“Entrenamos virtualmente, pero no colgamos las zapatillas”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/02/bernardo.jpg)
Claudia Bernardo. Deportista y profesora de gimnasia, proyectos para seguir creciendo
“Para mí ese premio fue especial, no fue una carrera que preparé sino que la corrí con el entrenamiento que hago junto al grupo y no sabía que esperar”, afirmó la deportista y entrenadora Claudia Bernardo, haciendo referencia al destacado puesto que obtuvo en la general de la competencia Balcarce Corre de Noche, realizada en enero.
Participar de esta competencia tuvo un sabor especial porque, como mencionó al principio, no había tenido una preparación especial y no sabía que esperar pero se sintió bien y lo más importante, fue poder compartirlo con su grupo “porque a veces no tiene que ver con llegar primero sino con lo que tuviste que atravesar para hacerlo”, dijo en referencia a las dificultades que presentó el 2020, un año atravesado por la pandemia pero en el que Claudia nunca dejó de trabajar y todo el equipo la apoyó buscando la forma de seguir en movimiento.
“Los entrenamientos se volvieron virtuales, costó encontrar la forma de hacerlos pero no colgamos las zapatillas. Seguimos juntos y eso se vio reflejado en Balcarce”, dijo en referencia a lo que significa la medalla obtenida.
Bernardo es profesora de gimnasia y se ha especializado en numerosas disciplinas por lo que ha pasado por distintos formatos como zumba, ritmos latinos, yoga, spinning, entrenamiento funcional, personalizado y no hace mucho empezó con el running.
Sin horario
En ese sentido explicó que “necesitaba una actividad que pudiera practicarla en cualquier horario y fue como un cable a tierra que me hizo volver a estar activa después de la maternidad”.
Entró al mundo deportivo casi sin darse cuenta, cuando era chica hacía aeróbica de competición y su profesora notó que tenía facilidad para enseñarle a las más pequeñas y le propuso ser su ayudante.
A los 14 años participaba en aeróbica de competición y dos años más tarde daba clases. “Enseñaba coreos, y le fui tomando el gusto a cada actividad que se presentaba en el gimnasio, cuando me di cuenta ya estaba trabajando”, sostuvo Bernardo.
Por su parte, hace seis años, cuando nació su hijo comenzó con la práctica del running. Entonces aún vivía en Buenos Aires y participó de numerosas competencias, integrando diversos grupos pero al instalarse en nuestra ciudad formó su propio grupo, ATR.
Al momento de consultarle qué tipo de competencias prefiere comentó que “me gustan tanto las de calle como el trail. Era corredora de calle, costó acostumbrar mi cuerpo al desnivel y la arena cuando me vine acá”.
En este corto período de tiempo que lleva en Necochea logró un espacio en un gimnasio donde dicta clases y para este año proyecta nuevas propuestas.
Se mostró agradecida porque la gente confía en lo que hace “eso me va abriendo puertas y me va llevando a distintos lugares”, expresó para agregar que “la gente del gimnasio me dio la posibilidad de crear algo distinto y seguir mi perfeccionamiento”.
RETRATO
Trabajar de lo que le gusta
Claudia tiene 36 años y nació en Tristán Suárez, vivió toda su infancia en San Justo. Hace un año y medio se radicó en nuestra ciudad, con su esposo y su hijo.
Como parte de su formación, estudió en distintas entidades educativas, en la Universidad de La Matanza, IPEF, con la firma de certificaciones Radical Fitness y también trabajó para distintos programas, como Strong By Zumba, Zumba, entre otros.
En su rol de deportista, reconoce que en Buenos Aires, donde las carreras de running son tan masivas, se complica bastante ganar una competencia pero, de todos modos, ha logrado algunos podios en su categoría.
En referencia a los premios obtenidos contó que “tengo algunas copas de natación, medallas de gimnasia aeróbica y primeros puestos de running”.
Durante la pandemia siguió capacitándose desde la virtualidad y buscó, junto a sus pares, la forma de poder seguir trabajando.
En su día a día, ensambla su actividad profesional con la familia y su pequeño hijo la acompaña mientras trabaja y su marido, que también es deportista, entiende de qué se trata y la apoya en su quehacer.
Si bien le cuesta proyectar a futuro se mantiene firme en su rumbo, espera poder completar su carrera de kinesiología; mientras trabaja de lo que le gusta y contagia entusiasmo a sus alumnos, disfruta viendo los progresos de sus dirigidos pero más que nada, cuando eligen un estilo de vida más saludable, incorporando nuevos hábitos alimenticios y actividad física.///