:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/caracol.jpg)
—Holaaa !!Qué fin de semana, ¿no? Otra vez pasado por agua.
—Sí. Parece que este año el paraguas ya es parte de nuestra vestimenta oficial
—Lo preocupante es que sigue habiendo sectores complicados y todos siguen mirando para el mismo lado: a ver qué respuestas llegan desde Hidráulica y qué obras se pueden poner en marcha.
—Es cierto. El agua sigue siendo una preocupación, pero por lo menos esta semana hubo algunas noticias que invitan a mirar el vaso medio lleno.
—¿Por ejemplo?
—Empezó el Mundial. Y aunque parezca una pavada, cada cuatro años vuelve esa sensación de entusiasmo compartido, de juntarse a ver un partido y discutir de fútbol con cualquiera. Y no fue la única buena noticia, después de tantos años de idas y vueltas, finalmente se concretó la venta del Casino. Una señal de movimiento, de inversión y de que algunas cosas que parecían trabadas para siempre pueden empezar a destrabarse.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/06/eeuu.webp)
—Así que, entre la lluvia, el Mundial y el Casino, tenemos una mezcla bastante particular.
—Tal cual. Preocupaciones que siguen ahí, pero también algunas razones para recuperar un poco la esperanza.
A veces el futuro tarda en llegar, pero esta semana Necochea tuvo varias razones para creer que finalmente empezó a ponerse en marcha.
—Hablando de esperanza, lo del Casino no es una noticia más, es de esas decisiones que pueden marcar un antes y un después para la ciudad, durante años fue la gran deuda pendiente de Necochea. Cada temporada llegaban turistas, pasaban por la costa y la pregunta era siempre la misma: "¿Y esto cuándo lo van a arreglar?".
—Y la verdad es que ya nos habíamos acostumbrado demasiado a convivir con esa imagen, lo que alguna vez fue un símbolo de crecimiento terminó convirtiéndose en una postal de abandono, por eso me parece que lo más importante de esta semana no fue solamente la subasta.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/06/firma.webp)
—¿Y qué fue entonces?
—La sensación que quedó después. En la calle se percibe expectativa. La gente habla del tema con entusiasmo, con ganas de que esta vez las cosas salgan bien.
—Yo también lo noté. Hacía tiempo que una noticia local no generaba tanta coincidencia, más allá de las diferencias políticas, la mayoría entiende que Necochea necesita inversiones, trabajo y movimiento económico.
—También porque el Arturo Rojas logró resolver una discusión que llevaba años dando vueltas y que parecía imposible de destrabar.
—Ahora empieza la etapa más difícil.
—Claro. Porque vender era el primer paso. Ahora hay que controlar, acompañar y lograr que los proyectos se concreten, y si las cosas salen como todos esperan, el cambio puede ser enorme.
—Sin dudas. Vamos a tener un nuevo balneario, nuevos servicios, más actividad y una zona que puede transformarse completamente.
—Y no estamos hablando solamente del edificio, cuando un lugar así se recupera, arrastra todo lo que tiene alrededor. Se valorizan los comercios, aparecen nuevas inversiones, mejora el movimiento turístico y se genera empleo.
—Además estamos hablando de uno de los sectores más privilegiados de toda la costa necochense, por eso muchos sienten que no se recupera solamente un inmueble. Se recupera una oportunidad.
—Una oportunidad para que la ciudad vuelva a mirar al mar con orgullo, para que los necochenses dejemos de señalar una ruina cuando nos visitan amigos o familiares.
—Imagínate dentro de algunos años ver ese lugar lleno de gente, con actividad, con luces, con propuestas y movimiento durante todo el año.
—Sería volver a ver al Casino ocupando el lugar que siempre debió tener: el de motor turístico y económico de una parte fundamental de la ciudad.
—Falta mucho trabajo, nadie lo discute, pero por primera vez en mucho tiempo parece que dejamos de hablar de lo que se perdió y empezamos a hablar de lo que se puede construir en una ciudad que tantas veces vio pasar oportunidades, eso ya es una muy buena noticia.
La venta del Casino no resuelve todos los problemas de Necochea, pero puede convertirse en el punto de partida de una ciudad que vuelva a creer en el desarrollo.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/06/florencia_veccia.webp)
—Y mientras hablamos de futuro, esta semana también pasaron por el Concejo los técnicos de Hidráulica de la Provincia, una reunión muy esperada. Porque después de todo lo que llovió en estos meses, hay vecinos y productores que necesitan respuestas.
—¿Y qué dijeron?
—Básicamente confirmaron algo que todos sabemos: que hay sectores de Necochea y Quesquén que siguen siendo muy vulnerables cada vez que cae mucha agua en poco tiempo.
—No hace falta ser ingeniero para darse cuenta.
—No. Hay barrios donde cada tormenta importante vuelve a generar preocupación. Lo bueno es que los proyectos existen y los estudios también.
—El tema es que los proyectos no frenan inundaciones, los proyectos son importantes, pero en algún momento tienen que convertirse en obras.
—Porque llevamos años escuchando diagnósticos, cada lluvia fuerte vuelve a poner el tema arriba de la mesa. Lo positivo es que esta vez no hubo discusiones sobre si el problema existe o no existe. Todos coinciden en que hay que avanzar, también dijeron que en la zona rural los canales y las estructuras hidráulicas vienen respondiendo bastante bien.
—Sí, aunque los caminos rurales siguen siendo un problema enorme. Hay productores que todavía tienen dificultades para sacar producción o transitar determinados sectores.
—En definitiva, el agua volvió a demostrar que no reconoce límites entre la ciudad y el campo, mientras seguimos mirando el pronóstico cada vez que aparecen nubes negras...
—También seguimos esperando que los proyectos de los que tanto se habla encuentren financiamiento, después de tantos meses de lluvias, la paciencia empieza a agotarse.
—Si algo dejó claro este año es que el clima ya no espera. Las obras tampoco deberían esperar demasiado.
Después de tantas reuniones, diagnósticos y estudios, llegó la hora de que el agua encuentre salida y las obras encuentren financiamiento.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/12/hcd.jpeg)
—Y esta semana también hubo una novedad importante en el Concejo.
—¿Lo de Malvinas?
—Exactamente. La discusión llegó a la Suprema Corte bonaerense, ahora aparece una pregunta interesante: ¿quién va a defender al Concejo?
—Más de uno mira para el lado de Rivero y Caballero, porque acá ya no sirven los discursos políticos.
—Tal cual. Ahora hay que dar respuestas jurídicas, presentar fundamentos y convencer jueces, en otras palabras, volver a ejercer de abogados.
—Exactamente. Y para entender mejor de qué se trata el conflicto, recomiendo leer el comentario de Maxi Caloni. Vale la pena.
La política podrá seguir discutiendo, pero ahora será el derecho el que tenga la última palabra.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/06/punta_carballido.webp)
—Y ya que hablamos de obras, hay una que pasó bastante desapercibida, pero es importante.
—¿Lo del emisario de Punta Carballido?
—Exactamente. Después de años viendo ese caño roto, con pérdidas, olor y contaminación, finalmente se empezó a reparar, hay que reconocer que era una deuda ambiental enorme.
—Sin dudas. Cualquier vecino que haya pasado por la zona sabe de qué estamos hablando, lo positivo es que esta vez apareció una solución concreta y con decisión para llevarla adelante.
—Ahí hay que destacar el trabajo que viene realizando Mariano Carrillo al frente del Consorcio de Puerto Quequén.
—Sí, porque más allá de las discusiones de siempre, el Puerto viene mostrando presencia en temas que impactan directamente en la comunidad.
—Primero la avenida Almirante Brown, ahora esta intervención en Punta Carballido, en ambos casos con una lógica que parece simple: si hay un problema que se puede ayudar a resolver, se interviene.
—Ahora bien, tampoco nos confundamos.
—¿Por qué?
—Porque arreglar el caño es una muy buena noticia, pero el desafío de fondo sigue siendo el mismo que hace décadas: la planta de tratamiento, esto corrige una situación urgente y mejora mucho las condiciones ambientales del lugar, pero la solución definitiva sigue pendiente.
—De todas maneras, cuando aparecen obras concretas, los vecinos las valoran, más cuando se trata de problemas que llevaban años esperando una respuesta.
Cuando los problemas históricos empiezan a resolverse, la gestión deja de ser un discurso y se transforma en hechos.
—Y bueno, entre lluvias, obras, tribunales y proyectos, también hay que dejar un espacio para lo importante.
—¿Qué cosa?
—El Mundial, querido.
—Ah, ahí sí que nos ponemos todos de acuerdo, el martes debuta la Selección y ya se empieza a sentir ese clima especial que aparece cada cuatro años, banderas, cábalas, asados, grupos de WhatsApp y especialistas tácticos que aparecen de la nada.
—Como corresponde, así que vamos Argentina, que arrancamos una nueva ilusión.
—Yo me voy yendo porque no me quiero perder el debut de Alemania.
—Nos vemos la próxima ¡Chauuuuu!
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión