Necochea tiene un «alto» índice de maltrato infantil
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Según el Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia
En Necochea, resultó alta la necesidad de proteger a los niños de formas de explotación y abusos sexuales, de ser sometidos a torturas u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, como así también la necesidad de contar con mecanismos que promuevan la recuperación física y psicológica de los menores que son víctimas de las distintas formas de violencia.
Según se desprende de los datos del Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia (REUNA), la cantidad de niños abordados fue de 785 en 2017 y de 577 en el primer semestre de 2018.
Este estudio entiende por “niños abordados” a los niños y niñas menores de 18 años sobre los cuales se hicieron intervenciones de protección de derechos por parte de los Servicios Locales que funcionan en cada Municipio.
Más precisamente, fueron abordados por maltrato 618 en 2017 y 439 en los seis primeros meses de 2018.
En cuanto a las medidas de abrigo, han sido 79 en 2017 y 29 en la primera mitad del año pasado mientras que exclusivamente por maltrato, han sido 69 y 16 respectivamente. El informe entiende a estas medidas de abrigo como una manera de brindar protección excepcional de derechos, teniendo como objeto otorgar al niño, niña o adolescente un ámbito alternativo al grupo de convivencia cuando en éste se encuentren amenazados o vulnerados sus derechos, hasta tanto se evalúe la implementación de otras medidas tendientes a preservarlos o restituirlos.
Junto con Necochea los otros distritos que dan con una medición alta dentro de la provincia de Buenos Aires, con respecto a su cantidad de población, son General Pueyrredón, San Vicente, Punta Indio, General Lavalle, Dolores, Benito Juárez, Azul, Olavarría, Bolívar, Hipólito Yrigoyen, Carlos Casares, Villarino, Patagones, Pellegrini, Rivadavia, General Villegas, Bragado y San Andrés de Giles.
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La violencia contra los niños en la familia puede producirse en el contexto de la disciplina, bajo la forma de castigos físicos, crueles o humillantes. La mayor parte de las veces, la violencia física contra los niños ejercida en el seno de la familia no es fatal, ni causa daños físicos visibles de carácter permanente o grave. Sin embargo, a veces la violencia ejercida contra niños muy pequeños dentro de la familia causa daños permanentes e incluso la muerte, aunque no fuera ésa la intención de los agresores.
A nivel mundial, es importante mencionar el Estudio de Unicef de 2017 , en el cual se utilizan los datos más actuales para ilustrar cuatro formas específicas de violencia: la disciplina violenta y la exposición al maltrato doméstico durante la primera infancia; la violencia en la escuela; las muertes violentas entre los adolescentes; y la violencia sexual en la infancia y la adolescencia.
Las estadísticas revelan que los niños sufren actos de violencia en todas las etapas de su infancia y en diversos entornos, y que esto ocurre a menudo a manos de individuos de confianza con quienes se relacionan todos los días. En lo que respecta a disciplina violenta y exposición a la violencia doméstica en la primera infancia, se hace mención a que cerca de 3 de cada 4 niños, de 2 a 4 años en todo el mundo son habitualmente víctimas de algún tipo de disciplina violenta por parte de sus cuidadores, de los cuales más del 83% son castigados por medios físicos.
A nivel mundial, más de 1 de cada 4 cuidadores dicen que el castigo físico es necesario para criar o educar adecuadamente a los niños, y solo 60 países han adoptado una legislación que prohíba totalmente el castigo corporal contra los niños en el hogar.
Cabe consignar que la Argentina se encuentra entre los países que tienen una legislación específica en materia de prohibición, a través del nuevo Código Civil y Comercial que expresa en el artículo 647: “Se prohíbe el castigo corporal en cualquiera de sus formas, los malos tratos y cualquier hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes. Los progenitores pueden solicitar el auxilio de los servicios de orientación a cargo de los organismos del Estado”.