Entre la falta de planificación y la necesidad de recuperar la confianza
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Para Cristian Arriaga, son dos temas que la ciudad debe resolver para empezar a crecer. Se refirió al déficit de infraestructura básica y la poca generación de oportunidades laborales para atraer a posibles habitantes
Julieta Moreno
Redacción
“Desde mi punto de vista no ha habido planificación, es decir, una proyección de la ciudad a 50 años, por ejemplo, en la que se establezca una agenda con un orden de prioridades”, reflexionó Cristian Arriaga, y agregó que esta falta de planificación hace que no se genere confianza en la ciudadanía, para pagar sus tasas o para participar.
Cristian Arriaga nació en Necochea, donde vivió toda su vida. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Nacional y el Industrial, respectivamente. Al terminar la escuela, salió al mercado laboral y trabajó de peón de albañil y en el sector del comercio, hasta que en 1983 ingresó como empleado a Osecac. Su desempeño en la obra social, le permitió incursionar en el ámbito gremial y desde hace 16 años es el secretario de general del Sindicato de Empleados de Comercio.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Consideró que el déficit de infraestructura básica es el principal problema porque frena el desarrollo y planteó su preocupación por la falta de tratamiento de los efluentes cloacales y de la basura. Además, sostuvo que, más allá de atraer turistas, lo que necesitamos es sumar más habitantes.
“Sobre los hechos consumados”
“La ciudad tiene dos temas que resolver, uno es la planificación y otro es la confianza”, fue lo primero que dijo Cristian Arriaga, al referirse a la ciudad. Para él, la planificación debe estar a cargo de quien conduce los destinos de Necochea, porque entiende que los intendentes tienen varias secretarías, un Concejo Deliberante y los consejos profesionales para consultar. “Hay que proyectar la ciudad por una determinada cantidad de años, buscando la participación de todos los sectores para llegar a un consenso”.
Sin embargo, para él, “lo que se ha visto en los últimos años y quizás un poco más también, es que se trabaja sobre los hechos consumados” y agregó que “no ha habido planificación, con una agenda de prioridades”.
“El hecho de que no haya planificación no genera confianza para participar por ejemplo o en el contribuyente que tiene que tener la responsabilidad de afrontar los pagos impositivos”. En este aspecto, insistió en que hay que recuperar la confianza de la ciudadanía.
El problema de la infraestructura básica
Y por esta falta de proyección, a su criterio, no se resuelven los temas de fondo y la ciudad se va desarrollando “en forma individual y voluntarista”.
En este sentido, consideró que el principal problema que hay que planificar y abordar es el déficit de infraestructura básica. “Estamos con necesidad de agua, luz, cloacas, desagües pluviales, señalización, iluminación y eso es responsabilidad del municipio”.
A modo de ejemplo, indicó que “si tuviéramos la fortuna de encontrar inversores para desarrollar un emprendimiento en el Casino, no tenemos la infraestructura básica adecuada porque ya ha sucedido que cuando se suma más gente de la habitual, se abre una canilla en un lugar y el resto de la ciudad se queda sin agua”.
“Hay que mejorar la infraestructura y a partir de ahí, la ciudad va a ser atractiva para los inversores privados porque van a tener una recuperación, una ganancia”, insistió.
Se refirió a la necesidad de planificar en todas las áreas, en turismo, industria y hasta en salud. “Tuvimos tres clínicas y por esta falta de planificación, quedó sólo una, más allá de las malas administraciones que pudieron haber tenido”.
Agregó también que dos temas fundamentales que hay que resolver son la falta de tratamiento de la basura y de los efluentes cloacales. “Si queremos hacer un desarrollo sobre la ribera, tenemos el caño cloacal que cruza el río que cada tanto está roto y las aguas contaminadas”.
Para Arriaga, estas cosas siguen sucediendo porque “todo se arregla con improvisaciones y con parches”. En el caso de la calle 67, que se asfaltó recientemente entre 60 y 64, se quejó de que estén pasando camiones cargados por el sector porque se va a volver a romper.
Más habitantes
Al referirse al turismo, consideró que la ciudad más allá de atraer turistas, necesita tener más habitantes fijos, por lo menos 140.000 y lamentó que Necochea no haya crecido en población, según los últimos censos. Explicó que la radicación de familias depende de las posibilidades de empleo que son pocas en la ciudad, “independientemente del contexto nacional que tenemos hace muchísimo”. En este caso, mencionó el Puerto y la necesidad de poner valor agregado a la producción primaria para generar puestos de trabajo.
Consideró que gran parte de los problemas que tenemos en todos los aspectos son por falta de planificación. “Espero que, de una vez por todas, hagamos una convocatoria colectiva donde estén todos los sectores representados y planifiquemos una ciudad”.
Buscar consenso
Con respecto a la propuesta que hizo el gobierno municipal para el Casino, Arriaga opinó que el proyecto se tendría que haber presentado antes en la plataforma y no con el hecho consumado. “Todos queremos que se pueda reflotar lo que fue la postal, pero hay que analizar a qué costo”, afirmó.
Sobre la posibilidad de vender el inmueble y el predio, señaló que “el Ejecutivo no tiene dinero y hace lo que puede con el presupuesto que tiene, así que es imposible hacer algo que no sea a través de emprendimientos privados, después habrá que analizar si por medio de una venta o con una licitación o de alguna manera donde ambas se conjuguen”.
Para Arriaga, hay que hacer un trabajo de consenso, de búsqueda de diálogo, de estudio y aclaró que “esto no significa postergar el proyecto sino cristalizarlo en el tiempo”.
Al referirse al Parque, opinó que “el desarrollo debe hacerse planificadamente y a través del consenso porque siempre vamos a encontrar gente que va a objetar porque tiene una postura distinta a la que la mayoría podemos llegar a tener”. En este sentido, explicó que la alternativa para superar esta situación es una convocatoria lo más amplia posible para poder explicar y poder desarrollar el proyecto.
Con relación a la gestión del intendente Arturo Rojas, consideró que está haciendo un esfuerzo importante y reconoció que la cuestión sanitaria la abordó bien. Además, aseguró que siempre le genera esperanzas el inicio de una nueva gestión.
“Cada vez que asume un nuevo presidente o un intendente, independientemente del color político, necesito creer que esto va a cambiar porque si no tuviera esperanza, no podría estar al frente de un sindicato”.
“Un 30% de los comercios ha cerrado”
El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Cristian Arriaga, opinó que la situación del comercio está difícil.
“Hay pequeños comercios que no dan más y un 30 % ha cerrado y otros se han trasladado por el costo de los alquileres”.
“En función de la cuarentena no movemos y para nosotros que somos un gremio que dependemos de la actividad privada, es terrible”.
En este sentido, explicó que hay otros sindicatos que dependen del Estado que tienen otra visión. “Los políticos nos dicen que hay que tener sentido patriótico y es muy fácil decirlo cuando el día 30 cobro el sueldo porque el Estado lo garantiza, pero al privado no le pasa eso”.
Para él, el sector privado está sufriendo las consecuencias y, en ese marco, “hay muchos que también especulan con la crisis” y dio como ejemplo que se pagan los aguinaldos en cuotas y el empleado en este momento lo acepta.
De todas maneras, cree que hay rubros que están trabajando muy bien como electrodomésticos, corralones de construcción, ferreterías y otros no porque no están dentro de las prioridades como, por ejemplo, la indumentaria.
Insistió en la necesidad de que se vuelva a reactivar la actividad en forma plena porque esta situación está generando un mercado informal que, a su entender, es complicado desde el punto de vista económico y también desde el aspecto sanitario porque no hay ningún tipo de control para que se cumplan las medidas de prevención, en comparación con el sector comercial formal.