Erosión, un nuevo estudio
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Días pasados, a través de un documento al que accedió Ecos Diarios, se dio cuenta que desde el Ministerio de Infraestructura de la Provincia se inició un proyecto licitatorio, para realizar un nuevo análisis de los puntos críticos de la costa bonaerense en materia de erosión.
El trabajo, cuyo resultado se conocerá el año que viene, también comprende a la costa de Quequén y su costo bordea los $78.000.000. En tanto la aspiración del trabajo es definir una estrategia que detenga o morigere el avance de la erosión en las próximas décadas.
Aunque el efecto erosivo nunca se ha detenido, a través de evaluaciones e informes efectuados en años anteriores, algunas llevadas a cabo por profesionales de la Universidad Nacional de Mar del Plata, existe un claro diagnóstico de lo que ocurre en la costa quequenense. Sin embargo desde la Provincia o la Nación nunca se concretaron medidas para que, aunque menos sea, morigerar la problemática.
Cada tanto se produce un desprendimiento o derrumbe en el acantilado, que pone alertas y preocupa a los residentes cercanos, sobre todo en el área de Bahía de los Vientos. Los mismos exigen medidas, reclaman nuevos estudios y, sobre todo, acciones concretas. Por su parte la Municipalidad se ve obligada a hacer una nueva traza del camino costero tierra adentro e impedir el paso por lugares que se van agrietando o derrumbando.
Las críticas de los ofuscados vecinos más de una vez han sido dirigidas al Consorcio de Puerto Quequén, entendiendo que el avance de la erosión es consecuencia del alargamiento de la escollera de Necochea, que hace que la playa de este lado sea de acumulación y la de Quequén de sentido inverso. Opiniones que no han obtenido mayores respuestas, y en algunos casos siguen sin tener un fundamento claro y preciso.
El último antecedente en materia de planes se conoció en marzo de 2020 cuando se difundió que la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia de Buenos Aires estaba desarrollando un plan de protección costera para Quequén; y en el escenario de posible soluciones aparecieron la derivación de arena desde Necochea a la vecina costa a través de un refulado que extraiga arena de mar y la transporte al lugar más afectado de Quequén; o la construcción de no menos de una escollera o espigón pequeño que se construiría a la altura de la calle 527. Dos ideas que en principio plantearon dudas en cuanto a su factibilidad, por el alto costo que generarían.
Desde hace por lo menos dos décadas a esta parte también se ha hablado de pequeñas escolleras perpendiculares a la playa, como se observan en la cercana Miramar, del depósito de arena y se han colocado piedras que se extrajeran del sector de la escollera de Necochea, cuando años atrás se llevó a cabo su extensión. Una acción esta última que solo mitigó el problema. Sin embargo se sigue a la espera de soluciones de parte del Estado que nunca se hacen realidad.
Ahora se está ante un nuevo estudio, que con fortuna establecería un panorama el año que viene. Otra buena intención que necesita de lo más importante: concreciones posteriores.///