“Es posible transformar una limitación en un potencial”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/12/374-PERROTTA-e1545050880146.jpg)
Marita Ventuala. Masajista e instructora de yoga. Crece como cantante
Alejandra Fernández
Redacción
En los últimos tiempos el nombre de Marita Ventuala está asociado a la música, en particular el tango y el folclore latinoamericano, sin embargo desde hace 25 años está conectada con la práctica de yoga y técnicas de masajes terapéuticos.
En ese sentido contó que “en el 94 decidí nutrirme de una filosofía de vida y comencé mis primeras formaciones como instructora con Ana Paz y Gloria Cepeda de la Escuela de Yoga Integral”.
De este modo comenzó a formarse en el servicio, porque así interpreta al yoga “como una ayuda, una mano tendida a mejorar la calidad de vida”.
Mientras, que en su afán de superarse, tiempo después tomó cursos de masajes, volcándose hacia lo terapéutico, como descontracturante, descongestivo y drenaje linfático.
“Empecé a desempeñarme en el 97 y nunca paré de trabajar; solo un mes cuando nació mi hijo. Va conmigo a todas partes porque siempre hay alguien que necesita un masaje o tiene un dolor”, expresó Marita.
Servicio
Entiende sus actividades como un servicio de bienestar y que la enriquece mucho porque la gente hace una devolución inmediata cuando recibe ayuda.
Además, en el afán de actualizarse incursionó en técnicas ligadas al masaje como Shiatzu y otras descontracturantes. La experiencia le permite identificar los problemas de los pacientes que recibe en su gabinete y ayudarlos a mejorar.
Respecto a su trabajo dijo que “siempre voy por más porque nuestro cuerpo tiene más para dar pero se necesita una guía y la disposición del alumno”.
En estos casos la gente es la que por miedo o por dolores físicos pone límites pero su propuesta es que con el tiempo los minimice y se encuentre haciendo cosas que nunca pensó.
Alternativas
“Está bueno que el profesional esté dispuesto a transformar esa limitación en un potencial”, puntualizó Ventuala, quien entiende que a veces las personas se centran en un problema y lo manifiestan por su forma de hablar y de actuar aunque siempre es posible lograr una transmutación.
Otro aspecto que destacó es que todos deben darse la oportunidad de probar diferentes alternativas tanto en yoga como con los masajes y recomendó que al menos una vez al mes “deberíamos tomar un masaje porque sostenido en el tiempo va regulando numerosos sistemas pero hay que tener disciplina. A veces hay que correrse de las ansiedades y permitirse esa hora para encontrarse, escucharse y mirar hacia adentro”.
Tener un propósito
en la vida y animarse
“La música surge en dos momentos bisagra de mi vida y aparece en formato de sanación”, explicó la cantante.
Esas dos ocasiones fueron en su adolescencia y pasados los cuarenta años pero trabaja acompañada de música todo el día, ya sea cuando da clases de yoga o durante los masajes lo que le permite conocer los gustos particulares de sus clientes y ampliar sus conocimientos. Además, integró un coro de mantras.
Para ella también tiene es algo sanador y un canal artístico para expresarse. Con el objetivo de seguir enriqueciéndose asiste a una fonoaudióloga y tiene previsto tomar clases de teatro.
Laboralmente, hace dos años se formó como acompañante terapéutico, lo que considera como una herramienta más dentro de sus actividades, atendiendo a adultos mayores y adultos jóvenes.
Su proyecto es completar la tecnicatura de esa profesión y tratar de seguir enriqueciéndose en lo musical. “dentro de los que mi espectro y mi edad me permiten, seguir nutriéndome”.
Nació en Bahía Blanca, a los cuatro años su familia se radicó en la zona rural y cuando comenzó el jardín de infantes se trasladó con su madre a Necochea y estudió en el Colegio de Hermanas.
Durante el secundario hizo una pausa porque volvió al campo y con sus 13 años se refugió en la música, “me sentaba frente a un espejo a cantar y la vida, 30 años después me dio la posibilidad de cantar esos temas en público”.
Entiende que es importante tener un propósito en la vida y animarse a creer en una mismo, “nos hacen creer que la vida es corta pero alcanza”, finalizó Ventuala.