Esperanza e ingenio para afrontar un futuro laboral incierto
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La constante evolución de la tecnología ha llevado a la desaparición de distintos oficios y al remplazo de los trabajadores con máquinas. Se puede a través de la educación generar herramientas para afrontar este nuevo desafío.
La tecnología avanza a pasos agigantados y vemos que está en todos lados: en las tarjetas que utilizamos para viajar en transporte público, en los cajeros automáticos, en el control automatizado de los semáforos, en las cajas de los supermercados e incluso en los materiales de nuestras prendas de vestir.
Casi sin que nos demos cuentas, las computadoras y robos han comenzado a remplazar a las personas en los puestos de trabajo y muchos se preguntan hasta donde llegarán los remplazos.
El campo, una de las principales fuentes de empleos en nuestra región décadas atrás, ha sido invadido por maquinaria agrícola cada vez más “inteligente” y grandes máquinas realizan la tarea que hasta hace dos o tres décadas requerían decenas de manos.
Hasta las recorridas por los lotes han ido cambiando con los tiempos. Primero se cambió el caballo por las motocicletas y ahora en algunos campos se vigila directamente con drones.
En este mundo globalizado en cambio permanente, el panorama laboral del futuro es completamente incierto.
Un libro profetiza que en este marco, en un futuro cercano, habrá principalmente tres tipos de empleo: personas que construyan y armen la inteligencia artificial; personas que le digan a la inteligencia artificial lo que hay que hacer y finalmente, las celebridades, es decir actores, deportistas, artistas y escritores que forman parte de la industria del entretenimiento.
Si el futuro es así, ¿cómo se preparan nuestros jóvenes para el mundo laboral? ¿La educación se está adaptando a estos cambios a fin de generar la mano de obra que requerirán este tipo de empleos del futuro?
En nuestra ciudad las perspectivas no son muy optimistas, aunque algunos docentes consultados por Mirada Urbana remarcan que estos cambios pueden generar más mano de obra que los trabajaos actuales, aunque habrá que adaptarse a los cambios.
Un cambio social
“La tecnología no puede remplazar al ser humano nunca. El ser humano siempre supera a la máquina. Eso ya desde la teoría es así. Lo que cambia es la calidad del trabajo. Si yo antes clavaba un clavo con un martillo, ahora voy a tener que manejar una máquina que realiza esa tarea de forma más segura”, señaló Hugo Curti, quien se desempeña en las facultades de Ciencias Exactas y de Ingenieria de la Unicen, en la carrera de Ingeniería en sistemas y en la licenciatura en Logística Integral.
El profesor señaló que los cambios en el campo laboral son un tema “más político y social que tecnológico”.
“Si soy el dueño de la fábrica compró una máquina y como consecuencia de ello terminó despidiendo a 10 personas, es un problema social, no es técnico ni tecnológico”, afirmó Curti.
A partir de allí, indicó, se “tiene que adaptar la sociedad en su conjunto, así como las leyes y la política, para que la distribución de los bienes siga siendo equitativa”.
“Si las leyes no evolucionan, eso hace que una persona se quede sin trabajo y otra se enriquezca más. Y ese no es un tema tecnológico, sino social que hay que tratar”, explicó.
En cuanto a la educación para estos nuevos desafíos, señaló que “obviamente se requiere una preparación para manejar una máquina que para cosechar a mano. Y en ese aspecto es importante que la educación intervenga”.
Un enorme potencial
Lucas Bianchi, docente de la Escuela de Educación Técnica Nº 3, estuvo a cargo de la iniciativa 111mil Programadores en ese establecimiento, sin embargo, ese proyecto, destinado a formar personas capaces de desarrollar software, fue discontinuado, al menos en el área de educación técnica en nuestro distrito.
Para dar a entender el potencial de estas nuevas tecnologías en el área laboral, Bianchi señaló que en la actualidad “la Argentina exporta más software que carne. Aunque no se pueda creer”.
“Se trabaja mucho freelance, con empresas de afuera, especialmente con Estados Unidos. Esta creciendo exponencialmente la demanda de desarrollo de software y mantenimiento y programación. Es la tendencia del mundo”, afirmó.
Otra cifra: Para el año 2030 del producto bruto interno a nivel mundial, el 40% estará orientado al desarrollo de software, inteligencia artificial y robótica. “De allí surgirán puestos de trabajo, empresas, polos de desarrollo”, dijo Bianchi.
Por eso, afirmó, sería muy importante “que los chicos de temprana edad puedan saber que es un algoritmo, que es código y aprender algún lenguaje de programación”.
“Sería de una gran ayuda que los chicos aprendan programación junto a matemática”, indicó.
Aunque comentó en las escuelas técnicas están orientadas en ese sentido. En Necochea, dijo, “los chicos salen de la Escuela Técnica 3 con el título de técnicos en programación”.
Afirmó que los programadores argentinos están muy bien vistos a nivel mundial. “Somos muy prolijos para programar los argentinos y el mundo nos está demandando esto y es una lástima que no se capacite a los chiquititos desde temprana edad en estas ciencias”, dijo.
“El que tiene el conocimiento tiene el poder”, concluyó.
Apuesta al futuro
Días atrás se desarrolló la 27º edición de la Feria distrital de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología y entre los trabajos presentados se encontraba uno los alumnos de sexto año de la Escuela Nº 27 sobre robótica que sorprendió a los asistentes.
El proyecto se denomina “Programación y robótica: una apuesta a futuro” y demuestra cómo a partir del conocimiento los chicos pueden aplicar tecnologías existentes y crear nuevas
El trabajo supervisado por la docente Ivana Flores, como asesora, y Florencia Diez, como asesora científica, tuvo su origen en el Programa Aprender Conectados.
“A partir de ese momento se genera el desafío de incluir las nuevas tecnologías recibidas, kits de robótica, programas especifícos tales como Scratch y Makey Makey, en las prácticas educativas, relacionándolas con los contenidos curriculares establecidos para cada año”, indica el informe.
Los resultados del trabajo demuestra que aún niños de nivel primario pueden desarrollar nuevas tecnologías a partir del conocimiento y que sólo se requiere que reciban un primer impulso para trabajar con estas herramientas.
Trabajos que no existen
Mientras avanza la automatización del trabajo, preparar a la próxima generación para el futuro del trabajo puede parecer una causa perdida. Sin embargo, existen algunas habilidades que según Avi Goldfarb, co autor del libro “La predicción de las máquinas: la simple economía de la inteligencia artificial” que sobrevivirán la era de los robots. Goldfarb, según publica Fast Company, considera que habrá tres tipos de oportunidades laborales: las personas que construyan y armen la inteligencia artificial, personas que le digan a la inteligencia artificial lo que hay que hacer y finalmente, las celebridades, es decir actores, deportistas, artistas y escritores que forman parte de la industria del entretenimiento.
En 2017 un reporte de de Gartner concluyó que la inteligencia artificial va a crear más trabajos que los que va a hacer desparecer. En particular, el reporte señala a las áreas de salud y educación como las que tienen mayor potencial de crecimiento. Es en el manejo de la inteligencia artificial donde Goldfarb cree que se crearan la mayor cantidad de trabajos y ejemplifica con trabajos en donde el ser humano está en el centro, como enfermeros y maestros, quienes van a tener que aumentar su entendimiento tecnológico ya que la inteligencia artificial formará parte de su rutina diaria.
“La combinación más valiosa de habilidades serán las ciencias de la computación, para entender cómo funcionan las máquinas y las ciencias humanas y sociales para entender las necesidades de la sociedad y su organización. En esta combinación están las mejores oportunidades del mercado”, explica Golfarb.