“Es más fácil criticar que hacer”
Jorge Garro aseguró que a Necochea no la cambia "por nada” y elogió las características de la ciudad y el crecimiento que ha tenido
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Julieta Moreno
Redacción
“La ciudad es hermosa. Criticamos porque criticamos nada más”, expresó el gastronómico Jorge Garro, al pensar en el presente de Necochea. Reconoció que se escuchan quejas de los mismos ciudadanos, pero aseguró que esto sucede porque “es más fácil criticar que hacer”.
Jorge Garro nació en San Luis, pero llegó a Necochea cuando tenía apenas un año, por razones laborales de su padre. Desde chico estuvo ligado al fútbol, una actividad que, según reconoce, “me ayudó en todo”. Se desempeñó como arquero en varios clubes, entre ellos, Mataderos y en Rivadavia, clubes con los que fue campeón, y más tarde fue director tanto en Villa del Parque como en Rivadavia, donde también obtuvo varios torneos.
En paralelo a su carrera deportiva, la gastronomía fue siempre su sostén. Comenzó como mozo en el restaurante del Casino, pasó por el boliche Itá y la boite y, más adelante, asumió como encargado en Fedra, tanto en el centro como en la playa. Luego se desempeñó 18 años en la parrilla Chimichurri. Fue en ese recorrido donde surgió la idea que marcaría su perfil emprendedor: abrir un local de choripanes en la playa. Así nació “Al final Chorizo”, en 2009, en la calle 4 al 4053, donde sigue funcionando como sanguchería al paso. Con el tiempo, sumó un container en Puerto Gardella y, más recientemente, otro en el paseo frente al Lago de los Cisnes. Actualmente se dedica de lleno a su propio emprendimiento comercial.
En el plano deportivo, tras salir campeón con Rivadavia en 2011 dejó la dirección técnica, aunque nunca se alejó del fútbol. Hoy es delegado del club y tesorero de la Liga de Fútbol de Necochea.
En diálogo con Ecos Diarios, habló de Necochea desde su experiencia de trabajo y de quien vio cambiar la ciudad con los años, pero también sabiendo que la mirada crítica muchas veces se impone casi por costumbre.
Un lugar elegido
“La ciudad es hermosa. Criticamos porque criticamos nada más”, expresó, convencido de que Necochea sigue siendo un lugar elegido, especialmente por su playa. “Todo el mundo quiere venir a la playa y ha crecido”, sostuvo, al tiempo que destacó cómo se empiezan a notar los preparativos para el verano ya desde el mes de noviembre: los locales se arreglan, se pintan las calles y la ciudad empieza a tomar otro ritmo.
Desde su lugar de trabajo, Garro observó una transformación en el sector costero, donde él tiene su local sobre la calle 4. Aseguró que “hoy la playa tiene más vida que el centro” y que esa dinámica ya no se limita solo al verano. “Antes cerraban en invierno y ahora hay varios locales que se mantienen todo el año”, explicó. También marcó cómo se modificaron las costumbres y el consumo. “Hoy parrillas no hay tantas porque la gente come menos carne. Cambió la nutrición, con los celíacos, los veganos. Antes era la parrilla y el asado; hoy hay muchos más productos”, describió, reflejando una gastronomía que debió adaptarse a nuevas demandas.
“Le cuesta arrancar”
En cuanto a la temporada, reconoció que este verano “cuesta arrancar” y lo atribuyó principalmente al tiempo que no acompañó el primer fin de semana de enero. “Cuando hizo calor hubo vida toda la noche. Hoy los turistas se rigen mucho por el pronóstico”, señaló. De todos modos, remarcó que el sector comercial de la playa funciona bien: “las calles están en condiciones, hay iluminación y mantenimiento”. Frente a las quejas habituales, especialmente por las calles de tierra, es tajante: “El que vive en calle de tierra ya sabe cómo es, no le echemos la culpa al gobierno”. Para Garro, en los meses fuertes del verano todos trabajan, con picos marcados los fines de semana y una leve baja entre semana que luego se recupera.
Desde su experiencia, también destacó la atención como uno de los principales valores que resaltan los turistas. “Lo que destacan es cómo se los atiende, la educación que tenemos”, afirmó, y, para él, esto queda demostrado cuando viajan los argentinos al exterior que enseguida se insertan laboralmente en el rubro gastronómico.
Sobre el nuevo paseo frente al Lago de los Cisnes, señaló: “Ha cambiado mucho el Lago; tiene actividades para chicos y para grandes”, remarcó, y subrayó el rol de la empresa privada que lo gestiona. En el paseo que está frente al Lago, conviven containers con distintas opciones: pollo frito, heladería, panchos, churros, milanesas, pescados, pizzas y jugos, entre otros. Allí está también “Al final Chorizo”, sumándose a un paseo que, según su visión, amplió la oferta recreativa de la ciudad.
“Tristeza por Necochea”
Al referirse al Casino, recordó que trabajó muchos años allí, en el restaurante y en la boite, pero también mencionó el Teatro Auditórium con los artistas que venían y la pileta funcionando. Por eso, admitió que verlo en el estado actual le “produce tristeza por Necochea”.
Sin embargo, evitó buscar culpables: “No le podemos echar la culpa a nadie porque fueron muchos años y son todos responsables”. Para él, al menos debería mantenerse de otra manera: “No costaría nada pintarlo y tapiarlo para no ver los vidrios rotos”. Lo mismo opinó sobre otros espacios que ve abandonados, como las parrillas de lo que fue El Point o el ex balneario ACA, que –a su entender- dan “un mal aspecto” y deberían ser recuperados.
Sobre la posibilidad de vender el Casino, se mostró de acuerdo e indicó: “Si mejoran todo, sí. Lo importante es que se arregle, esté lindo y limpio”.
En relación con el Parque Miguel Lillo, su postura es firme. “Yo defiendo al parque. Prefiero que se lo deje libre”, afirmó. “El que quiere construir puede hacerlo en otra parte, pero no volteando plantas”, sostuvo. No obstante, reconoció mejoras en el control y en la infraestructura, al igual que en la zona de campings, que consideró que es un motor turístico constante los fines de semana.
“No tenemos sponsors”
Con respecto a la actividad deportiva, consideró que Necochea está bien, aunque con limitaciones económicas. “Los clubes no tenemos sponsors grandes”, explicó, lo que impide llegar a otras competencias. Señaló que hoy el fútbol no permite vivir de la actividad como era antes: “Puede ser una ayuda económica, pero no se puede vivir del fútbol”.
En este contexto, también resaltó la importancia de la Liga de Fútbol de Necochea, a la que define como “una de las más importantes de la Provincia”. Destacó que todos los clubes tienen canchas propias y que la Liga cuenta con un quincho para 80 personas, dormis para 24 jugadores y salas en desarrollo para servicios médicos.
Valorar la ciudad
Sobre la gestión del intendente Arturo Rojas, su evaluación es positiva. Consideró importante la cesión de terrenos para los containers en Puerto Gardella y el permiso otorgado ahora para el paseo frente al Lago de los Cisnes. “Eso nos permite seguir trabajando”, afirmó.
Al pensar en el futuro, se mostró optimista: “Yo el futuro lo veo bien. No hay problema económico en la ciudad, se vive tranquilamente”. Destacó que Necochea y Quequén siguen creciendo, al igual que la zona del río, y enumeró los atributos que la hacen única: parque, playa, puerto y río. “No la cambio por nada”, insistió.
Antes de cerrar, lamentó las críticas que a veces escucha sobre la ciudad de los mismos necochenses y se incluye, pero también recordó que son los propios vecinos quienes eligen a sus representantes tanto en la Intendencia como en el Concejo Deliberante. “Es más fácil criticar que hacer”, finalizó, dando cuenta de la importancia que tiene participar, involucrarse y también valorar la ciudad que tenemos.///
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