Estafa virtual
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El fraude comenzó luego que la víctima trató de abonar por Internet el servicio telefónico y cayó en una auténtica trampa
Una vecina de Quequén fue estafada en $ 261.000 mediante el famoso ardid del “cuento del tío”. Y cayó en la trampa de delitos informáticos luego de intentar abonar la factura del servicio telefónico a través de Internet.
“Esperaba recibir un premio y me dieron un disgusto tremendo, ya que soy una simple trabajadora. No he podido descansar por esta situación de incertidumbre que me toca vivir”, reconoció la mujer.
Acotó que “me toca hacerme cargo de un crédito que no tramité, me siento estafada por la línea electrónica de Internet, encuadrando mi denuncia en una instancia penal y no civil, ya que hubo extracción de mucho dinero sin mi consentimiento en este fraude”.
Y la “tramposa historia” comenzó cuando la víctima trató de pagar el recibo por el consumo del servicio de telefonía fija en su domicilio de Quequén.
La investigación
La denuncia del caso está en poder del fiscal Walter Pierrestegui, titular de la UFI Nº 20, quien solicitó la colaboración del personal especializado en delitos informáticos de la DDI local.
Ayer se inició la investigación y se tratan de reunir pruebas en base a la exposición que realizó la damnificada a través de un mail que tiene la Policía y la Justicia
Los casos delictivos mediante la modalidad del “cuento del tío” siguen dando que hablar en este tiempo de emergencia sanitaria por la epidemia del Covid-19 (coronavirus).
La semana anterior los intentos de estafas también se inclinaron con aquellas personas que tenían la posibilidad de inscribirse ante la Anses para recibir la ayuda económica que dispuso el gobierno nacional de $ 10.000.
Pero en estos tiempos de ansiedad y nerviosismo por el avance de la enfermedad, también se han generado otros episodios de intentos de fraudes con dinero extranjero, específicamente, con dólares estadounidenses. ///
La historia de una trampa hábilmente orquestada
“El pasado 31 de marzo me encontraba en mi casa y traté de pagar, por Internet y desde mi celular, el servicio de telefonía fija de Movistar, sin lograrlo en tres oportunidades”, contó la mujer.
Recordó que “tras dejar de hacer esta operación y sonó el teléfono fijo y el interlocutor me preguntó si quería pagar con tarjeta de crédito, ya que en ese momento, por la vía que estaba intentando no estaba operable el servicio”.
Entonces, la vecina accedió a la iniciativa y comenzó a darle los datos de su tarjeta de crédito y después de unos segundos, el “presunto operador telefónico”, le dijo a la víctima que entró el pago.
No pasaron más de tres minutos que sonó nuevamente el teléfono de su casa y me “dijeron que ya aboné el servicio y tengo un premio por ser usuario desde la Línea 0, hace varios años”.
La persona que contacto a la víctima, se mencionó con el nombre de Ariel Martínez, gerente comercial de una firma que presta servicios de 4G y le dijo que había ganado $ 50.000 y dos celulares marca Samsung S10 por un valor de $ 41.000 cada uno, sino quería los dos podía cambiar uno por dinero.
Aparentemente, el motivo del sorteo era porque este año están cumpliendo 35 años en el mercado y como no pueden hacer ningún evento por la pandemia, procedieron a premiar a 1.500 usuarios de todo el país.
La vecina de Quequén salió sorteada con el 199.
“Además, el individuo me hizo buscar desde mi celular por Internet en la página de telefonía móvil sus datos y los de otra persona que tendría una oficina comercial en Mar del Plata”, continuó narrando la mujer.
Un grave perjuicio
La vecina quequenense sostuvo que “cómo no voy a creer que es verdad, pero no, realmente me complicaron la vida”.
En ese momento se inició la otra etapa del fraude porque “para poder transferirme el dinero tenía que tener una cuenta bancaria e ir en ese momento al banco para que él me dirigiera como proceder en el cajero”.
La mujer fue al banco y el individuo la llamaba al celular cada diez minutos hasta que llegó a acceder al cajero automático, donde debía continuar la operación que resultaría un verdadero dolor de cabeza.
En el celular de la damnificada quedó grabado el número de teléfono del interlocutor que le prometió el depósito de dinero como “premio”: el 351-2839213, de Córdoba capital.
Datos bancarios
La víctima en la sucursal bancaria recibió los datos y las maniobras que debía realizar hasta crear el usuario y obtener el alta de “token”, mientras que debía pasarle a continuación el número.
“Una vez terminado el trámite me iban a depositar la plata en el cajero, sugiriéndome que no tuviera dinero en la caja para identificar luego el depósito”, agregó.
La denuncia realizada indica que el individuo le prometió que en 24 horas la llamarían para coordinar la entrega del celular en la casa de la mujer, en Quequén. Todo esto fue orquestado el 31 de marzo pasado. ///
La estafa siguió con un crédito
“El 1º de abril a las 9, me volvió a llamar al teléfono fijo para decirme que hubo un error a mi favor. No eran $ 91.000 lo que había ganado, sino $ 125.000 más un celular marca Samsun A50 blanco para subsanar el error, pero para ello debía darle otra cuenta de débito para depositar al diferencia de $ 75.000 porque en esta no podía volver a transferir”, continuó la damnificada.
En ese momento le respondió que debía averiguar cuál cuenta podría usar y allí llegó la reacción del esposo de la vecina, acerca de que toda la historia podría ser falsa.
“Cuando le sugiero a mi hija que me preste la tarjeta de débito, ella puso el grito en el cielo y me dijo: “Mamá no seas tonta, te están robando”.
Precisamente, en ese lapso de días, entre el 31 de marzo y el 2 del corriente, con los datos bancarios que le mujer brindó, los delincuentes hasta le “gestionaron un crédito personal por $ 250.000 en la entidad con la cual opera y donde cobraba su salario mensual.
Ese dinero fue transferido de “inmediato” a otra cuenta que ahora se procura establecer a quién pertenece.
La denuncia
La mujer llamó a la empresa telefónica para averiguar si había algún sorteo y enseguida le dijeron que no. Luego se comunicó con el 911 de la Policía para denunciar el caso.
Habló con personal de la DDI de Necochea y un agente le dijo no se podía hacer la denuncia en persona por la pandemia, pero le sugirió que si le entregaban los celulares a su domicilio, que entretuviera a ese individuo sin hacerlo pasar a la casa.
“Esto no ocurrió porque no volvieron a llamarme ni a pedirme ninguna otra cuenta bancaria, se ve que habían conseguido el objetivo de estafarme”, señaló la mujer sumamente mortificada por haber caído en la trampa.
La DDI local trabaja en la causa judicial iniciada bajo la carátula de “estafa”.