Esta disciplina que me cambió la vida y me enseñó mucho”
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Paula Casarín. Compitió a nivel mundial en Taekwondo y hoy difunde el Fight Do
“Toda la vida me encantó el deporte, aunque cuando tenía dos años y medio mi mamá me anotó para que tomara clases de danza clásica”, expresó Paula Casarín que tras una interesante carrera en las artes marciales se ha transformado en una difusora del Fight Do.
Cabe mencionar que se trata de una actividad aeróbica y también anaeróbica lo que la transforma en un tipo de ejercicio que produce un mayor gasto de calorías y genera una quema de grasa significativa, lo que lo transforma en una práctica ideal para quienes necesitan bajar de peso y a la vez desean modelar su cuerpo.
Los entrenamientos son acompañados con música que sirve para marcar los pasos y con el sonido de una campana, como si se tratara de un round de box, el paso cambia y le da comienzo a otro movimiento. La práctica habitual de este tipo de ejercicio se traduce en una quema de calorías importante que va de 700 a 1000 calorías por clase, además se tonifican de forma importante los músculos.
Paula tuvo un exitoso paso por el Taekwondo, disciplina en la que incursionó y comenzó a comptir de la mano del instructor Máximo y Juan Manuel del Valle.
“Un día vi que daban clases de artes marciales y me di cuenta que eso era para mí. Al mes estaba compitiendo y empecé a ganar torneos”, recordó Casarín.
Así de forma inesperada comenzó a crecer deportivamente con tan solo 12 años, “era punta verde y ganó el primer nacional; a los 16 clasifiqué para el primer mundial juvenil que se hizo en Moscú en 1993”, enfatizó.
La deportista fue la única de la zona que accedió a esta instancia y el equipo quedó tercero, mientras que al año siguiente se presentó al selectivo para el mundial de mayores, “clasifiqué y fui a Malasia donde quedamos cuartos”.
Relata estas experiencias como “únicas e inolvidables”, que le brindaron la posibilidad de estar junto a los mejores deportistas de todo el mundo, “tengo los mejores recuerdos, son contactos que te quedan para toda la vida”, manifestó Paula.
A pesar de tener buenas condiciones físicas para seguir en la práctica activa, por una cuestión económica tuvo que abandonar y se dedicó a hacer gimnasia aeróbica.
Dueña de una personalidad positiva y lejos de lamentarse dijo que “es una disciplina que me cambió la vida, fue un antes y un después, me enseñó el auto control, el respeto y a ser perseverante”.
Los entrenamientos para los mundiales hicieron que se trasladara a Buenos Aires, y en nuestra ciudad tomaba clases de Aeróbica con Nancy Güelfi, “después estudié y cuando apareció el Tae Bo me pareció ideal porque era la mezcla de las artes marciales y boxeo con lo aeróbico coreográfico”, contó la deportista.
Tiempo después conoció el Fight Do, una actividad en la se siente a fusto y se ha perfeccionado asistiendo a seminarios y convenciones.
Dicta clases desde los 19 años y su grupo de alumnos ya se han transformado en sus amigos “me siguen a donde voy y a los cambios porque cuando encontré esta disciplina me pareció perfecta la conjunción en lo físico y me saca el estrés”, puntualizó Casarín.
A lo largo de la entrevista se aprecia que valora los amigos que ha hecho tanto a través del deporte como, a lo largo de los años, en su labor docente.
Inquieta y activa, además de dar clases en un gimnasio, tiene su local comercial y vende ropa a domicilio. Su proyecto es hacer algún perfeccionamiento y “seguir dando clase mientras el cuerpo me lo permite”, afirmó.
Paula nació en Necochea, tiene 41 años y es mamá de dos hijos. Estudió en la Escuela Nº1 y la etapa secundaria en el Colegio Nacional y el Polivalente. Además tomó clases en el Instituto de Educación Física para Escuelas de Mar del Plata, “me lo sugirieron porque en mi actividad llevo la disciplina al ritmo de la música”.
Respecto al Fight Do comentó que “se trabaja mucho la cintura, las piernas, abdomen y piernas y quemas muchas calorías porque las clases son muy intensas” y agregó que “se puede adaptar y no hacer movimientos bruscos pero siempre se hace una buena entrada en calor”.
Cabe mencionar que además, como parte de una búsqueda personal, desde hace poco más de un año se dedica a hacer reiki, “me sentí muy identificada porque al igual que el taekwondo, es una disciplina muy espiritual”, finalizó diciendo.///
