“Entremares”, una muestra que reúne a artistas locales
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San Pedro, Armentía y González exponen en el espacio de arte Quelaromecó
En el espacio de arte Quelaromecó, de Claromecó, se podrá visitar hasta el miércoles, la muestra “Entremare”, en la que exponen las artistas plásticas locales Sandra San Pedro, Angela Armentía y Marta González.
La exposición forma parte de un proyecto de expresiones artísticas, de pinturas y grabados que organiza la Municipalidad de Tres Arroyos, a través de su Dirección de Cultura y Educación.
Cabe destacar que Sandra San Pedro, obtuvo el primer premio en la última edición del concurso de pintura “Jardines del Parque Miguel Lillo”, con su obra “Color en el bosque”.
Y, en el mismo certamen, Angela Armentía obtuvo una mención del jurado con su pintura “Magia en el bosque”
En esta muestra colectiva, Armentía presentará la serie titulada “Juntando caracoles” y respecto a su obra la artista indicó que “el caracol, los caracoles de mar siempre estuvieron presente en mi vida. Mi vida que siempre trascurrió junto al mar, mi vida, mis pasos que encuentra caracoles en cada arena que camino”.
Eslabón
Para luego agregar que “por su hermoso exterior y su perdurable naturaleza, los caracoles siempre han sido un objeto de deseo o un eslabón entre el hombre y la artesanía perfecta del universo.
Mientras que en estos objetos encuentra simbologías en muchas culturas ancestrales, en la India, simboliza el sonido primigenio, el origen de la materia y el universo. En China es símbolo de buena suerte y se tocaba al iniciarse un viaje ya que su sonido se oye a grandes distancias. En el México precolombino, dios hablaba a través del caracol en forma de viento; por eso cuando soplaron y sonó fuerte, el caracol marino se convirtió en el instrumento de Su palabra
Muchos caracoles sugieren la metáfora de subir una escalera espiral y a cada paso estar más cerca del conocimiento interior y de Dios, “la espiral expresa la unión y la re conexión espiritual e intuitiva del hombre con el universo, con Dios. Simboliza la dinámica de la vida, el movimiento de las almas en la Creación y la ascensión”
Para definir a la espiral como un símbolo atemporal y universal, el caracol recuerda el concepto maya de que el tiempo es cíclico y no lineal.
Los caracoles son y han sido el simbolismo del romance oceánico entre el hombre y la naturaleza
Por su parte, San Pedro presenta siete grabados sobre fósiles marinos titulados “Grabados del Mar”, y González exhibe ocho acuarelas sobre Paisajes marinos.
Acuarelas del mar
Marta González exhibe la serie “Acuarelas del mar” y en referencia a su obra expresó que “uno de mis primeros recuerdos es la arena entre los dedos, el olor a mar y el viento en la playa”.
Las emociones de atardeceres y amaneceres en la costa, a veces en Claromecó y ahora en Necochea se instalan en su mente “mientas pinto estas obras todas esas sensaciones me acompañan”, independientemente si su trabajo lo realiza en tela, madera o papel, surgen” los celestes del cielo, los verdes del mar y los dorados de la arena se repiten aquí y allá”.
En otro tramo de su definición, traza una analogía entre el mar de ambas ciudades, el río Quequén y el arroyo de Claromecó para finalizar diciendo que “esta muestra me permite estar presente en ambos lados y seguir sintiendo la arena entre los dedos, el olor a mar y el viento en la playa”.
Huellas del pasado
La otra expositora es la artista Sandra San Pedro que presenta su serie de grabados “Huellas”.
En referencia a su trabajo dijo que el “mar en su vaivén con su suave manto nodriza, cubre y descubre huellas del pasado”.
En cada costa se hacen visibles y en caminatas serenas, a simple vista, volvemos a recuperar la memoria de esas vidas, que hoy se presentan como huellas fósiles.
“Nos cuentan otros tiempos y el paso del tiempo y utilizando el grabado sobre madera, recupero las formas de algunos fósiles que se encuentran en nuestras costas”.
Según sus palabras, sentir la memoria de esas huellas nos pone en contacto con otros paisajes y nos permite ir más allá de la orilla.
“Disfrutando del mar, la arena, el ritmo de las hermosas costas de Claromecó y también de Necochea en mis vivencias de verano fui descubriendo que estas huellas toman formas artísticas que se hacen visibles, que vuelven a recuperar historias de otro modo perdurar y transcurrir.” para finalizar diciendo que “son huellas, señales, son memoria que nos llega desde el mar”.