Entre sacarse una espina y coronar un gran esfuerzo
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Tanto Darroquy como Smoulenar, quienes crecieron en el club, el título significó saldar una deuda histórica, mientras que Espende, Giuntini y Azurmendi rescataron el recorrido anual
Entre lágrimas, alegría y un festejo muy particular con una multitud dentro del campo de juego, se dejaron escuchar las emocionadas voces de varios de los integrantes de Independiente campeón.
Uno de ellos fue precisamente Gabriel Darroquy, un jugador genuino del club, quien marcó un gol en la final y hasta lo tomó como una revancha. “Lo primero que pasa por mi cabeza es aquella semifinal del año pasado (ante Sportivo), tenía la espina de que me echaron en el clásico y ellos salieron campeones, pero por suerte se me dio este año, además de jugar el Federal C y B con el club del cual soy hincha”, expresó, para reconocer que “lo del gol es lo de menos, lo importante era ganar por el sacrificio de todo el año, fuimos muy superiores, tanto en lo físico como en lo futbolístico”. Justamente en lo futbolístico, fueron muy importantes para desequilibrar los marplatenses Santiago Giuntini y Daniel Azurmendi.
“Impusimos nuestro juego”
Por su parte, Giuntini marcó un gol en cada cancha, ayer de penal, y en pleno festejo señaló que “coronamos el año de la mejor manera, salir campeón es lo más lindo, impusimos nuestro juego a lo largo de los 180 minutos y también nuestro entrenamiento físico”. Asimismo, opinó que “afrontamos los dos torneos muy bien, uno se nos escapó y el otro lo pudimos lograr”, y definió sobre la Liga Necochea que “es una competencia dura, con equipos que juegan muy bien y lamentablemente el campeón es uno solo, y se nos dio a nosotros”.
El alma del grupo
En tanto, el de la gambeta endiablada y larga zancadilla, Azurmendi, indicó que “fue un esfuerzo muy grande el que hicimos todo el año, con muchos viajes encima, pero con humildad coronamos el campeonato”, y rescató sobre el DT Damián García que “es el alma de este grupo, sin él no sé si hubiéramos llegado adonde llegamos”.
Sobre ese mismo carril se expresó otro de los pocos históricos del club, Iván Smoulenar, quien a los 31 años también pudo sacarse una espina personal. “Damián García es un hombre con todas las letras, sabe asociar el fútbol con la vida y nos llegó al corazón”, definió, mientras que sostuvo que “esto lo veníamos buscando hace mucho tiempo, y hoy nos sacamos esa espina que nos quedó en la cancha de Mataderos”. Además de lo futbolístico, subrayó que “lo principal es el grupo, 20 o 30 jugadores que son muy buenas personas y de ahí parte todo, fue lo fundamental, lo otro llega solo. Hay muchos chicos que venían peleando desde pibes y hoy están pudiendo festejar con la camiseta más grande del pueblo”, expresó. Incluso, realzó el trabajo anual al decir que “algo nos teníamos que llevar, y si no era así teníamos que quedarnos con la cabeza bien alta porque en los dos campeonatos hicimos un buen papel, pero el de arriba ve todo y por eso nos premió con esto”.
“La gente se merecía esto”
Otro puntal del equipo, fue el defensor César Espende, quien alcanzó su tercer título personal de liga, y se mostró muy contento por la gente del club. “Vine acá porque sabía que la gente se merecía esto, cuando Damián (García) me dijo de venir acá me dieron muchas ganas, conocía mucha gente del club y sabía que eran buena gente”, y rescató cómo se solidarizó gran parte del club con el tornado que afectó Lobería la semana anterior, de la cual la casa de su papá sufrió consecuencias: “Me han mandado mensaje y me han llamado por lo que pasó, es algo extraordinario”.
Al ser consultado por su racha a nivel personal, señaló que “Newbery también venía de una sequía importante y tuve la suerte de salir dos veces campeón, y ahora lo mismo con Independiente que le pasaba lo mismo”, mientras que se mostró agradecido por el Puente Colgante ganado en fútbol en la última Fiesta del Deporte: “Estoy muy contento por el premio que me dieron, es un esfuerzo de todo el año, que hacen todos los deportistas también, pero este año para nosotros fue doblemente forzoso, porque hemos viajado muchas veces, con muchas concentraciones, la verdad algo único de vivir”. Inclusive, al ser consultado si jugará el Federal C para Rivadavia, respondió que “antes de jugar la final la semana pasada me habían dicho del Federal, pero ahora quiero festejar esto y después ver qué pasa, por ahí está bueno tener unas vacaciones porque estoy cansado, hace rato que no las tengo, aunque también en Rivadavia hay muy buena gente, así que hablaremos en la semana y veremos qué pasa, si jugaré o no”.
“Con la cabeza en alto”
La otra cara de la moneda, fue Mirco Oliver, arquero figura de Rivadavia, quien al irse con la copa del subcampeonato enfrentó los micrófonos y expresó que “nos vamos dolidos, pero con la cabeza en alto, y un poco enojados con la jugada del gol (sobre el tanto de Franco Pérez que no fue, ver aparte), algo nunca visto de mi parte, y nos tiró bastante abajo, porque esa jugada nos dejaba ahí cerca, todavía no entendemos qué pasó”. Asimismo, sostuvo que “ellos venían de jugar un Federal B, con un ritmo y un roce que los equipos de Necochea no tienen, y eso también les pudo haber jugado a favor. Nosotros hemos estado a la altura con nuestros jugadores, y lo más importante con muchos chicos del club”.