus necesidades básicas es nuestro trabajo”.
Stella Maris dijo que el trabajo le dio “muchas satisfacciones”, además de “haberme permitido mantenerme y hoy poder tener un futuro con una jubilación”.
En cuanto al trabajo en sí, afirmó que “es dinámico, es como todo” y por ello cuando “cambia la sociedad, cambiamos nosotros, las escuelas van cambiando”. “Yo comparo por ahí con mis compañeras nuevas, que van llegando, y tienen otro tipo de cosas que son positivas, así que seguimos aprendiendo”.
Afirmó que “las que nos recibimos antes aprendemos de las nuevas porque la enfermería y la salud es totalmente dinámica, así que todo el tiempo está cambiando”.
Explicó que las enfermeras también son quienes contienen “a las personas en su parte emocional, afectiva”.
“Cumplimos una gran función, además de medicar, además de contener, sentir empatía, ponernos en el lugar de esa persona que está teniendo problemas. Nosotros también tenemos problemas, pero estamos al servicio de ellos."
Las necesidades del prójimo
"Soy enfermera hace muy poquito. Me recibí de grande y hace dos años que estoy trabajando en el hospital Irurzun”, afirmó Carolina Bruno.
Dijo que para “satisfacer las necesidades del prójimo” hay que “tener empatía” y que además de asistir al paciente, también hay que contener a los familiares.
Afirmó que en esta profesión es necesario “ponerse un poco en el lugar del paciente”.
“Cada persona es particular y hay que tratar de ver eso. El paciente siempre viene por una dolencia, no porque tenga ganas de dar una vuelta y venir”, precisó.
Entonces, “nosotros como equipo tenemos que brindar, dentro de las posibilidades, lo mejor que tenemos".
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