Entusiasmo y pasión, para empujar al crecimiento
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La Liga Independiente de Fútbol Amateur (LIFA) no para de crecer desde su formación, en 2013. Este año debió suspender el torneo en el que participan 22 equipos y también su proyecto de fútbol formativo
“A pesar de todo, hemos seguido creciendo”, dijo Mariano Borthiry, presidente de la Liga Independiente de Fútbol Amateur (LIFA), entidad que tiene fichados nada menos que 2.000 futbolistas del distrito y de Lobería.
“Hubo un gran crecimiento de los clubes de la liga y un ejemplo de ellos es que el club que más creció en los últimos años en el distrito es Defensores de Puerto Quequén, que construyó su cancha, la cercó e hizo tribunas”, señaló el dirigente.
Semanas atrás, por decisión propia, la entidad suspendió el torneo de fútbol amateur, en el que iban a competir este año 22 equipos, cuatro más que en 2019. “El año pasado se habían sumado Racing y Deportivo Vida, pero no hubo competencia y este año se incorporaron Boca y Centro Cultural Ameghino”, indicó Borthiry.
De esta manera, en la primera división de la liga compiten: Taponazo, Palermo, Costa Bonita, Ameghino, Defensores, Independencia, Ventarrón, El Colgante, Chacarita e Isabel La Católica. En tanto, en el ascenso, juegan Almirante Brown, Deportivo Vida, Cultural Ameghino, Newell’s, Alumni, Racing, Tigre, 9 de Julio, River, Estudiantes, Boca y Necochense.
Algunas de estos clubes, además del fútbol, tienen una intensa actividad social, como es el caso de Necochense, o lograron construir sus propios campos de juego a pesar de todas las adversidades, como el citado Defensores y también El Colgante.
En 2013 un grupo de clubes del distrito de Necochea, que no participaban en los torneos de la Liga Necochea de Fútbol, decidieron organizar una competencia en la que pudieran jugar los futbolista amateurs de la ciudad.
Así surgió la Liga Independiente de Fútbol Amateur (LIFA), que desde entonces no ha parado de crecer.
Borthiry participó del primer torneo de la LIFA como jugador de Chacarita. Una lesión lo sacó de la cancha y lo sentó en la silla de DT de su equipo por un tiempo, hasta que lo eligieron como presidente de la LIFA.
De los siete clubes que jugaron aquel primer torneo en 2013, aún permanecen en la liga, Independencia de Ramón Santamarina, Defensores de Puerto Quequén, Taponazo y Necochense.
Casi una década
Desde la formación de la liga han transcurrido ya nueve años y la Liga ha llevado adelante algunos logros que quedarán en la historia del fútbol local, como la realización del primer torneo de fútbol femenino en 2019.
“Lo que ha generado el crecimiento de la liga es el entusiasmo de los jugadores de poder volver a vestir las camisetas con sus colores”, dijo Borthiry.
Es que muchos jugadores, por cuestiones laborales especialmente, no pueden sumarse las prácticas de los clubes de la Liga Necochea de Fútbol y encontraron en la LIFA un espacio.
Por otra parte, clubes que no pueden participar de las competencias de la liga oficial, pudieron en la LIFA volver a armar equipos y vestirlos con sus colores. A ello se refiere Borthiry cuando habla de entusiasmo.
“Además se buscó que los clubes también trabajen en lo social”, señaló el dirigente. Aunque sin dudas el fútbol es el motor.
Reflejo de ello es que en las plazoletas de la ciudad se puede ver a los equipos entrenar de noche. “La liga se fue ‘profesionalizando’ bastante y algunos técnicos y jugadores semiprofesionales se sumaron”, indicó.
Muchos de estos clubes han armado equipos que no tienen nada que envidiarles a los de las instituciones más grandes de la ciudad. “Tienen hasta 30 jugadores por plantel”, precisó Borthiry.
El crecimiento de la liga amateur necochense logró trascender la región y ser reconocido en otros distritos. Equipos de ligas similares de Mar del Plata, San Cayetano, Lobería y Miramar han participado en los torneos que organizó la LIFA.
Por ello, para seguir creciendo, uno de los objetivos de los dirigentes de la liga para este 2021 era avanzar en el fútbol formativo.
“Muchos clubes ya tienen escuelita y la idea para este año era empezar a organizar un torneo”, indicó Borthiry.
Sin embargo, por la pandemia la LIFA no sólo debió suspender su torneo de las categorías mayores, sino postergar sus sueños para cuando pueda volver a rodar la pelota.